Defienden a Renault ante escándalo por emisiones falseadas

La armadora está bajo presión desde el mes pasado con el inicio de las investigaciones.
El logotipo de la empresa gala.
El logotipo de la empresa gala. (Chris Hartman/Reuters)

París

El presidente ejecutivo de la armadora Renault lanzó una defensa apasionada de la automotriz francesa frente a las preocupaciones de los inversionistas de que involucren a la compañía en un escándalo de emisiones de diésel en Europa.

Renault estuvo bajo presión desde que dio a conocer el mes pasado que investigadores de fraude del gobierno registraron sus oficinas como parte de una investigación sobre emisiones de los vehículos, lo que hizo caer sus acciones 10 por ciento en un día.

El Estado dijo que si bien no hay evidencia de un engaño similar a lo que sucedió en Volkswagen, encontró que algunos coches Renault tienen emisiones que “superan los límites (de contaminantes)”, en las condiciones de manejo en el mundo real.

Carlos Ghosn dijo que los coches Renault “siguieron las normas”, y si bien el funcionamiento puede ser bastante peor en las llamadas condiciones del “mundo real” que en el laboratorio, dijo que lo mismo sucede con todas las automotrices.

“Puedes decir que todo el mundo hace trampa... probar cualquier otro coche y encontrar este tipo de cosas”, dijo a un grupo de analistas.

Ghosn agregó que si bien algunas automotrices pueden tener una diferencia menor que Renault entre las pruebas y el mundo real, no está seguro de que esto sea una buena inversión. “Uno se tiene que preguntar, ¿cuál es el beneficio para el consumidor?”.

Dijo que Renault respeta las reglas como están escritas, y que una mejor inversión para el futuro -y para el medio ambiente- son los coches totalmente eléctricos, “donde Renault es el líder”.

Los comentarios se realizaron cuando Renault informó sus resultados para todo el año, donde la fortaleza en el mercado europeo de automóviles ayudó a la compañía a registrar un incremento en el ingreso neto de casi 50 por ciento para llegar a 2 mil 800 millones de euros en 2015.

Los ingresos subieron 10.4 por ciento para llegar a 45 mil millones de euros, mientras que el margen de operación aumentó de 3.9 por ciento a 5.1 por ciento de las ventas, lo que superó el objetivo de mediano plazo de 5 por ciento.

La recuperación del mercado automotriz europeo, que subió 9.4 por ciento durante el año, ayudó a Renault a compensar la enorme debilidad en los mercados emergentes, especialmente en Rusia y Brasil.

Renault tuvo una pérdida de 620 millones de euros con el fabricante ruso de automóviles AvtoVAZ, donde tiene una participación mayoritaria, y dijo que la factura probablemente aumente, ya que inyecta más capital para apuntalar a la automotriz frente a la caída de la demanda en Rusia.

La empresa también informó de una caída de 15 por ciento en los registros de coches nuevos en América Latina, donde le afectó la economía en problemas de Brasil, y una caída de 12 por ciento en la región Asia-Pacífico.

“Los mercados europeos fueron fuertes, mientras que nuestros principales mercados emergentes están en crisis”, dijo Dominique Thormann, director financiero.

Renault también ganó participación de mercado en Europa gracias a los nuevos modelos que incluyen el vehículo deportivo utilitario, Kadjar.

Ghosn advirtió que en 2017 no se verá a Rusia y Brasil “buenos y nuevos”, pero pronostica que habrá fortaleza en Europa, la India y China, asi como el regreso de Renault al mercado iraní después de que se levantaron las sanciones a principios de este año.

Desafió a su rival Peugeot, que en enero firmó un contrato con el fabricante iraní de automóviles Khodro para regresar al país y producir 200 mil coches
al año.

“No tenemos que firmar un acuerdo porque nunca salimos de Irán”, sostiene Ghosn. “Van a ver que Renault va a crecer mucho más rápido que cualquier otro”.