7 razones para ser emprendedor en México

Los expertos aseguran que es el mejor momento para los emprendedores en el país gracias a las herramientas, fondos y programas disponibles.
Es un buen momento para emprender, según expertos
La compañía mexicana Cinema Fantasma hasta hace poco producía cortometrajes a través del financiamiento coléctivo (Cortesía)

México

Dice un buen chiste que el emprendimiento es una de las nuevas enfermedades del siglo XXI: altamente contagiosa, multifactorial e incurable, aunque no siempre con un desenlace mortal. Así se identifican muchos de los protagonistas que hoy dan vida al ecosistema emprendedor en México y que contagiados de la efervescencia de una ola que comenzó hace menos de 15 años ven éste como el mejor momento para detonar proyectos empresariales, sobre todo de alto impacto.

La Secretaría de Economía tiene registradas a 5 mil 200 millones micro, pequeñas y medianas empresas, mientras que estimaciones de la Facultad de Ingeniera de la UNAM, a través de su incubadora InnovaUNAM señalan que este sector representa 50% del PIB, y que siete de cada 10 empleos se generan en este 99.8% de las empresas en México.

No obstante, emprendedores, académicos, funcionarios, empresarios y, desde luego, inversionistas coinciden en que México ofrece las variables necesarias para consolidar el sector que encuentra en el bono demográfico y la estabilidad macroeconómica las mejores cartas para impulsar el espíritu emprendedor de miles de mexicanos. Aquí siete buenas razones para emprender.

1.- Emprender ya no está mal visto. Cambió el paradigma de ir a la universidad y ahora hay carreras profesionales para formar a los emprendedores. Los jóvenes de hoy buscan la independencia laboral. “Son más creativos y quieren ser más libres en sus vidas. Están los Millenials con un perfil multitask; muchos paradigmas al respecto están cambiado”, dice Álvaro Sánchez, director de la sede mexicana de la escuela de negocios española IE Business School.  A esto se añade que para los emprendedores, iniciar una empresa ya no se trata sólo de una forma adicional de obtener ingresos, “tenemos personas que ya tienen resuelta la vida y simplemente quieren hacer otra cosa”, apuntaCarlos Barber,vicerrector de Negocios de la Universidad del Valle de México.

2.- El gobierno promueve la profesionalización. La visión gubernamental ya no se centra en apoyar “changarros” ni como alternativa para el autoempleo como sucedió en las dos administraciones federales pasadas, considera Pepe Villatoro, presidente de la Asociación de Emprendedores de México (ASEM). Para muestra está la conformación del Instituto Nacional del Emprendedor, que articuló los esfuerzos de los distintos actores en el ecosistema. Según el estudio Doing Business del Banco Mundial de este año, México subió siete posiciones en el ranking al facilitar la apertura de nuevos negocios, así como los procedimientos para iniciar un negocio son seis en comparación con nueve que es el promedio de América Latina, además de que el tiempo promedio de apertura es de seis días comparado con los 36.1 de la región.

Hay programas federales, estatales y prácticamente en todos los municipios del país existe un programa para incentivar el emprendedurismo.  

Están los fondos de capital semilla en convocatorias federales, los cuales apoyan con recursos económicos a fondo perdido el desarrollo tecnológico por parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), enlista Tania García, gerente de la incubadora InnovaUNAM. “Creo que ahora es cuestión de enterarnos, educarnos y disciplinarnos para allegarnos de los recursos necesarios”, acota.

3.- Hay muchísimas incubadoras. El Inadem trabaja con tres espacios de vinculación, 197 incubadoras básicas, 25 de alto impacto y 25 aceleradoras. Tan solo este año un total de mil 700 proyectos han postulado a las distintas convocatorias del instituto, pero sólo 250 recibieron apoyo, de acuerdo con Adriana Tortajada, directora general de Programas de Emprendedores y Financiamiento del Inadem. “Hay apoyos para el desarrollo de su empresa asistidos por expertos mediante el sistema de incubadoras del país”, menciona. Aunque no existe estadística alguna que permita cuantificar el número de proyectos en incubación, se estima que al menos 10 planes de negocio por incubadora están en proceso de análisis y desarrollo. Todos estos son susceptibles de aspirar a financiamiento en algún momento.

4.- Hasta Slim quiere invertir. La industria de capital privado dispone de amplios recursos para fondear proyectos en sus distintas etapas. Al cierre de 2013, las 54 firmas y sus 85 fondos que pertenecen a la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap) administraban 22 mil millones de dólares, de los cuales el 4% correspondía a capital comprometido (invertido o por invertir) en proyectos emprendedores. En venture capital destacan firmas como Adobe Capital de Erik Wallsten y Rodrigo Villar; Gerbera Capital que administran Alonso Diaz Etienne y Raúl Uranga Lamadrid; o Wayra, la aceleradora global de startups de Telefónica. A la oferta de capital también se suma el ahorro de familias e inversionistas ángeles, quienes no sólo aportan recursos económicos sino experiencia a los proyectos.

Carlos Slim, dueño de Telmex y Telcel invirtió 100 millones de dólares en apps como Mobli, y Shazam. Otro ejemplo es el miembro del consejo de Banamex, Alejandro Legorreta, quien a su vez es director general del fondo Sabino Capital, el cual invirtió 700 millones de pesos a Econometrics, una firma que simplifica una enorme cantidad de datos.

Además, existen muchas otras formas de financiar los proyectos, pues ya no se requiere un préstamo del banco o grandes ahorros, “hay cada vez más empresas, universidades o fondos de incubadoras como 500 Startups o Venture Institute, o simplemente puedes presentar tu idea para ser fondeada por las masas en Fondeadora o Crowdfunder”, según un estudio del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF). Al respecto, Álvaro Sánchez, de la española IE Business School, contrasta con instituciones como los bancos los cuales son menos accesibles debido a todas las garantías que piden para otorgar créditos.

5.- Todo está en internet.  Herramientas como Google Maps y el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) te permiten hacer un mini estudio de mercado casi de forma instantánea. “Los estudios de mercado para los emprendedores no necesariamente deben ser hechos por grandes empresas, estas herramientas tecnológicas dan cierta representatividad para hacerlos ellos mismos”, sugiere Susana Arellano, coordinadora de la Incubadora del Tec de Monterrey, campus Estado de México.

Desde archivos descargables en Nacional Financiera (Nafin) y el INADEM hasta videos en Youtube, hay una gran oferta de contenidos digitales disponibles de forma gratuita que facilitan la curva de aprendizaje de los emprendedores, quienes pueden tener lecturas de apoyo y casos prácticos para temas como elaboración de planes de negocios y presupuestos, coaching, entre otros tópicos. Como plus, gracias a los dispositivos móviles ya se puede “llevar” esta información a cualquier lugar.

6.- Las empresas también quieren emprender. Empresas como IBM con su SmartCamp, Cinépolis y su Seed Camp o Time Warner han abierto sus puertas para auspiciar el espíritu emprendedor. La compañía mexicana Cinema Fantasma, que hasta hace poco producía cortometrajes a través del financiamiento colectivo ahora será financiada por el canal de televisión infantil Cartoon Network Latinoamérica, propiedad de Time Warner. Este acuerdo, por ejemplo, se realizó gracias a una plataforma de proyectos de animación llamada Festival, que cuenta con apoyo del gobierno de Morelos y el INADEM. Destaca también el caso de Walmart, que desde hace dos años implementó el programa Mujer, Cuentas con Nosotros, mediante el cual  financia cursos de capacitación para iniciar o mejorar un negocio propio.  La firma actualmente cuenta con más de 60 mil mujeres inscritas en su programa.

7.- No hay un fin de semana que no se hable de esto. El boom del emprendimiento en el país es palpable al ver la agenda de un emprendedor. Múltiples cenas, desayunos, foros, conferencias, exposiciones, mesas de negocios y pasarelas de proyectos forman parte de las actividades de cualquier emprendedor. EY, el Tec de Monterrey, el propio Inadem y diversas organizaciones civiles demuestran su interés por impulsar e incentivar el espíritu emprendedor con el intercambio de ideas y el tradicional networking a la mínima provocación prácticamente las 24 horas del día.