Talento emprendedor, la clave para ser más productivos

El emprendimiento y la innovación dinamizan la economía, cambian los sectores productivos, favorecen el desarrollo de las comunidades y brindan mayor bienestar.
Enrique Jacob Rocha. Presidente del Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM).
Enrique Jacob Rocha. Presidente del Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM).

México cuenta con una extraordinaria riqueza natural, una población mayoritariamente joven y preparada, una ubicación geográfica envidiable que lo conecta con los mercados más importantes del mundo, un entorno favorable para hacer negocios [1]. Además, goza de una economía competitiva, sólida y de finanzas sanas [2]. Sin embargo, no hemos logrado que los beneficios de esta realidad, impacten por igual  y de la misma forma en las diferentes regiones del país.

Como lo indica un estudio de McKinsey [3], México es una economía a dos velocidades. Por un lado regiones dinámicas y competitivas; y por el otro, zonas rezagadas y marginadas. Una nación donde conviven grandes firmas productivas y de clase mundial, con negocios tradicionales, poco competitivos y de subsistencia, que contribuyen poco al crecimiento.

El reto es la baja productividad de nuestro aparato productivo[4], lo que permite explicar el letargo de nuestra economía, la profundización de las desigualdades sociales, la debilitación del ingreso de las personas, y las limitadas posibilidades de las familias mexicanas para aspirar a una vida más digna.

La clave para revertir esta situación se encuentra en el talento emprendedor, innovador y productivo de la gente. Hoy más que nunca existen condiciones para lograrlo. El gobierno mexicano está decidido a jugársela con sus emprendedores y pequeños empresarios, compromiso patente con el impulso de una agenda de reformas estructurales que emparejan el piso para que sea fácil emprender y hacer empresa; así como en la creación del Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) y la Red de Apoyo al Emprendedor (RAE), que acompañan la materialización de buenas ideas de negocio de los mexicanos.

Gracias a este escenario, cada día surgen más historias de éxito de emprendimiento e innovación, que dinamizan la economía, cambian el rostro de los sectores productivos, favorecen el desarrollo de las comunidades y regiones; al mismo tiempo que brindan mayor bienestar.

Un ejemplo es Industria Parralense de Autopartes, que logró consolidarse como proveedora de Diamond Automotive (firma dedicada a la fabricación de repuestos y componentes automotrices), impulsando la sustitución de productos fabricados en China, la generación de 270 empleos y la conservación de más de 120, además de detonar la reactivación económica de Parral, Chihuahua.

Maximasa de la Península, planta productora de harina de maíz en Campeche, que más allá de beneficiar a más de 600 productores en la zona, impulsa la inserción de 11 pequeñas empresas a su cadena y ha permitido disminuir la renta monopólica que tenían grandes firmas, al abrir el sector a la competencia.

Pero también los emprendedores son agentes de transformación social y económica; lo que se atestigua en startups como la de “Flor de Mayo”, emprendimiento social que distribuye y comercializa prendas de vestir confeccionadas por mujeres indígenas artesanas, favoreciendo que en sus hogares se cuenten con mejores condiciones de vida.

O en proyectos innovadores como Zave, una app que genera ahorros automáticos a los usuarios del comercio electrónico, al permitirles redondear los pagos que realicen con su tarjeta; así como Eco-Hidrotec, un dispositivo que produce una flama de gas para uso doméstico a partir del hidrógeno. Ambos emprendimientos, fueron seleccionados en la pasada edición de la Semana Nacional del Emprendedor como orgullosos representantes de México en la competencia The Pitch celebrada hace unas semanas en el marco del Startup Nations Summit 2015 realizado en Monterrey, Nuevo León.

Grandes historias han sido apoyadas por el INADEM y la RAE, y nos permiten asegurar que en nuestros emprendedores y pequeños empresarios, está la posibilidad de democratizar e incrementar la productividad de la economía, acelerar el crecimiento, innovar, generar más empresas productivas y competitivas, crear más empleos; así como favorecer que los mexicanos tengan la oportunidad de contar con un futuro más prometedor.

México está escribiendo una nueva página de éxito y prosperidad en su historia.

[1] Doing Business 2016 del Banco Mundial, coloca a México como la economía mejor clasificada de América Latina para hacer negocios, ubicándose en el lugar 38, escalando cuatro posiciones con respecto delmismo estudio de 2015.

[2] De acuerdo con la edición más reciente del índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial, México se ubica en la posición 57 entre 140 países,subiendo 4 lugares desde la edición pasada.

[3] “A tale of two Mexicos: Growth and prosperity in a two-speed economy”. McKinsey Global Institute.

[4] Deacuerdo con McKynsey,para que nuestro Producto Interno Bruto,crezca a una tasa anual de 3.5%,debemos incrementar nuestra productividad al triple.

[5] Resaltar que México esla primera sede latinoamericana de este importante evento de impacto internacional que fomenta y apoya el emprendimiento de alto impacto.