China muestra gran optimismo al comprar en el extranjero

Todo indica que se romperá la marca de 2013, el mejor año en inversiones financieras.
La inversión extranjera en China cae a su nivel más bajo.
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Hong Kong

Los bancos y aseguradoras chinas han estado comprando activos en el extranjero de una forma más vigorosa que en cualquier otro momento en la última década, lo que apunta a una renovada confianza entre las instituciones financieras del país para empezar a buscar en el extranjero.

La compra que realizó la semana pasada Haitong Securities por 379 millones de euros del banco de inversión Banco Espirito Santo llevó la cuenta de 2014 a 30 y el gasto combinado del sector a 4.8 mil millones, de acuerdo con Dealogic. Por lo que queda apenas un poco por debajo de 5.1 mil millones de dólares de 2013, por sí mismo el mejor año desde la crisis financiera, el número de acuerdos casi se ha duplicado.

Junto con el acuerdo reciente de Haitong, las transacciones bancarias destacadas han incluido la compra, por 765 millones de dólares, de ICBC por la participación mayoritaria de las operaciones comerciales de Londres de Standard Bank, mientras que la compra de China Construction Bank, por 730 millones de dólares, para obtener 72 por ciento de la participación de la brasileña BicBanco fue aprobada por las autoridades.

“Lo que hemos visto es una búsqueda oportunista para tener presencia en nuevos mercados, más allá de la ‘zona de confort’ de los mercados tradicionales para la inversión, como Norteamérica, Europa y Australia”, dijo Colin Banfield, director de fusiones y adquisiciones de Asia en Citigroup. “Brasil es uno de los mercados emergentes donde las valoraciones llegaron a niveles más atractivos durante 2014”.

Aunque los acuerdos individuales todavía son muy pequeños comparados con las transacciones de la crisis financiera, como la transacción china por 5.6 mil millones para lograr una participación cercana a 10 por ciento de Morgan Stanley, a través de su fondo de riqueza soberana en 2007 —el acuerdo más grande de la industria que ha salido de China—, las negociaciones más pequeñas pero más constantes señalan una creciente tendencia a llegar a acuerdos.

“Por lo general no están tomando más que lo que pueden masticar”, dijo Keith Pogson, director de servicios financieros para Asia de EY. “Si se trata de algo más grande, entonces normalmente adquieren una participación más pequeña, y esperan el tiempo suficiente para entenderlo mejor”.

Los bancos actúan poco a poco y dicen: ‘Bien, ahora hay cosas como una cultura y una administración que tenemos que entender, y si nos precipitamos podríamos terminar destruyendo el valor’”, agregó Pogson.

Los corredores comerciales que se están desarrollando en China también se han convertido en un centro de inversión, ayudados por las decisiones de bancos occidentales de retirarse de algunos países.

“Esas salidas han dado espacio para que participen los bancos chinos y otros”, dijo Chris Harvey, gerente global del equipo de servicios financieros de Deloitte. “En el financiamiento de comercios vale la pena tener ambos lados de las transacciones, pero no puedes hacer eso a menos que también tengas una presencia en el país receptor”.

Este año el mayor beneficiario del gasto de China ha sido Portugal. La compra de Fosun por 1.5 mil millones de dólares de la compañía aseguradora más grande del país, Caixa Seguros, en una serie de transacciones europeas de Fosun el conglomerado privado más grande de China hace ver pequeño al acuerdo de Haitong.