El gobierno operó para no dejar volar a Mexicana: ASF

De acuerdo con el reporte de la Auditoría Superior de la Federación, el gobierno condicionó el beneficio a los empleados solo si la empresa no regresaba a sus operaciones.
Protesta de ex trabajadores de Mexicana de Aviación
Protesta de ex trabajadores de Mexicana de Aviación (Cuartoscuro)

Ciudad de México

Aunque el gobierno siempre dijo otorgar las mayores facilidades para que la aerolínea Mexicana de Aviación regresara a volar, la realidad es que siempre operó para que permaneciera en tierra.

De acuerdo con el reporte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre el Fideicomiso Mexicana MRO número 2100, creado para reunir diversos activos de la compañía y que tras ser vendidos sirvieran para pagar a los trabajadores, la autoridad condicionó el beneficio a los empleados solo si la empresa no regresaba a sus operaciones.

El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que forma parte de ese fideicomiso, indicó que esa figura legal fue suscrita el 3 de abril de 2014, fecha en la cual la aerolínea todavía se encontraba en concurso mercantil, en busca de inversionistas potenciales que la rescataran.

En el reporte de la ASF se puede leer que “en el fideicomiso consolidador se incluyeron dos condiciones para otorgar los recursos del fideicomiso liquidador. Que no se reactive la prestación del servicio de transporte aéreo por parte de las empresas aéreas involucradas (Mexicana de Aviación)”.

En la planeación del Fideicomiso Mexicana MRO número 2100 participaron la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, presidida por Gerardo Ruiz Esparza; Bancomext y Nacional Financiera, dependiente de la Secretaría de Hacienda; además de tener como participantes a Aeropuertos y Servicios Auxiliares y el AICM.

Tras diversos problemas financieros y elevadas deudas, Mexicana de Aviación cesó sus operaciones en abril de 2010 y luego entró en concurso mercantil, con la finalidad de encontrar un inversionista potencial que la regresara al aire, pero en 2014 fue declarada en quiebra.

Después de ese proceso inició la venta de algunos activos y los recursos se han ido sumando al mencionado fideicomiso, para pagar los adeudos de 8 mil trabajadores y 600 jubilados.

El gobierno señaló la condición de que si Mexicana de Aviación regresaba a sus operaciones, los recursos de la venta de esos activos no iría a parar a los trabajadores, sino a las dependencias que forman parte del fideicomiso.

Otras condiciones que estableció el gobierno para que el beneficio de la venta fuera a los trabajadores, fue que “a más tardar el 1 de octubre de 2014 los sindicatos se desistan de la demanda de sustitución patronal que tienen presentada ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje contra un banco privado, Nafin y Bancomext.

Durante el proceso de concurso mercantil de la aerolínea fueron 32 los inversionistas que se acercaron al juzgado decimoprimero de distrito en materia civil del Distrito Federal para rescatar a la empresa; sin embargo, el gobierno señaló que no cumplían con los requisitos, como contar con los 300 millones de dólares.