Deuda de Pemex ya es histórica; aumentó 35.9%

A 77 años de la expropiación, la nueva empresa productiva del Estado arrastra grandes pasivos.
O Por cada dólar de reducción en exportación hay un deterioro en el balance financiero de 120 mdd.
Por cada dólar de reducción en exportación hay un deterioro en el balance financiero de 120 mdd. (Claudia Guadarrama)

México

Tras la aprobación de la reforma energética, Pemex pasa por el peor momento de su historia. Han pasado 10 años desde que, en abril de 2005, Luis Ramírez Corzo, ex director general de la entonces paraestatal, dijo que los pasivos sumaban 88 mil 500 millones de dólares, con una deuda de 45 mil mdd. “Esos factores nos tienen al borde de la quiebra, literalmente, lo tenemos que decir”.

Una década después, las cifras aumentaron y la situación jurídica de Pemex cambió. Ahora es una empresa productiva del Estado, pero su deuda es la mayor de su historia. Justo cuando celebra 77 años de haber sido expropiada, Pemex debe un billón 143 mil millones de pesos al cierre de 2014, 35.9 por ciento más que en 2013.

El año pasado, Pemex tuvo ingresos totales de un billón 588 mil millones de pesos. Al descontar sus costos de ventas, gastos generales y financieros, pérdidas por tipo de cambio, de derivados, de pasivo laboral e impacto por la baja en los petroprecios, entre otros, la empresa tuvo utilidades por 482 mil 316 millones de pesos, según su reporte financiero anual.

Sin embargo, con el pago de derechos e impuestos por 746 mil 136 millones de pesos, reportó una pérdida neta de 263 mil 819 millones de pesos. Aunado a ello, en diciembre de 2014 Hacienda fijó un aprovechamiento para la nación a cargo de Pemex de 50 mil millones de pesos.

En su informe del cuarto trimestre de 2014, la empresa reportó su novena pérdida consecutiva. Es decir, 27 meses, más de dos años. En esta ocasión, además de los impuestos y derechos, le afectó la caída en el precio de la mezcla mexicana de crudo, que arrancó octubre en 86.31 dólares por barril y cerró a 45.45, según datos de la empresa. Además, el desliz del peso frente al dólar (12 por ciento en ese periodo) también le perjudicó, pues tuvo una pérdida de 67 mil 500 millones de pesos solo por el tipo de cambio.

En ese escenario, la empresa comenzó a producir menos y, por lo tanto, ganar menos. En enero pasado, la producción descendió 10 por ciento, 2 millones 251 mil barriles diarios, contra 2 millones 505 mil del mismo mes de 2014.

Además de esa sangría, la nueva empresa productiva del Estado también enfrenta el ajuste presupuestario aplicado por la Secretaría de Hacienda, que determinó un recorte de 62 mil millones de pesos.

Pequeño respiro

La reforma energética le dio a Pemex un pequeño respiro fiscal este año. En 2005 los pagos de impuestos y derechos abarcaban 77 por ciento del ingreso de la empresa. Luego de varios intentos de reforma, como la energética de 2008, la cifra bajó a 70 por ciento el año pasado. En 2015 la empresa recuperará 1 punto porcentual, al quedar la imposición en 69 por ciento y disminuirá 1 por ciento anual hasta llegar a 65 por ciento.

Con ello, según Hacienda, Pemex ahorrará 90 mil millones de pesos, pero es un alivio menor, pues en solo un mes a la empresa se le quitaron 98 mil millones.

“Es un alivio, pero no es suficiente, Hacienda debe de ensanchar su base fiscal para que la empresa tenga las capacidades de destinar esos recursos en inversión productiva”, dijo Julio Martínez, especialista energético de Signum Research.

El especialista advierte que con la baja de barriles y el menor precio “no van darle un relajamiento de ninguna suerte”; por lo que ante esta situación, en el primer trimestre los resultados serán peores.

Y es que, de acuerdo con Pemex, por cada dólar de reducción en la mezcla mexicana de exportación hay un deterioro en su balance financiero de 120 millones de dólares.

Este año el mejor escenario de la empresa es que el precio promedie 55 dólares por barril, pues al tomar en cuenta la base de 79 dólares que se fijo en el presupuesto de 2015, el diferencial de 24 dólares, multiplicado por 120 millones de dólares, significa un impacto de 2 mil 880 millones de dólares para este año, lo cual bien pudo tener una cobertura tal y como lo hizo Hacienda para las finanzas públicas del país.

“Recordemos que era una paraestatal, anclada a las finanzas públicas y a pesar de ser una empresa productiva sigue recibiendo un presupuesto como tal. La baja en los precios del crudo fue una situación que se vino muy rápido, imprevista”, comentó Erik Legorreta, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria del Petróleo.

Llamado

“A pesar de ser una de las mayores petroleras del mundo, Pemex está técnicamente en quiebra, con lo cual se le cortan severamente las posibilidades de crecimiento e inversión en innovación”, escribió Lourdes Melgar en “El futuro de Pemex”, para Americas Quarterly, en 2012, cuando era directora del Centro para la Sustentabilidad y Negocios de la Escuela de Graduados del Tecnológico de Monterrey.

Melgar ahora es subsecretaria de Hidrocarburos en la Secretaría de Energía (Sener) y parte de su labor es convencer a firmas privadas, nacionales y extranjeras, a invertir en los proyectos derivados de la reforma energética.

Con tal reforma, dijo Pedro Joaquín Coldwell, titular de la Sener, la semana pasada, llegarán inversiones por 62 mil 500 mdd en cinco años.

Se trata de inversiones que Pemex necesita, pues a pesar de que es reconocida como una de las energéticas más rentables del mundo, su aportación a las finanzas del gobierno la dejan seca.

Esto ha provocado que, según diversos proveedores de servicios de Pemex consultados por MILENIO, en los tres primeros meses de 2015 por lo menos 10 mil trabajadores que le sirven a la petrolera a través de estas firmas han perdido su empleo.

Si bien Pemex no ha despedido a empleados de su base, la empresa evalúa hacerlo.

En reunión con analistas, Gustavo Hernández, director de Pemex Exploración y Producción (PEP), dijo que la empresa está analizando, “compañía por compañía”, el alcance del recorte y cómo afectaría sus negocios.

“Es algo que afecta a toda la industria”, dijo Hernández. Por lo que toca a Pemex, explicó que el primer paso que se tomó fue analizar la reducción de las tarifas que la empresa paga a muchos proveedores de servicios, incluidas plataformas y perforadoras.

“También (se revisan) las tarifas (pagadas a) navíos proveedores, helicópteros, hoteles, algunos servicios que tenemos”, dijo Hernández.

Por su parte, Miriam Grunstein, investigadora de la División de Estudios Jurídicos en el CIDE, advirtió que el recorte presupuestal en la empresa productiva del Estado Pemex traerá la cancelación o aplazamiento de proyectos en las diferentes áreas; en el peor escenario, México puede  “experimentar un interesante desabasto de energéticos”, que implica un perjuicio no solo para la propia petrolera, sino también para la economía y la sociedad mexicanas.

Nada que ocultar

“La etiqueta ‘productiva del Estado’ es solo un cascarón, aún no se realizan las acciones de reestructuración de Pemex para que así sea”, señaló la especialista Miriam Grunstein.

La investigadora de la División de Estudios Jurídicos en el CIDE explicó que los reportes financieros de Pemex “muestran una situación de crisis, está exageradamente endeudada y eso no compagina bien con un ambiente competitivo y además con precios muy bajos del crudo”.

Mario Beauregard, director de Finanzas de Pemex, reconoció, en conferencia con inversionistas, “las finanzas de Pemex van a cambiar su inercia de años, pero costará trabajo.