China requerirá área del tamaño de Gran Bretaña para producir carne

Se agotan las reservas de tierra agropecuaria.
El cambio en la dieta del país asiático.
El cambio en la dieta del país asiático. (Shutterstock)

Una extensión de tierra agropecuaria del tamaño de Inglaterra, Escocia y Gales será necesaria para satisfacer la demanda futura de carne de China, debido al aumento sostenido de la proteína en la dieta de los chinos.

Según un reporte de PwC, el chino consume en promedio 57 kilogramos de carne al año, casi una cuarta parte más que en 2003, cuando el volumen era de 46 kilos. Con ello, esto crecerá a 74 kilos la próxima década, lo que elevará la demanda de granos y soya en 94 millones de toneladas para alimentar el ganado, segmento en el que ya se utilizan 650 millones de toneladas.

Ese aumento, a la vez, representa entre 15 y 20 millones de hectáreas de tierra agropecuaria adicional, según el área de finanzas corporativas y de auditores de PwC.

El cambio en la dieta “generará enormes cargas en un sistema alimentario que ya enfrenta grandes retos y que tendrá impactos adicionales en el comercio y la agricultura internacional”, dijo Richard Ferguson, asesor de PwC y autor del reporte “Los retos agrícolas de China”.

Las limitaciones de tierra y la disposición de agua significan que el país deberá aumentar su dependencia de las importaciones o buscar asegurar tierras en el extranjero para producir alimentos. Los precios de las materias primas agrícolas, como granos y oleaginosas, han caído a la par de los precios en energía y metales, golpeados por la sobreoferta ante las preocupaciones sobre la decreciente demanda en China.

El país asiático es el mayor importador de crudo y productos petrolíferos refinados, así como el mayor consumidor de cobre, con 45 por ciento del uso global del metal.

Sin embargo, mientras los bajos precios agrícolas llevan a recortes en la producción, los declives en la oferta y el continuo cambio en las dietas de los chinos significan que “estamos creando un déficit en el abastecimiento”, dijo Ferguson.

El aumento en la demanda alimentaria también se da en el resto de Asia, donde el incremento en los ingresos cambia las dietas con un mayor consumo de carne.

Aurelia Britsch, analista de materias primas de BMI Research, dice que “el comercio de productos agrícolas en la región Asia-Pacífico está por explotar en los años siguientes. Las inversiones en la región, así como en África, también se incrementarán”.

La expectativa de un aumento en los flujos agrícolas hacia y dentro de Asia también incrementaron el número de transacciones entre firmas del sector en la región.

Marubeni, la firma comercializadora japonesa, compró a Gavilon en 2 mil 700 millones de dólares en 2013. Cofco, el comercializador de granos respaldado por el gobierno chino, obtuvo el control del Noble Group y Nidera, el corredor holandés; en tanto que en agosto de este año Mitsubishi pagó mil 100 millones por 20 por ciento de Olam, una firma de Singapur.

China importa más de 70 por ciento de la producción mundial de soya, utilizada para alimentar cerdos y pollos. Pero en tanto su exceso de maíz decrece, necesitará aumentar las importaciones, como ya lo hace Indonesia, que ya se está convirtiendo en uno de los mayores compradores de maíz, reporta el BMI.

China e Indonesia detonarán el déficit de maíz asiático y la dependencia de la región en las importaciones aumentará en los próximos años, “a pesar de la ambición de algunos países de mantener o alcanzar la autosuficiencia en maíz, así como en limitar las importaciones”, dijo Brtisch.

57 kg

Promedio de consumo de carne de China por persona; esto es casi 25 por ciento más que en 2003