Sector automotriz, el secreto del crecimiento local

Puebla, Guanajuato y Querétaro se han convertido en los principales polos de atracción de la industria automotriz, un factor que está generando un dinamismo inmobiliario y educativo en estos estados.
Tan sólo en Querétaro las más de 350 empresas del sector instaladas en su territorio generan 10% del total del PIB aún cuando ninguna armadora opera en el estado.
Tan sólo en Querétaro las más de 350 empresas del sector instaladas en su territorio generan 10% del total del PIB aún cuando ninguna armadora opera en el estado. (Shutterstock)

México

México tomó las llaves, encendió el auto y echó a andar: en un camino de cinco años logró no sólo posicionarse dentro de los diez países que más vehículos producen en el mundo, sino que ha escalado lugares y se ha mantenido constante en la carrera automotriz.

Con la llegada de nuevas armadoras, actualmente nuestro país ocupa el octavo lugar en producción de automóviles, sólo por detrás de China, Estados Unidos y Japón. Tan sólo en 2013, México cerró con una producción total de 2.93 millones de unidades y para el cierre de 2014 se espera que las plantas en México aceleren y quemen llanta: la producción podría alcanzar los 3.5 millones de vehículos, según un análisis publicado por la consultora PWC México.

De estos volúmenes de fabricación el 69% se exporta a Estados Unidos, principal socio comercial del país, seguido de Canadá, con un 8% y Brasil con un 5.7%.

Actualmente, en México operan 32 armadoras, entre las que sobresalen Ford, Toyota, Volkswagen, Nissan, Mazda, Chrysler, entre otras. De estas plantas once fueron instaladas en la zona del Bajío, esto se traduce en que los estados de Guanajuato, Aguascalientes, Querétaro y San Luis Potosí, concentran la tercera parte de las armadoras.

Sin embargo, son los estados de Querétaro, Puebla y Guanajuato, en donde la industria automotriz no sólo ha disparado el crecimiento económico generado por la inversión de las empresas y la generación de empleos, sino también ha abierto nuevas oportunidades educativas, turísticas e inmobiliarias.

El motor de la economía local

En 2013, el sector automotriz representó el 2.6% del PIB nacional  pero en los estados de Querétaro, Puebla y Guanajuato, la industria toma una mayor relevancia: más del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) de cada uno, proviene del sector automotriz.

Tan sólo en Querétaro, cuya historia con el sector comenzó en los años 60, se fortaleció en los 80 y ahora forma parte del clúster del Bajío, las más de 350 empresas del sector instaladas en su territorio generan 10% del total del PIB aún cuando ninguna armadora opera en el estado.  “Pareciera una debilidad, pero hoy es una gran ventaja”, afirma Marcelo López, secretario de Desarrollo Sustentable, “somos el principal fabricante de autopartes de México”. según la Industria Nacional de Autopartes (INA), Querétaro fabrica 15% de todas las autopartes que se producen en el país

Guanajuato es otro caso. En menos de ocho años las armadoras Honda, Mazda y Hino Motors (filial de Toyota) se sumaron a la General Motors para instalarse en el estado. Además, Toyota anunció una alianza con Mazda para fabricar, dentro de su planta en el municipio de Salamanca, una línea de camionetas.

Estas empresas, más las plantas de Volkswagen, que fabrica motores que después se envían a Puebla, y la llantera Pirelli, ambas instaladas en el Puerto Interior de Silao, son las tractoras de la industria en el estado.

Actualmente, en Guanajuato operan más de 180 empresas, tanto armadoras como proveedoras, que aportan 13% del PIB de la entidad, cifra que se espera aumente a 20.5% del PIB para 2018.

Puebla no es diferente. Desde que se instaló la armadora de Volkswagen, hace 47 años, la empresa es una de las que más empleos genera pues de ella dependen 15 mil familias.

A VW se suman otras 107 empresas proveedoras. De esta forma, contando lo generado por la armadora, más de 36 mil personas dependen económicamente de la industria, misma que genera 25% del PIB del estado, sin embargo, según datos del INEGI, esta cifra aumentará a 30% en los próximos cuatro años cuando comience a operar Audi, empresa que entrará en funciones a partir del 2016.

Hasta las aulas

El ronroneo de los motores de autos tiene un impacto directamente en las aulas del país. Con la llegada de grandes empresas se abren nuevas oportunidades de empleo, sin embargo para ocupar los  nuevos puestos de trabajo es indispensable que exista gente capacitada.

Ante esta situación, instituciones educativas, tanto públicas como privadas, han abierto nuevas opciones para jóvenes universitarios, que van desde nuevas carreras, como Ingeniería en Diseño Automotriz, hasta modificación de planes de estudio, e incluso la creación de una universidad especializada.

Fue en 2009 que en Puebla se hizo posible un sueño que sólo podía hacerse realidad en Estados Unidos, Alemania o Japón: el diseño de autos. Hace cinco años, la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) realizó un convenio con Volkswagen: ofertar la carrera de Ingeniería en Diseño Automotriz.

Según informa la misma universidad, el programa de estudios se desarrolló entre VW, empresa que otorga apoyo técnico, financiero y abre sus laboratorios a los alumnos, y la UPAEP. Esto no sólo otorga experiencia en el sector a los jóvenes desde los primeros meses de ingreso, sino que también tienen acceso al consorcio VW, conformado por las empresas Audi, Bentley, Sean, Lamborghini, Bugatti, Porsche, Scania y Skoda.

Además, en este año varias universidades, tanto públicas como privadas, en Puebla se certificaron para formar cuadros profesionales que atiendan las necesidades de la planta de Audi y las empresas de autopartes que se afincarán en el corredor Puebla-Tlaxcala en un par de años, cuando entre en operación.

El éxito de esta medida es total, pues la matrícula para Ingeniería Automotriz y carreras afines como Mecánica Automotriz e Ingeniería electrónica aumentó al menos en 30%; sin embargo, instituciones como el Tecnológico de Monterrey  en Puebla esperan que la matrícula se eleve 50% en un lapso de cinco años.

Guanajuato sigue los pasos de Puebla. Tras un análisis en el que participaron más de 300 empresas del corredor industrial, entre las que sobresalen aquellas del sector automotriz, se identificaron las necesidades de personal a corto y mediano plazo, no solamente en un nivel operativo, sino también técnico y directivo. “Estamos coordinando que haya comunicación entre las instituciones de educación con los empresarios en el clúster de tal manera que se vaya haciendo una adecuación también a los programas de estudio de acuerdo con las necesidades de las empresas”, explicó Héctor López Santillana, secretario de Desarrollo Económico del estado.

El funcionario explica que uno de los proyectos educativos más relevantes del estado es implementar un modelo de educación dual en instituciones tanto públicas como privadas.

Este modelo consiste en que al completar 40% de los créditos, cada estudiante pasa a una empresa determinada para completar el 100% de sus estudios, no se hacen prácticas y tampoco van a trabajar, pues la empresa contará con maestros especializados, de tal forma que la evaluación final la hacen los ejecutivos de la empresa de acuerdo a algún proyecto concreto realizado durante el periodo de estudio. “El estudiante va a hacer sus estudios de una manera más pertinente de acuerdo a las necesidades de la empresa”, completa López Santillana quien adelanta que entre las instituciones interesadas en implementar este modelo se encuentran CONALEP, el Instituto Politécnico Nacional campus Puerto Interior, el Instituto Tecnológico de Irapuato, la Universidad de Guanajuato y el Tecnológico de Monterrey campus León e Irapuato.

Por su parte, gracias a los casi 50 años de historia que tiene la industria automotriz en Querétaro, cuya empresa insignia es Tremec, dedicada a transmisiones y equipos mecánicos, hoy uno de los proyectos educativos más ambiciosos del estado es crear la Universidad Automotriz.

El proyecto se encuentra en “incubación”, explica Marcelo López, secretario de Desarrollo Sustentable, pues desde hace cinco años se ha buscado la vinculación de programas educativos de tres niveles: técnico básico, técnico superior e ingeniería, en la que participan instituciones educativas como Conalep, las Universidades Tecnológicas de Santa Rosa Jáuregui, Querétaro y San Juan del Río, y la Universidad Politécnica de Querétaro.

La idea es que a través de las ofertas ya existentes de estas instituciones, se conforme una universidad especializada, “sería la primera universidad pública en el país totalmente enfocada al desarrollo de la industria automotriz”, afirma el funcionario y explica que en el proyecto lo lleva la Secretaría de Educación del estado, misma que debe presentar estudios de factibilidad a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para comenzar con la gestión de recursos, “es muy innovador porque, insisto, recupera lo que ya existe, no es empezar de cero, en Querétaro estas empresas ya tienen muchos años operando”.

El mercado inmobiliario se suma a la ecuación

El impacto económico de la industria automotriz, ha repercutido directamente en la construcción de vivienda en la región centro y Bajío.

Desde su despegue hace casi una década con la instalación de la aeronáutica Bombardier en Querétaro la mayoría de los corredores industriales están en constante expansión. A esto, se suma la instalación de las armadoras de Mazda y Honda, en Guanajuato, Nissan A2, en Aguascalientes y Audi en Puebla, detonando  el desarrollo inmobiliario en las zonas aledañas (un ejemplo es el estado de Tlaxcala, que no sólo ha aprovechado el anuncio de la llegada de Audi a Puebla para la instalación de empresas de proveeduría, sino que también ha potenciado el mercado inmobiliario).

En estas regiones, donde la inversión y derrama económica del sector automotriz ha sido más fuerte en los últimos años, la vivienda de interés social es una de las que más crecimiento ha tenido, pues se busca atender las necesidades de los involucrados en la construcción de los parques industriales, así como el personal técnico; a esta le siguela vivienda media, que acoge a los profesionales de todo el país que migran para aprovechar la oferta de empleos.

Y es que, más allá de los empleos que genera directamente cada planta armadora –de los 2 mil  de Honda a los más de 5 mil de Mazda- las industrias que proveen servicios y suministros abren una oferta de hasta 30 mil plazas, entre obreros, técnicos y profesionales.

Es por esto que el ciclo del mercado inmobiliario en el que se encuentran la mayoría de los corredores industriales ubicados en esta zona está en expansión desde 2012.

Según datos de la consultora Softec, en los últimos dos años los mercados de Querétaro, Guanajuato, Puebla, Aguascalientes y Tlaxcala han presentado un crecimiento sostenido tanto en proyectos vigentes y unidades en proceso  en la construcción de desarrollos y fraccionamientos así como en ventas.

En cuanto a los precios, se han mantenido estables o con un crecimiento moderado, a menudo por debajo de la inflación, informó Softec, debido principalmente al exceso de oferta de vivienda de interés social a nivel nacional que permeó entre 2008 y 2011.

Según el informe Situación Inmobiliaria, del segundo semestre del 2014, publicado por BBVA Bancomer, el mercado se recuperó sobretodo en desarrollos de vivienda media, mismos que tienen menor número de unidades. Ya durante el tercer trimestre del año pasado, el estudio señalaba que el inventario de vivienda en el centro del país y el Bajío disminuyó más del 50%. Esto significó una buena señal para Querétaro, estado donde la demanda de vivienda va muy de la mano con la generación de empleo.

A esto, el secretario de Economía apuntó que muchos de los directivos que trabajan en las armadoras de Celaya, así como aquellos que trabajan en las empresas de proveeduría de San José Iturbide, ambos estados de Guanajuato, prefieren vivir en la ciudad de Querétaro y se desplazan diariamente a sus trabajos en otras ciudades, “sí empezamos a tener un movimiento de flujos de personas que dan una derrama económica muy importante en el sector servicios”, declaró Marcelo López.

Asimismo, la unidad de investigación de Bancomer explica que en aquellas zonas con mayor actividad económica y mayor generación de empleo, continuarán siendo los imanes de atracción para la construcción de vivienda en todos los sectores.

Uno de los ejemplos más claros es la zona Bajío, en la que no sólo interviene el sector automotriz, sino también el aeronáutico, y su crecimiento en la última década.

En este momento, Querétaro es el segundo mayor polo de atracción a nivel nacional y también el segundo más competitivo, sin embargo, la llegada anual de 45 mil nuevos habitantes rebasa las capacidades del mercado inmobiliario.

A decir del Infonavit, Querétaro recibió el 30% de todos los créditos que otorgó en 2011, estos créditos fueron solicitados principalmente por derechohabientes de la Ciudad de México, Michoacán, Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila.

Luis Medina, analista de Softec, afirma que este crecimiento inmobiliario de Querétaro se debe a su ubicación geográfica, provocando que el estado absorba anualmente 10 mil viviendas de todos los segmentos.

León, Guanajuato, vive un fenómeno similar en materia inmobiliaria. Al ser la ciudad más grande del estado, tener muy cerca los nuevos parques industriales de Silao, Irapuato y Celaya, y contar con la mejor infraestructura y servicios de la región, a partir del 2012 la ciudad repuntó en la construcción y oferta de vivienda nueva, misma que junto con el catálogo de segundo uso, puede hacer frente a la creciente demanda inmobiliaria.