El retiro se les fue en Ficrea

Ahorradores defraudados por esa institución protestaron este martes en la Ciudad de México para exigir que les devuelvan su dinero que guardaron durante años de trabajo.
El viernes pasado, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores retiró a Ficrea la autorización para continuar con sus operaciones.
El viernes pasado, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores retiró a Ficrea la autorización para continuar con sus operaciones. (Jesús Badillo)

Ciudad de México

Carlos camina lento apoyado de su bastón con una cartulina que dice: "Si fueran tus ahorros ¿De qué lado estarías? CNBV y Condusef ¡¡¡Traidores!!!". Tiene 70 años, desde que tenía 30 empezó a ahorrar, hoy tiene osteoporosis y le duelen las rodillas a cada paso. Pero dice que no le duelen tanto como el fraude que le hizo Ficrea: "Perdí los ahorros de toda mi vida".

El señor Grajeda Nájera se manifiesta frente a la Bolsa Mexicana de Valores, en avenida Reforma, con otros cientos de defraudados, de los 6 mil 400 en todo el país.

El viernes pasado, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores retiró a Ficrea la autorización para continuar con sus operaciones, declaró su disolución y liquidación debido a operaciones fraudulentas.

Así como Carlos, personas de la tercera edad, jubilados como él, otros desempleados, protestan sobre la avenida Reforma. También van adolescentes y niños pequeños, como Hannia que lleva una pancarta en la que se lee: "Por las autoridades me Aguadé mis reyes magos y Navidad".

"Es injusto, mis papás estuvieron ahorrando mucho tiempo y no es justo que nos estén haciendo esto. Quise venir para que a mis papás les devuelvan el dinero que ahorraron", dice la niña. Al lado de ella está una carriola con una cartulina: "Yo no sé que es liquidación soy una bebé y quiero Leche y mis Pañales" (sic).

Victoriana Jiménez, de 52 años, dice que ella no se manifiesta: está denunciando. "Yo soy jefa de familia, soy proveedora de familia, de mí dependen mis hijos y he trabajado toda mi vida, he llevado un sistema para que nadie me mantenga y ahora vienen y me lo roban".

En esta marcha no hay encapuchados, en su mayoría son señores y señoras, uno que otro acompañado de sus hijos o familiares que los respaldan con una sola consigna: "devuélvanos nuestro dinero".

Son padres y madres de familia, que dicen, no pasaron tiempo con sus hijos por irse a trabajar y juntar dinero. Ahora no saben cuánto tienen, cuánto perdieron o cuánto les van a devolver. Por eso salieron a protestar en las calles. Quieren soluciones.

En la manifestación hay algunas cabecitas blancas con el rostro de indignación, pantalones de vestir, camisa y zapatos, uno que otro viste pantalón de mezclilla y sombrero o gorra. Tenis para los más jóvenes.

Los inconformes tenían ilusiones: que sus hijos siguieran estudiando, comprar una casa, tener un "changarro", operarse algún malestar, curar sus enfermedades, viajar, y lo principal: asegurar su retiro.

"Confié en Ficrea, porque uno como ahorrador busca tener un poco más (de dinero por los intereses). Daba (intereses) más arriba de lo que pagan los bancos normalmente. Poquito de más, por eso muchos confiamos en ellos", dice Carlos, mientras otro señor con canas y lentes lo ve con su paso ligero y le grita: ¡Ánimo, compañero!