Tarjetas, el producto con el que más fraudes se cometen

El titular de la Condusef, Mario Di Costanzo informó que del total de denuncias recibidas 67 por ciento corresponde a fraudes cometidos con tarjetas de crédito, le siguen las de débito y depósitos.
Mario Di Costanzo, titular de la Condusef.
Mario Di Costanzo, titular de la Condusef. (Especial )

Ciudad de México

Tan solo al primer semestre de 2013 se estima que un total de un millón 490 mil 992 usuarios del sistema bancario pudieron haber sido víctimas de algún tipo de fraude, informó la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Según cifras del organismo regulador, al término de julio pasado, la banca registró dos millones 200 mil reclamaciones operativas, de las cuales, se estima que cerca de millón y medio estuvieron relacionadas con  alguna actividad fraudulenta; es decir, 67 por ciento.

En conferencia de prensa, Mario Di Costanzo, presidente de la Condusef, señaló que estos números representan un foco amarillo, al cual se le debe poner atención porque en los últimos años esta cifra ha crecido.

Al comparar el número de operaciones fraudulentas de 2012 con la de este año, se observa que este tipo de operaciones en la banca comercial  se ha incrementado 10 por ciento, esto al haber avanzado de un millón 353 mil 264, a un millón 490 mil 992 denuncias a largo de la primera mitad del presente año.

El titular de la Condusef detalló que la mayor parte de los fraudes ocurre a través de las tarjetas de crédito. Del total de denuncias recibidas, 70 por ciento del total equivalente a un millón 49 casos están relacionadas con operaciones mediante tarjetas de crédito.  

El 26.6 por ciento corresponde a fraudes con tarjetas de débito y el 2.8 por ciento a depósitos.

Tan solo en este producto, la dependencia estima que el saldo relacionado con fraudes al usuario bancario, asciende a mil 729 millones de pesos.

No obstante, Di Costanzo aclaró que no toda la responsabilidad recae en las instituciones bancarias y por ello se debe trabajar principalmente con los comercios, de tal forma que estos se percaten de la identidad del consumidor antes de concretar la transacción.