Distribuidores de gas piden subir ganancia

Durante 14 años, por cada kilo del combustible han obtenido solo 1.97 pesos; reclaman al gobierno reconocer los aumentos en los gastos de operación.
Adigas, ADG, Asocimex y la Camgas se reúnen para impulsar al sector.
Adigas, ADG, Asocimex y la Camgas se reúnen para impulsar al sector. (Nelly Salas)

México

Los distribuidores de gas doméstico solicitaron al gobierno elevar 88 centavos su margen de ganancia por kilogramo, a fin de recuperar competitividad ante la inminente llegada de empresas extranjeras.

Luis Landeros, presidente de la Asociación de Distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (ADG), denunció que durante 14 años ha estado congelado en 1.97 pesos por kilogramo el margen de ganancia, sin que el gobierno reconozca los aumentos en gastos de operación.

El rezago preocupa, ya que le resta competitividad a la industria y la pone en una situación complicada ante la inminente apertura al 100 por ciento a la inversión extranjera, derivada de la reforma energética, añadió.

"Van a venir jugadores internacionales de grandes ligas, empresas igual o más grandes que Pemex a tratar de distribuir gas; es un tema que nos tiene preocupados, porque tenemos más o menos 14 años de rezago en el margen de comercialización".

Ante la difícil situación, las empresas han despedido personal o no hacen contrataciones y han dejado de distribuir el combustible en algunas zonas.

"Para sobrevivir hemos dejado de dar servicio en zonas alejadas de nuestras plantas de distribución; no llegamos donde no es imposible comercialmente", lamentó.

En ese sentido, Víctor Figueroa, presidente la Asociación de Distribuidores de Gas LP del Interior (Adigas), dijo que ya sostuvieron reuniones con la subsecretaria de Hidrocarburos, y han hecho la propuesta de margen de emergencia para resolver de manera paulatina las deficiencias.

Se plantea que el margen puede apoyarse del desliz que se ha venido aplicando a los precios al público desde 2001; "es el que abre la posibilidad de apoyar el margen de emergencia que la industria requiere de manera inmediata por 88 centavos por kilogramo".

Lo que se pretende es que este recurso se vaya al margen de comercialización de las empresas para que se puedan capitalizar y tener mayores ingresos, a fin de alcanzar las condiciones de competencia y hacer frente al nuevo escenario de la reforma energética.

Por su parte, Octavio Pérez Salazar, director general de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas (Asocimex), aseguró que la petición no mina las finanzas del gobierno federal y que existen las condiciones globales y nacionales que le permiten aplicar ese reconocimiento.

De esta forma, en las condiciones en que se encuentra la industria en el país no se podrá ser un competidor digno; no se podrá llegar a los niveles de Estados Unidos o Japón, y solo se quedará en una red de distribución "tercermundista".

"¿Cómo poner a la industria nacional en condiciones de ofrecer servicios de clase mundial? Si vamos a competir tenemos que estar en condiciones, no podemos empezar después de esta sequía de 14 años; estamos viendo la foto más deteriorada de la industria".

En este contexto, los distribuidores indicaron que con la reforma energética la liberación de precios de gas se dé en cuatro años, y es que se ha soportado la carga que implica un estricto régimen de control de precios que el gobierno dispone a través de la Secretaría de Economía.

En el tema de los precios dentro de la iniciativa de ley de hidrocarburos se parte del hecho de que en México no hay condiciones de competencia efectiva, esto quiere decir que la regulación se va a aplicar en todo el país, y solamente cuando en alguno mercado regional se determine por las autoridades competentes de que sí hay condiciones de competencia efectiva, entonces ya procedería la liberación de precios.

El rezago por tanto tiempo ha restado competitividad a la industria, ya que no genera incentivos para la inversión, lo que reduce los alcances de la oferta, por lo que el único perjudicado es el consumidor, abundaron.

En los últimos diez años se ha registrado una disminución de 15 por ciento en las ventas de los distribuidores de gas, en ese mismo porcentaje se ha dejado de comprar a Pemex.

Lastres

-Otro enemigo es la piratería, pues solo en el Valle de México ya suman 500 pipas las que distribuyen el combustible de manera informal; en 2013 eran entre 350 y 400 unidades, denunció Víctor Figueroa, presidente de la Adigas.

-También aumentó el robo de pipas de gas LP; es en Tamaulipas donde se ha agravado este problema, pues solo en una semana la delincuencia organizada hurtó ocho unidades vacías.

-Luis Landeros, presidente de ADG, deploró la falta de interés y la incompetencia de las autoridades para frenar tanto la proliferación de pipas como el robo de éstas.