Concentran ocho estados recursos federales; NL pierde posición en participaciones

Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Distrito Federal, Veracruz, Chiapas, Puebla y Guanajuato controlan más de la mitad de Ramo 28.
Nuevo León siempre ocupó los lugares tercero y cuarto.
Nuevo León siempre ocupó los lugares tercero y cuarto. (Carlos Rangel)

Monterrey

En los últimos tres años, la distribución de los recursos federales del Ramo 28 ha arrojado un aumento de desigualdad en el reparto, ya que ocho estados concentran la mayor parte de los recursos económicos vía Participaciones Federales.

Nuevo León que venía destacando entre el tercer y cuarto sitio, pero ahora ocupa el número nueve, esto si se mide por habitante en participaciones federales, explicó el director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Carlos González Barragán.

Dijo que una cuarta parte de los estados del país son los que reciben más de 20 mil millones de pesos vía Participaciones, por lo que controlan más de la mitad de los recursos del Ramo 28.

Los estados beneficiados son Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Distrito Federal, Veracruz, Chiapas, Puebla y Guanajuato.

Es una tendencia que irá en aumento en los próximos años: "Esto nos lleva a un índice de desigualdad de 40.1 para este año en términos de ingresos de los estados vía participaciones", explicó.

Pero aclaró que al tomarse el efecto de la población, el índice de desigualdad es más conservador, con apenas un ligero aumento.

Es decir, los estados más ricos han recibido más recursos y han concentrado mayor riqueza, pero al incorporarse el factor de población el índice paradójicamente se reduce pasando de 12 en 2012 a 9.9 en 2014.

"Nuevo León cayó a la lugar 18 en términos de crecimiento de Participaciones Federales, colocándolo en posición similares a estados que reciben menores recursos económicos.

"Si se analiza la desigualdad entre estados en cuanto a ingresos por participaciones se puede observar una concentración de recursos en pocos estados, pero si se controla por la población de estos estados la inequidad se reduce significativamente.

Es decir, esto es una paradoja", apuntó González Barragán.

El especialista en finanzas públicas adjudicó esto al tema de las fórmulas y que el gobierno al momento de aplicarlas determina normándolas.

"Tal parece que los criterios y formulas para determinar cuántos recursos económicos recibirán las entidades federativas están perdiendo importancia, y a la vez, todo parece que todo se puede normar", dijo.

Nuevo León siempre ocupó los lugares tercero y cuarto y poco a poco la misma fórmula ha hecho que se pierda posición, e incluso se le da un trato inferior al que recibe el Distrito Federal, indicó el especialista en finanzas públicas.

González Barragán añadió que esta investigación lo que refleja es lo que se venía diciendo desde hace tiempo, que no necesariamente los estados que más producen reciben mejor trato fiscal por parte de la Federación.

"Recordemos que el Ramo 28 son las Participaciones que reciben los estados por haber perdido sus potestades y su derecho para imponer impuestos y a través de estas potestades la Federación les entrega una proporción de los impuestos que se generan en sus regiones y con estos números se puede percibir que los estados que más producen no reciben la misma proporción de impuestos y esta tendencia que prevalecerá", explicó.

Los cambios derivados de la reforma hacendaria, si bien incrementan los montos de los ingresos del Gobierno Federal esto no se ha traducido en un incremento más allá de lo normal para los estados en el rubro de las participaciones.

Sí se recauda un poco más, pero de lo que se recauda en impuestos y como extra, es bajo y gran parte de los ingresos adicionales que tiene el Gobierno Federal vienen del déficit de la deuda que se contrató por ingresos y concepto de financiamiento y esos no participan a los estados esos no entran a la bolsa que se reparten entre ellos.

González Barragán indicó que esto nos habla de que sí hay más recursos, pero esto no quiere decir que vayan a llegar a los Gobiernos Municipales o estatales, no al menos a través de los mecanismos tradicionales.