La importancia de México en la industria farmacéutica

México es el segundo mercado más importante para la industria en América Latina y ha recibido flujos del extranjero superiores a 3 mil mdd.

México

Los tratados comerciales, un marco regulatorio eficiente, mejores certificaciones de calidad, mayor acceso de la población a los servicios de salud y el envejecimiento de la población han contribuido a que México sea el segundo mercado más importante para la industria farmacéutica en América Latina, haciendo que el país recibiera del extranjero un flujo aproximado de 3 mil 465 millones de dólares (mdd) de inversiones hacia el sector entre 2005 y 2013, según cifras de la Secretaría de Economía.

Grandes firmas trasnacionales como Johnson & Johnson, Novartis, Merck, Roche, Abbott , Bayer y Boehringer Ingelheim  han encontrado en el país una zona idónea para operar y manufacturar, gracias a la infraestructura, personal calificado y costos de manufactura bajos, logrando que en sus territorios existan poco más 700 unidades económicas especializadas en el sector, de acuerdo con el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE).

Una de las ventajas y facilidades que otorga el país, son los acuerdos comerciales que mantiene además de la cercanía con Estados Unidos, uno de los principales mercados de medicamentos en el mundo, como explica Miguel Salazar, director general del laboratorio alemán Boehringer Ingelheim  (BI), que opera dos plantas en el país.

“Las plantas ubicadas en México, desde 1996 y a raíz del Tratado de Libre Comercio (TLCAN) entre Canadá, Estados Unidos y México son, junto con la planta de Columbus, Ohio, en Estados Unidos, uno de los dos macro centros de producción en los que se concentra la manufactura de los medicamentos de salud humana, lo cual respondió a un proyecto de regionalización que se denominó OPINA (Optimization of Pharmaceuticals In North America)”, explica el directivo de BI a Milenio y cuya compañía está presente en el país desde 1954.

Lo anterior se refuerza con el hecho de que 14 de las 15 principales empresas a nivel internacional se encuentran ubicadas en México, así la industria farmacéutica representa en promedio 0.6% del PIB nacional y 3.6% del PIB manufacturero, lo que ubica a la nación como uno de los principales centros manufactureros a nivel mundial y el segundo mercado más importante de América Latina, según un estudio sobre la industria elaborado por ProMéxico.

Una de las recientes inversiones para la construcción de una fábrica del sector se dio por parte de la empresa de origen indio Hetero Drugs, que divulgó desembolsará 50 mdd en el país con el fin de ser uno de los principales fabricantes y proveedores de principio activo.

“En tres años de actividades en México, hemos firmado cerca de 30 contratos con diferentes compañías, vendemos cerca de los 10 mdd y este año iniciamos la venta de producto terminado, ya que hemos empezado a obtener registros por parte de la autoridad sanitaria, esperamos terminar con alrededor de 40 registros para este fin de año”, detalló Adrián Ruíz, director general de la filial mexicana de la farmacéutica.

No obstante, además de invertir en plantas, las firmas extranjeras del sector también representan para México un flujo de inversión en el rubro inmobiliario. El año pasado durante el marco de su 150 aniversario, la farmacéutica alemana Bayer anunció una inversión por 600 millones de pesos para la construcción de la nueva sede corporativa en la ciudad, que tendrá una extensión de 34 mil metros cuadrados y ocho niveles de oficinas.

“Un edificio moderno, sustentable y con la más alta calificación, LEED (platino), ubicado en las inmediaciones de las oficinas existentes en la zona de Polanco, albergará cerca de mil colaboradores”, dijo Kurt Soland, presidente y director general de la firma alemana.

Para Salomón Chertorivski, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico el anuncio de la farmacéutica demuestra que el mejor lugar para invertir en el país es la ciudad de México, “reitera la seguridad que se percibe en la capital del país para la atracción de inversiones” comenta.

El Distrito Federal es el principal centro manufacturero y de negocios para la industria farmacéutica en el país, las cifras son contundentes, concentra  36%, poco más de mil 260 mdd de los flujos de inversión para la industria en cuestión provenientes del extranjero desde hace 1999.

La capital concentra 218 plantas productoras de medicamentos de las 700 en total que agrupa el DENUE. “La Ciudad de México tiene de los costos más bajos para empresas de manufactura en el país, en Monterrey son sólo 1.3% menores”, detalla el estudio sobre ubicación de negocios a nivel internacional Alternativas Competitivas de KPMG.

Un factor que atiza la concentración en la región centro del país para la inversión en el sector son los nueve centros de estudios capitalinos a nivel licenciatura de donde cada año egresan ingenieros químicos, químicos fármaco-biólogos y químicos, entre otros. La  alta oferta de personal calificado especializado no tiene comparación a nivel nacional, como ejemplo están el Instituto Politécnico Nacional (IPN), Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del sector privado destaca el Tec de Monterrey y la Universidad Iberoamericana.

Empresas mexicanas también se suman a estas inversiones, en 2009 Grupo Neolpharma abrió su planta en la zona norte de la ciudad, la ubicación les ha permitido desarrollar un clúster con el cual la firma continúa trabajando para generar sinergias entre varias plantas productoras cercanas.

El sector farmacéutico del país cumple con las mejores prácticas internacionales, en agosto de este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio el reconocimiento a la agencia sanitaria de México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) como Agencia Reguladora Funcional para el periodo 2014-2017 el cual certifica que la agencia nacional es  capaz de fabricar, revisar, distribuir y comercializar vacunas a nivel mundial.

Es la primera vez que México se integra al selecto grupo de 28 naciones que cuentan con esta certificación, y que se suma a la que en 2012 otorgó la Organización Panamericana de la Salud a la Cofepris en materia de medicamentos y vacunas.

La autoridad sanitaria nacional, como parte reguladora, demostró que garantiza que los medicamentos, tecnologías e insumos de uso médico cuenten con la debida calidad, seguridad y eficacia.

En un comunicado al darse a conocer el reconocimiento, la Secretaria de Salud, Mercedes Juan López recalcó que estas identificaciones abren enormes ventanas de oportunidad a la industria exportadora del sector en un mercado global de vacunas que ronda los 27 mil mdd.

La importancia de la propiedad intelectual

Las empresas de investigación farmacéuticas operan bajo un competitivo modelo de negocios: De cada cinco mil a 10 mil componentes experimentales considerados, sólo uno llegará a comercializarse, después de 10 a 15 años de investigación y desarrollo con una inversión promedio de mil 200 millones de dólares en promedio. La investigación y el desarrollo generarán medicamentos innovadores que mejoran la calidad de vida, así como también previenen o curan enfermedades.

Un aspecto muy importante para todas las industrias y en especial para la industria farmacéutica es la protección a la propiedad intelectual, la protección de las patentes y la protección de datos clínicos, dado que son factores que incentivan y atraen la investigación y el desarrollo de nuevos negocios a nuestro país, lo cual impacta positivamente en la economía y a su vez coadyuva a la generación de más fuentes de empleo. Al respecto, existe una relación positiva entre la protección de los derechos de propiedad industrial y la innovación, y entre la innovación y el crecimiento económico, y a su vez en la inversión en educación. Los países al fortalecer su marco de protección a los derechos de propiedad industrial promueven la transferencia de tecnología y el desarrollo de innovación a nivel local y atraen mayor inversión extranjera directa.

FUENTE: AMIIF