Desarrolladora británica, bajo investigación en Brasil

EcoHouse Group es señalado por presunto fraude y otros delitos sobre los fondos recaudados de inversionistas en varios países.
Apartamentos del plan Minha Casa, Minha Vida.
Apartamentos del plan Minha Casa, Minha Vida. (Ricardo Moraes/Reuters)

Sao Paulo

Un desarrollador inmobiliario británico que recaudó dinero con inversionistas internacionales para participar en un emblemático programa de vivienda social del gobierno brasileño no aparece en los registros oficiales del programa, y ahora es sujeto de una investigación criminal.

EcoHouse Group, la empresa a la que la policía brasileña está investigando por presunto fraude y otros delitos sobre los fondos recaudados de inversionistas en Reino Unido, Singapur y otros países, afirmó que estaba construyendo proyectos para Minha Casa, Minha Vida (Mi Casa, Mi Vida), el programa de viviendas de bajo costo de Brasil.

Pero no se encuentra en la lista del gobierno de las empresas constructoras que participan en el programa que Financial Times obtuvo por medio de una solicitud de libertad de información.

“En respuesta a la necesidad de Brasil de vivienda social, EcoHouse construye casas bajo el programa del gobierno brasileño Minha Casa, Minha Vida”, dice el sitio web de la compañía, que es dirigida por el empresario Anthony Armstrong Emery. Las llamadas a las oficinas de la compañía en Londres y Brasil no fueron contestadas.

Un extravagante empresario que patrocina equipos de futbol en Brasil e Italia, Armstrong Emery, en los últimos años generó una ola de publicidad en los medios internacionales con su idea de recaudar inversión internacional para las viviendas de bajo costo en Brasil.

El gobierno de Brasil ha colaborado con bancos estatales y constructores del sector privado bajo el programa Minha Casa, Minha Vida, para entregar alrededor de 1.7 millones de unidades de vivienda subsidiadas y en los próximos años tiene planeado entregar más del doble de esa cifra.

Pero a finales de octubre, la policía federal y las autoridades fiscales brasileñas anunciaron una investigación a EcoHouse Group por supuesto lavado de dinero, evasión fiscal, crímenes relacionados con impuestos y conspiración criminal. Los investigadores dijeron que estaban examinando los fondos que llegan a un total de 150 millones de reales (59.6 millones de dólares) que habían manejado durante más de cinco años.

A principios de este mes, EcoHouse anunció que estaba “suspendiendo” las operaciones en todo el mundo y colocando a EcoHouse Developments Ltd, con registro en Inglaterra, en “administración”, debido a una “inesperada intervención” de la policía federal brasileña.

El grupo dijo que la investigación fue el resultado de “acusaciones maliciosas, inexactas e imaginarias” de competidores y “ex propietarios de tierras” y que las ganancias de sus 33 millones de libras en activos en Brasil serían repatriados, dependiendo de la acción policiaca. “Los abogados brasileños de EcoHouse están preparando una impugnación (sobre las acusaciones), pero debido a la naturaleza del proceso judicial brasileño podrían pasar muchos meses antes de que rindan frutos”, se dijo en el comunicado.

Armstrong Emery no pudo ser localizado para hacer comentarios.