Difícil panorama para el sector de empeños

Uno de los factores que ha afectado a las empresas prendarias fue la caída en el precio del oro, al representar 70% del mercado.
Cuando la economía va mal, baja el empeño, aseguran.
Cuando la economía va mal, baja el empeño, aseguran. (Jorge Carballo)

México

La desaceleración económica, la depreciación del oro y la mayor competencia entre instituciones hacen que el panorama para el sector prendario sea bastante complejo, señaló Maximiliano Echeverría, presidente de Nacional Monte de Piedad.

No obstante, manifestó en entrevista con MILENIO, ese escenario significa un nuevo reto para la institución que encabeza, la cual tiene las herramientas y elementos necesarios para salir avante y conseguir sus objetivos.

En 2011 el precio del oro alcanzó la suma de mil 900 dólares la onza; sin embargo, ahora cotiza en solo mil 250 dólares, factor que impacta de forma importante el negocio prendario, toda vez que 70 por ciento de los artículos empeñados son joyas y alhajas.

“Vemos un panorama complejo para el sistema prendario por algunos motivos fundamentales, uno de ellos es que el precio del oro ha caído fuertemente, la mayor parte de nuestras prendas son de oro, entonces hay menos valor que empeñar”, explicó.

Otro elemento a superar para este año, resaltó, es que la competencia ya no solo proviene de instituciones especializadas en préstamo prendario, sino que las sociedades financieras de objeto múltiple y otras entidades enfocadas en el crédito al consumo han entrado al mercado.

“La competencia ya no es solo con los que se desempeñan en el crédito prendario, sino también con los de préstamo al consumidor; es un panorama retador, pero tenemos los elementos y las herramientas para pelear bien y ganar”, aseguró.

El tercer punto a enfrentar es el tema de la desaceleración económica en la que está inmerso el país, y es que, según el presidente del Monte de Piedad, cuando la economía nacional va bien, los pignorantes usan sus prendas para obtener dinero y así impulsar sus negocios.

“Hay un mito popular de que cuando la economía va mal el empeño va bien, no es cierto, el segmento de clientes que nos utiliza en las buenas nos usa muy intensamente, claro, cuando hay problemas sociales hay empeños, pero no es contracíclico, sino procíclico”, aclaró.

El año pasado la institución de asistencia privada, con más de 200 años de existencia, colocó entre sus clientes 9.3 millones de préstamos prendarios, y en los últimos dos años han donado alrededor de 350 millones de pesos a más de 400 instituciones de asistencia pública, que se desempeñan en tareas con grandes necesidades, como educación, salud y problemas sociales o del medio ambiente.

 De acuerdo con Maximiliano Echeverría, un objetivo paralelo a la colocación de crédito es fomentar la inclusión financiera entre la población: “Jugamos un papel fundamental, damos préstamos a personas que no tienen otro tipo de acceso a servicios financieros, eso es el meollo del asunto”, concluyó.