La mujer que alinea a los 93 mil empleados de Coca Cola

Laura Tamayo, vicepresidenta de asuntos públicos y comunicación corporativa de Coca Cola empujó el programa Ponte al 100 para medir el peso, talla, y densidad de grasa de las personas.
Laura Tamayo, VP asuntos públicos de Coca Cola.
Laura Tamayo, VP asuntos públicos de Coca Cola. (Cortesía )

Ciudad de México

A diferencia del pasado cuando las empresas pensaban que su responsabilidad se reducía únicamente al pago de impuestos, hoy tienen que crecer con la sociedad. El éxito de una empresa depende de la relación con la comunidad donde tienen presencia, con los líderes de opinión y los medios de comunicación, platica Laura Tamayo, vicepresidenta de asuntos públicos y comunicación corporativa de Coca Cola.  

-¿De qué te siente orgullosa en tu trabajo?

-Del programa Ponte al 100 a través del cual medimos el peso, talla, y densidad de grasa de las personas, se hacen pruebas físicas y a partir de su evaluación se les dan recomendaciones.

Este proyecto llegó a mis manos cuando era un proyecto piloto en el Estado de México, ha crecido y con esto estamos hablando del bienestar de los mexicanos.  

-¿Qué te divierte de tu trabajo?

-Las negociaciones. Me gusta que las ideas salgan de grupos colegiados, no soy amiga de las imposiciones. En mi área de trabajo nos relacionamos con otras: mercadotecnia, y operaciones, estoy en casi todas las juntas yo sí creo que dos cabezas  piensan mejor que una.

-¿Cuáles son los mitos más comunes respecto al trabajo de un vocero?

Uno es que nuestro trabajo es imposible medirlo. La gente cree que esto es un arte y no, sí tenemos métricas y la manera de medir resultados. Yo paso gran parte el día poniendo esas métricas.

Aquí es muy fácil que te contra argumenten; pero si tienes métricas y demuestras que das resultados y además cumples los objetivos, los prejuicios desaparecen.

Otro mito es que se piensa que esta área está alejada del negocio,  y no. Yo me siento en todas las reuniones de negocios, conozco los objetivos generales, el objetivo comercial del sistema Coca Cola, y  los objetivos de responsabilidad social.

Tengo que conocerlos para transmitir los mensajes a todo el sistema Coca Cola y a la comunidad.

Un mito más es que sólo nos dedicamos a asistir a comidas cenas y viajes.

-¿Cómo llegaste a Coca Cola?

Es una historia chistosa, en esta época de las redes sociales y del internet me encontraron por Linkedin. Pasé por cuatro filtros, te lo digo con mucho orgullo, yo vengo de la cultura del esfuerzo.

-¿Qué te ha mantenido en la vicepresidencia?

-Aquí llevo dos años y tres meses. El área de comunicación y asuntos corporativos de Coca Cola es un área muy sofisticada porque los directivos entienden que el éxito del negocio es parte de la relación con la sociedad, con la gente, con los medios, con los líderes de opinión.

La relación con estos sectores es el ADN del negocio por eso debemos triunfar con la comunidad y con nuestros empleados.

Llegué a un área muy sofisticada desde donde hemos podido agregar valor, somos 93 mil empleados en México, ha sido un trabajo arduo alinearnos para que los mensajes lleguen a todo el mundo.

-¿Qué define tu liderazgo en  Coca Cola?

-Debes tener la mente abierta aceptar ideas sin importar de dónde vengan. Soy una buscadora de tesoros para encontrar ideas donde crees que no hay; pero una vez que entrenas a la mente es fácil. Esto me ha permitido crecer en mi carrera porque nada está escrito.

Me precio detener un gran equipo del cual aprendo todos los días Hoy me toca entender que la línea entre relaciones públicas, mercadotecnia y comunicación está despareciendo. Igual me toca entender que tenemos diferentes audiencias; por lo tanto cada día tenemos que aprender a trabajar en equipos multifuncionales. Necesitamos estrategias 360 que tenga efectividad en la comunidad. Hay que buscarlas.

Las redes sociales han cambiado la forma en que nos comunicamos, estamos acostumbrados a ser emisores y no receptores. Nosotros tenemos que escuchar a todas las audiencias.

-¿Existe el equilibrio entre la oficina y la familia?

-Yo pienso que no. Más bien es una tensión constante, hay ocasiones en que tienes que quedarte en la oficina y después compensar con la familia y a la inversa.

Por ejemplo, yo tengo un acuerdo con mi jefe, porque le prometía a mi hija que nunca faltaría a un juego de fútbol. Así que, si el día que le toca jugar hay junta no iría a la oficina Ese fue un acuerdo. Esos son los límites.

Si hay un tema importante en la oficina que no puede esperar, volteo con la familia para explicarles que tengo que estar aquí.

Y si quiero estar  con mi familia llego temprano a la oficina, a las 7 de la mañana, Es un ejercicio de tensión que me ha funcionado, así es la vida dudo mucho que alguien pueda decir que hay un equilibrio. Hay una tensión que manejar todos los días.

Las grandes carreras y las grandes empresas nacen con un trabajo diario, el éxito se forma con el trabajo de todos los días.