Consumo de refresco crecerá 2% este año

Tras una caída de entre 2% y 3%, el consumo de bebidas gaseosas se ha estabilizado y se empiezan a ver porcentajes de crecimiento, informó la Asociación Nacional de Productores de Refrescos.
Consumo de bebidas azucaradas en México.
Consumo de bebidas azucaradas en México. (Reuters)

Ciudad de México

La industria refresquera prevé un crecimiento de 1 a 2 por ciento en ventas este año, luego de que el impuesto de un peso por litro decretado en 2014 las mermara en los dos últimos años, indicó la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (Anprac).

En conferencia de prensa, el presidente del organismo, Jorge Terrazas, recordó que tras una caída de entre 2 y 3 por ciento, el consumo de bebidas gaseosas se ha estabilizado y se empiezan a ver, aunque pequeños, porcentajes de crecimiento.

“Al cierre del año pasado vimos un decrecimiento muy pequeño y en diciembre se estabilizó; este año ya percibimos una mejoría, pues el último dato que tenemos a febrero reporta un incremento de 1.6 por ciento en ventas”, expresó.

Con más de 70 años, la Anprac concentra 20 grupos de empresas, entre ellas Cultiba, embotelladora de productos PepsiCo, y Coca-Cola Femsa, del portafolio de Coca-Cola, así como marcas nacionales e independientes; en términos anuales los agremiados destinan una inversión de 600 millones de dólares, principalmente en infraestructura.

“Representamos más de 1 por ciento del PIB, somos generadores de más de un millón de empleos indirectos y más de 123 mil directos”, añadió.

Las cifras de recaudación reportadas por Hacienda para el impuesto especial sobre productos y servicios a bebidas saborizadas muestran un aumento en 2015 de 13.9 por ciento en comparación con 2014, es decir, 50 mil 971 millones de pesos, equivalente a 1.4 por ciento de gravámenes indirectos recaudados.

Terrazas manifestó que la tendencia al consumo habitual de ese tipo de productos está de regreso y el refresco de cola sigue siendo el preferido por el mexicano; en tanto que el agua embotellada crece a doble dígito.