Después de 17 años Chiapas sigue en la pobreza

De 1996 a la fecha, el presupuesto asignado a la entidad  aumentó mil 227 por ciento. Sin embargo, 80 por ciento del total se destina a gasto corriente y la pobreza alimentaria va en aumento.   
La pobreza alimentaria es uno de los principales problemas en Chiapas, según el Coneval.
La pobreza alimentaria es uno de los principales problemas en Chiapas, según el Coneval.

Ciudad de México

El gobierno de Chiapas, en los últimos 17 años, ha recibido mayores recursos a través de su presupuesto anual, subsidios y otras aportaciones federales para mantener en operación los servicios de la entidad. De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda del estado, entre 1996 y 2013; el presupuesto asignado al gobierno del estado creció mil 227 por ciento, al pasar de cinco mil 447 millones de pesos a 66 mil 869 millones.

A pesar de este incremento, la entidad es uno de los tres estados donde la población vive en condiciones de pobreza y pobreza extrema; es decir que carece de los ingresos necesarios para comprar los bienes y servicios básicos para vivir.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, (Coneval),  describe que una situación de pobreza es aquella donde los individuos no poseen un nivel de ingreso adecuado para adquirir una canasta determinada de bienes y servicios (salud, educación, seguridad social, vivienda, alimentación), lo cual los sitúa en desventaja social.

Para el Coneval, la población que “no es pobre y no vulnerable”, en el ámbito rural percibe mínimo mil 329 pesos mensuales; en cambio, la población que vive en condiciones de pobreza extrema en el campo, es aquella que percibe 684 pesos.   

La metodología para la medición de la pobreza, el Coneval además de considerar la percepción de ingresos, evalúa el Índice de Rezago Social (IRS) con ambos indicadores el consejo identifica las regiones donde se concentra la población con menores recursos económicos y condiciones de vida precarias en el país.

En 2010 y 2012, el Coneval reiteró que Chiapas es una de las tres entidades donde su población enfrenta algún tipo de carencia que la ubica en el nivel de pobreza. Esta situación no ha variado desde 1993.  

La pobreza alimentaria es una de las principales problemáticas de la entidad. En 2008, el porcentaje de la población que vivía este rezago fue 26.2 por ciento, para 2010, el porcentaje se elevó a 30.3 por ciento.

Lo mismo ocurrió con el porcentaje de la población en cuanto a la percepción mínima de ingresos para adquirir los bienes y servicios básicos. Mientras que, en 2008 el 78.5 por ciento de la población del estado percibía menos de la “línea básica de bienestar”, para 2010 el porcentaje subió a 80.9 por ciento.

En cambio, el porcentaje de población con un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo, aumentó de 48.2 a 50.9 por ciento, lo que implicó un incremento de dos millones 239 mil 219 personas en esta situación.

Tres etapas para entender la pobreza en Chiapas     

El Coneval, para la realización del “Mapa de la pobreza en México”, destaca la necesidad de identificar los acontecimientos macroeconómicos ocurridos en México al argumentar que existe una estrecha correlación entre los “altibajos nacionales y la incidencia de la pobreza por ingresos a partir de 1992”.

Según el Coneval, son tres los ciclos económicos que han tenido un impacto significativo en la evolución de la pobreza entre 1992 y 2008.

El primero fue la crisis económica que comprendió entre 1994 y 1996. En esta línea del tiempo el gobierno federal y la población en general se enfrentó a una inflación de 55 por  ciento, la actividad económica se contrajo más de seis por ciento, y a la devaluación del peso que, provocó una reducción del poder adquisitivo superior a 10 por ciento.

Aun cuando no se dispone de información sobre los niveles de pobreza por ingresos alcanzados en 1995, la medición en 1996 muestra que en 1994-1996 el total de la población en pobreza de patrimonio aumentó cerca de 17 millones de personas.

En este periodo, la apertura comercial de México con Estados Unidos y Canadá, el TLC, fue un acontecimiento relevante.

Para 1998 llegó la etapa de recuperación, hubo un crecimiento acelerado que se extendió hasta el año 2000. Sin embargo, la estabilidad duró siete años; en 2007 ocurrió otra crisis la cual se caracterizó por el encarecimiento de los alimentos, la disminución de la actividad económica y los crecientes niveles de desempleo.

Según el Coneval, los acontecimientos económicos de 1992 a 2008, muestra que la reducción media anual de la pobreza es inferior a un punto porcentual. Este ritmo, explica, es insuficiente para disminuir la pobreza por ingresos en el mediano plazo. En opinión del consejo, una vía para enfrentar estos niveles de pobreza es a través de empleos formales bien remunerados.    

 Aun con la crisis aumentó el presupuesto

A pesar de la crisis económica entre 1994 y 1996, a partir de este último año a la fecha, el gobierno de Chiapas ha recibido más ingresos presupuestales.

En 1997, un año después del periodo de crisis, el presupuesto de la entidad fue por ocho mil 040 millones de pesos, esto es 47.6 por ciento mayor, comparado con el anterior (cinco mil 447 millones de pesos). Ese año, la Secretaría de Hacienda del estado admitió que los recursos asignados al estado se mantuvieron fuertes a pesar de que el gobierno federal realizó tres recortes al gasto de participaciones federales.

Al año siguiente (1998), el presupuesto asignado a la entidad fue 43.7 por ciento superior, le autorizaron 11 mil 559 millones de pesos. A partir de este año, el gobierno federal aprobó  mayores recursos para la entidad a través de tres nuevos fondos de financiamiento autorizados en la Ley de Coordinación Fiscal.

Hasta 2008, año tras año, el presupuesto destinado a Chiapas mantuvo un ritmo de crecimiento promedio anual de 40 por ciento. Para 2013, el presupuesto otorgado al estado fue el más alto, por 66 mil 869 millones de pesos.

Inversión en gasto corriente 

Aunque desde 1996 han aumentado los ingresos asignados al estado, la administración estatal ha mantenido intacta la distribución de los recursos. El 80 por ciento de los ingresos los destina a “pagos del ejecutivo” para costear gasto corriente (sueldos, luz, agua, teléfono, mantenimiento) y el porcentaje restante lo distribuye a los municipios.

Esta problemática, según el Coneval implica importantes retos en materia de política económica y social, ya que la población de Chiapas vive los tres niveles de pobreza analizados por el consejo.

A escala estatal, en el 2000, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla y Veracruz fueron las entidades con el mayor porcentaje de población en situación de pobreza alimentaria. Cinco años después sólo Puebla salió de esta prevalencia, el resto de los estados se mantuvo igual.

La situación no fue mejor para 2010, Chiapas, Guerrero y Oaxaca se mantuvieron como las tres entidades de mayor rezago social.

Durante todos estos años, menciona el Coneval en su diagnóstico, la razón principal del rezago social en entidades como Chiapas, Guerrero y Oaxaca radica en que éstos muestran un alto porcentaje de carencias en materia educativa, muy baja cobertura de servicios básicos en la vivienda, y un muy bajo acceso a la seguridad social. Estas carencias, junto con un ingreso bajo, refuerzan su elevada pobreza.