Conductores de Uber alzan la voz

Los trabajadores de la empresa señalan que además de los ataques por parte de sindicatos, autoridades, centrales obreras y federales, resentirán la caída de los precios en sus servicios.

Monterrey

Los conductores de la empresa de tecnología y movilidad Uber reclamaron que no sólo se enfrentan a posibles situaciones de violencia en la ciudad, sino que ahora también deberán soportar una baja en la caída de los precios de sus servicios.

Desde diferentes frentes, diversos conductores de esta empresa denunciaron que en la calle se enfrentan a los ataques verbales y hasta físicos de centrales obreras, sindicatos del transporte y las propias autoridades.

Mientras su propia empresa anuncia que bajan los precios o que puede llegar a afectarles, pese a las explicaciones de la empresa de que se trata de una estrategia de mercadotecnia para atraer más usuarios.

En los pasados días, la empresa anunció que bajaría sus tarifas del servicio UberX, el más económico que tiene en México. En total, la reducción en Monterrey fue del 20 por ciento, lo que hizo que los conductores y asociados de la empresa se preocuparan por una posible caída en sus ingresos.

Pero información de la propia compañía detalla que se trata sólo de una estrategia de mercadotecnia con la que se busca atraer a más usuarios, y en caso de no resultar efectiva se regresarán las tarifas que se tenían anteriormente.

Aunado a esto, se les prometió que sus salarios ni ganancias bajarán, siempre y cuando mantengan el ritmo de trabajo y se cumpla con el horario establecido de siete horas.

Sin embargo, un grupo de conductores explicó a MILENIO Monterrey que el problema de la posible reducción en sus ganancias no es el que más preocupa a los que se dedican a esta labor.

Los recientes hechos de violencia contra choferes en el Aeropuerto Internacional de Monterrey es solo uno de los casos de violencia que se han registrado en la ciudad desde que arribó la compañía a dar servicio en la entidad.

El problema, puntualizaron estos trabajadores, es que mientras las autoridades estatales no promulguen una ley que los proteja y les permita trabajar "legalmente" en la ciudad, seguirán siendo acosados por trabajadores de sitios de taxi tradicionales.

Pero no se trata sólo de regularizar su situación con la promulgación de una ley que permita que este tipo de aplicaciones tecnológicas ofrezcan el servicio de manera legal, sino que los sindicatos y demás empresas transportistas que existen en la ciudad acepten que este tipo de servicios no son piratas ni están para "quitarles el trabajo".

"El problema es que ni se está haciendo ley, las autoridades nos pintan como los malos, los tránsitos nos persiguen y no nos dejan trabajar. Pero para nosotros es trabajo, y tenemos clientes. Estamos cansados de tener que andarnos cuidando de todos, de los sindicatos, de las centrales obreras, de los federales y ahora hasta de los taxistas en el aeropuerto", lamentó uno de los conductores que se contactó con este medio.