Enfrenta 37% de firmas algún delito económico

Una de cada cinco no evalúa riesgos, factor fundamental para la prevención de ilícitos; la mayoría pierde hasta 100 mil dólares.
Recursos decomisados a delincuentes.
Recursos decomisados a delincuentes. (Especial)

México

Alrededor de 37 por ciento de las empresas mexicanas sufrió algún delito económico en los dos últimos años, según la última encuesta de la consultora PwC, lo que representa un aumento de 1 punto porcentual.

No obstante, las compañías no han consolidado mecanismos de control corporativo, ya que la detección de esos delitos por mero accidente aumentó hasta 14 por ciento, “más allá de los controles corporativos”, a pesar de las pérdidas que generan esos ilícitos, añade el estudio.

Una de cada cinco firmas mexicanas no evalúa los riesgos, uno de los factores de prevención más importantes para evitar esos ilícitos.

Alfredo Hernández, socio de servicios forenses de PwC, señaló que los datos señalan que los mecanismos de supervisión en las empresas se han relajado con el aumento en la detección por accidente y la disminución en evaluación de riesgos.

El 14 por ciento de las 240 empresas consultadas en el sondeo, con características que ilustran a la compañía promedio en el país, reportaron un daño económico de más de un millón de dólares por delitos económicos.

El 59 por ciento de las empresas consultadas que sufrió algún daño por delitos económicos reportó una pérdida menor a 100 mil dólares, mientras que 21 por ciento informó sobre daños de entre 100 mil y un millón de dólares, y solo 1 por ciento una pérdida de más de 100 millones de dólares.

El ilícito más común entre las empresas nacionales es la malversación de activos —como robo— con una tasa de 76 por ciento; seguido por sobornos y corrupción, 21 por ciento, y en tercer lugar el uso indebido de información privilegiada, con 19 por ciento de las empresas consultadas.

Hernández señaló que las compañías mexicanas que tienen relación con firmas internacionales están sujetas a un mayor riesgo, debido a que en otros países tienen que cumplir con regulaciones más exigentes.

“La corrupción va más allá de las pérdidas económicas, también es el daño a la reputación, pues además de las sanciones regulatorias las empresas pueden ser excluidas de tomar parte en negocios”, señaló el especialista.

Según la encuesta de PwC, 89 por ciento de las empresas señalaron que perderían algún tipo de oportunidad de negocio en caso de que se les requiera incurrir en algún delito económico para concretarlo.