Cambian menús y racionan consumo algunos negocios

Para evitar pérdidas en esta Cuaresma, han optado por realizar compras más pequeñas y variar el tipo de platillos.
Por ley, no pueden subir el costo de los platos.
Por ley, no pueden subir el costo de los platos. (Cuartoscuro.com)

Toluca

Por el alza en el precio y durante esta temporada de Cuaresma, restauranteros del Valle de Toluca han optado por cambiar sus menús y utilizar en menor cantidad el limón. De acuerdo con la Canirac, el incremento en ciertos productos es cíclico y los empresarios del sector deben absorber los costos ya que no pueden aumentar los precios de sus productos.

"No optamos por minimizar el consumo de limón, realmente se va racionando un poco más porque los precios están inaccesibles y las ventas no están en su máximo habitual", afirmó Rodolfo González Santo Remedio, ex presidente de la Asociación de Restauranteros del Valle de Toluca.

El empresario afirmó que están preocupados, no por la carestía como se ha especulado pero si, por la situación que se vive en Michoacán a la que se le atribuye el alza del producto. Señaló que para evitar pérdidas en esta temporada de Cuaresma han optado por realizar compras más pequeñas y variar el tipo de platillos, pues por ley no pueden incrementar los precios de sus productos.

Esta situación –dijo- reduce su margen de utilidad en 35 por ciento aproximadamente. "De preferencia cambiamos los platillos, optamos por los que no llevan tanto limón aunque en esta temporada la cebolla y el jitomate también incrementan sus precios, buscamos adoptamos a las crisis y la carestía".

Gabriel Mancilla Magallón, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en la entidad, indicó que la materia prima es cíclica y desgraciadamente no pueden ajustar sus precios según el alza de sus costos ya que compiten con el comercio informal, quien al no cumplir con ciertas normas ofrecen todo más barato. "Mucha gente no valora el esfuerzo extra que hacemos por cuidarlo y por necesidad no por conciencia opta por este tipo de establecimientos".

Al no poder aumentar los costos de sus platillos –dijo- las pérdidas son absorbidas por los propietarios, quienes año con año lo más que han podido subir sus precio es cinco por ciento. "Tenemos tres inflaciones consecutivas, dos de 17 por ciento y una del 10 por ciento, hemos perdido un 20 por ciento de nivel de utilidad".