El empresario al que le gusta perder clientes

Francisco es un empresario fuera de lo normal, le gusta que sus clientes, micro y pequeñas empresas lo dejen de contratar cuando han aprendido a usar las tecnologías de la información.
Francisco Salazar, fundador de ClickBalance, empresa de soluciones.
Francisco Salazar, fundador de ClickBalance, empresa de soluciones. (Cortesía )

Ciudad de México

ClickBalance es una de las cuatro millones 15 mil Pymes que existen en el país, ofrece soluciones en tecnologías de la información para  micro y pequeñas empresas. Esta Pyme surgió en Culiacán  hace seis años. Al paso del tiempo se percató de que su servicio lejos de enganchar por años a sus clientes, los fortalecía al punto que algunos decidieron dejar de contratar su servicio.

Esta característica lejos de preocupar a Francisco Salazar, creador de ClickBalance, lo enorgullece. “Cuando empecé con mi empresa uno de mis objetivos fue ayudar a las micro y pequeñas empresas en su administración de datos, y lo logré”, dice.  

Asegura que perder clientes no le quita el sueño porque el universo de las pequeñas empresas es un mercado que no se acaba. “El 99 por ciento de nuestros clientes potenciales son las pequeñas empresas”.

Recuerda que en una reunión anual, el equipo se percató de que 15 por ciento de los  clientes no renovaban suscripción al año siguiente. Al analizar el caso identificaron que se debía a que la empresa había llegado a un nivel de eficiencia y que por sí sola podía llevar la administración de sus procesos.

Un logro importante de esta empresa es que empujó a sus clientes a adquirir conocimientos en tecnologías de la información, a sacarle jugo a la nube y a sistematizar sus procesos.

“Cada empresa con la que trabajamos contribuye en la mejora de nuestro producto, en la capacitación del personal y en el perfeccionamiento de los sistemas que desarrollamos”. Así fue como ClickBalance en  seis años conformó una cartera de tres mil clientes en toda la República Mexicana.

La novedad de la nube

Francisco, ingeniero en electrónica por el Tecnológico de Monterrey comenta que en estos seis años la llamada nube en internet ha sido una pieza estratégica en su crecimiento porque sus clientes han aprendido a beneficiarse de este espacio.  

“Cuando empezamos -en 2008- no existía el desarrollo de la aplicación en la nube, las micro y pequeñas empresas no sabían que en este espacio podían administrar sus datos e información valiosa”.

“Poco a poco convencimos a las pequeñas empresas de la utilidad que representa usar la nube, se dieron cuenta de que no tenían que invertir en infraestructura adicional. Y así fue como empezó a crecer la demanda de nuestro sistema de soluciones”.

Hay que ponerle ritmo al crecimiento

Aunque el sueño de toda empresa es crecer, vender y expandirse; a veces puede no ser tan bueno.   

Para ClickBalance el crecimiento representó un riesgo, que de no haber sabido administrar, quizá, hubiera quebrado. “Tuvimos que ponerle ritmo al crecimiento. En la empresa mejoramos nuestro sistema de información; pero las empresas no estaban preparadas para recibirlo”, dice Francisco.

Entonces, “el gran reto fue aprender a adaptarnos a las especificaciones de nuestro nicho. Nosotros trabajamos para micro y pequeñas empresas. Nos dimos cuenta de que muchas de las herramientas que mejoramos no fueron útiles para nuestros clientes”.

La reacción inmediata del equipo de Clickbalance fue reajustar el producto y cuando estuvieron listos decidieron vender sus servicios a micro y pequeñas empresas de toda la República Mexicana.

La empresa de Francisco ha vivido momentos de “terror”. Así se refiere a las experiencias que lo han puesto al borde de la navaja.

Cuenta que para una empresa de tecnologías el reto más grande es hacer que un proceso difícil se vuelva fácil porque de ello dependen sus ventas.

“Nos pasó con una empresa en Tijuana que importa productos de Medio Oriente, nosotros no teníamos un sistema tan grande para ayudarle a administrar su información que además estaba en dólares. Al final, experiencias como esta nos ayudó a corregir las deficiencias”.

Humildad intelectual

Para Francisco el capital nunca fue una limitante, dice que sus socios tienen la capacidad económica para invertir en investigación y desarrollo, factores básicos en una empresa de tecnología.

“La inversión en desarrollo e investigación es cuantiosa estamos obligados a tener un equipo de especialistas. Hoy somos 95 empleados”.

Gracias a su equipo de trabajo, 2012 y 2013 fueron años de ganancias, ahora ClickBalance está en proceso de consolidación. “Afortunadamente los clientes te dicen hacia dónde debe crecer la empresa”.

Si esta Pyme ha duplicado sus ventas año tras año se debe a que su fundador ha sabido rodearse de “gente más inteligente” que él. Asegura que parte de su éxito lo debe a su “humildad intelectual”.

Francisco está convencido de que el conocimiento es temporal y se tiene que aprender a desaprender, “eso es lo que te mantiene al día”, asegura.

Muchos de los integrantes del equipo de ClickBalance son jóvenes que rondan los 22 y 30 años de edad. Ellos aportan innovación y nuevas ideas a la empresa.

Francisco ha logrado mantener a este equipo tomando cursos de liderazgo, leyendo sobre temas de liderazgo  y aprendiendo de la experiencia del día a día. Tiene una maestría por el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE), una de las escuelas de negocios con reconocimiento internacional.

Hasta que fue empleado quiso ser empresario

“Con la lectura he aprendido a no acelerar el crecimiento, es común que una empresa de tecnología quiera entrar a los mercados masivos”,  comparte.

Dice que fue hasta que empezó a trabajar en las empresas que se dio cuenta que querer ser empresario. “Creo que todos los que somos empresarios lo traemos en el ADN; seguro en la universidad no lo noté; pero a los dos años de que empecé a trabajar ya quería ser empresario”.

Francisco no sólo ha perdido clientes, también empleados que de él han aprendido el deseo de ser empresario y arriesgarse a invertir. “Cuando los chavos que trabajan conmigo vienen y me dicen que ya se quieren ir me da gusto y los apoyo porque uno de mis objetivos es ayudar a los empresarios mexicanos”.