Caficultores dan la pelea contra la roya

La producción de México liga cuatro años a la baja y está por debajo de la mitad del máximo histórico logrado en el ciclo 1999-2000; los campesinos piden apoyo para sustituir las plantas.
La roya es un hongo que seca las hojas de café y destruye los cultivos.
La roya es un hongo que seca las hojas de café y destruye los cultivos. (Especial)

Juan López Guzmán, un agricultor treintañero, limpia la maleza de una pequeña plantación de cafetos en una montaña de Pahuatlán, uno de los municipios productores del grano en el estado de Puebla. Su voz está cargada de esa resignación amarga de quien conoce el campo. Recuperar el nivel de la cosecha de café que se tenía en la región será difícil por lo menos en los próximos cinco años, afirma mientras trabaja la tierra junto con otros cuatro campesinos.

La producción de café alcanzó su crisis en el ciclo 2015-2016, pero la mortandad de las plantas empezó a ser muy visible a partir de 2012, cuando la plaga de la roya inició su ciclo de mayor desarrollo, aunque la presencia del hongo en algunas plantaciones data de los años 80.

De acuerdo con la Organización Internacional del Café (ICO, por sus siglas en inglés), en la más reciente temporada de cosecha, México produjo 2.8 millones de costales de 60 kilogramos, una caída de 22 por ciento respecto a los 3.6 millones de costales del ciclo 2014-2015 y de 39 por ciento desde la temporada 2011-2012, cuando el país logró una producción de 4.6 millones.

La producción cafetalera de México suma cuatro años consecutivos de caídas, y este año produjo menos de la mitad que en su mejor ciclo, el 1999-2000, cuando logró 6.2 millones de costales de 60 kilogramos. Desde entonces, la producción del grano se ha desplomado, con altibajos, pero con una clara tendencia a la baja.

“El hongo de la roya atacó con dureza en 2015, pero mi huerta, por estar cerca del río, en una ladera muy calurosa, sufrió los estragos desde hace dos años. Ya de por sí era planta vieja; mi padre compró el terreno y lo sembró de café a mediados de la década de los 70”, cuenta Juan López.

“En cuanto tuve tiempo tiramos los troncos secos y empezamos a cavar cepas para reemplazar el cultivo. En junio del año pasado volvimos a cubrir todo el terreno con cafetos de la variedad Catimor —los técnicos caficultores dicen que es una de las más resistente a la roya— que le compré a un compadre”, explica el pequeño productor.

Programa oficial

De acuerdo con el Plan Integral de Atención al Café, que impulsa la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), este año se ejercerán más de mil 200 millones de pesos para la renovación de cultivos del grano, con el objetivo de apoyar a los caficultores de los 13 estados productores del país que tengan necesidad de renovar parcial o totalmente sus plantaciones.

Con el programa de renovación de cultivos, la previsión es sembrar este año 150 millones de plantas de variedades resistentes a la roya. El plan no solo busca que México recupere su protagonismo en la producción mundial del aromático, sino colocarlo —de acuerdo con la Secretaría de Agricultura— en la quinta posición del ranking global.

De acuerdo con información de la ICO, México ocupa la décima posición mundial como productor de café, con aproximadamente 3.3 por ciento del total, en un mercado que domina ampliamente Brasil, con 33.3 por ciento, seguido de lejos por Vietnam, con 15.3 por ciento. En América Latina, los principales productores son Colombia, con 6 por ciento del total, y Honduras, con 3.5 por ciento.

Al cierre de julio, la Sagarpa lleva dictaminadas como positivas para recibir apoyos a más de 268 personas morales, que representan a alrededor de 68 mil pequeños productores, más de 45 mil personas físicas y más de 10 grupos de trabajo.

Hasta ahora, más de 90 mil hectáreas han sido beneficiadas de los apoyos del programa y se está en proceso de revisar e inspeccionar en campo más de 210 millones de plantas, para lograr su certificación y entregar cuando menos 150 millones.

Más afectaciones

Para Alfonso Farrera, productor en la zona de Escuintla, Chiapas, el descenso de la producción cafetalera del país no es un problema reciente, sino que tiene muchos años y múltiples factores la explican, como la caída del valor en el mercado.

El precio indicativo compuesto de la ICO, de referencia en los mercados internacionales, indica que este año el precio promedio ha sido de 117.6 centavos de dólar por libra de café, una caída de 5.7 por ciento respecto a los 124.7 centavos de dólar a los que se vendió el grano el año pasado.

Sin embargo, al igual que otros commodities, los precios se han desplomado en el mercado internacional en los últimos años. El precio de referencia alcanzó un máximo histórico de 210.4 centavos de dólar por libra en 2011; desde entonces el precio se ha desplomado 44 por ciento.

“Ya de por sí venía de bajada la producción, porque la mayoría de las fincas tiene plantas muy viejas y, por lo tanto, su producción ya no es la óptima”, explica Alfonso Farrera.

“La plaga de la roya solo es el último golpe a un cultivo que cuando no lo afectan las lluvias lo perjudican los bajos precios, pues aunque en años pasados las cosechas han sido buenas, muchas veces no sacas ni los costos de producción, y a eso agrégale la escasez de mano de obra durante la recolección del grano”, añade el productor.

En la zona productora de Chiapas, 90 por ciento de los cafetos son viejos, por lo que dos tercios no pudieron resistir los embates de la roya. Ahora el proceso es arrancar la planta de raíz y sembrar nueva.

Con un año de anticipación se preparan los almácigos —la planta joven y cultivada de manera individual en bolsas y que después se plantará en la tierra—, luego, en abril o mayo se cavan las cepas y en junio y julio se transplantan los cafetos. La planta empieza a dar sus primeros frutos a los tres años.

El gobierno ha repartido planta en algunas zonas para que el productor la siembre, pero hay dudas en el sentido de si las variedades son resistentes a la roya, añade Farrera.

Al cierre de junio pasado, el número de solicitudes presentadas por los productores para entrar al programa de apoyo al café sumaron 318 personas morales, 136 mil 218 personas físicas y 11 grupos de trabajo. Hasta ahora, todas las solicitudes de personas morales o de grupos de trabajo han sido aceptadas; en personas físicas en Veracruz, Guerrero y Oaxaca el rechazo es de cero, y en los demás estados el promedio es de 50 por ciento.

Piden más recursos

Según la Sagarpa, además de los apoyos económicos, este año se lleva a cabo la entrega de más de 72 mil paquetes tecnológicos a la medida de cada productor, que consideran insumos agrícolas para nutrición, fungicidas para combatir la roya o broca y equipo y herramienta mínima para poda o aspersión.

Los montos económicos anuales entregados a partir de que se desató el problema de la roya promediaron más de 500 millones de pesos en 2013, 2014 y 2015; este año son más de mil 200 millones de pesos, distribuidos por la Sagarpa, la institución encargada del desarrollo de los pueblos indígenas, la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad, la Financiera de Desarrollo Agropecuario y Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura.

“En algunas comunidades de las regiones cafetalera de la sierra norte de Puebla, técnicos del Procafé convocaron a reuniones a inicios de año para decir que nos apoyarían, pero no hubo nada concreto”, dice Héctor Yáñez, productor de Cuauneutla, un pueblo cafetalero también del municipio de Pahuatlán.

“Hace cuatro años, cuando empezó a tomar fuerza la roya, nos dieron unos frascos de líquido para atacar el hongo, lo aplicamos, pero no sirvió de mucho y el deterioro de las plantas se acentuó”.

A ese problema, agrega Yáñez, se sumó el de los bajos precios, de solo 20 o 25 pesos el kilogramo de café pergamino —grano con cascarilla que aún debe ser pasado por la trilladora para después tostarlo—. Afirma que aunque en esos años hubo un programa en que le daban al agricultor tres o cuatro pesos extra por kilo vendido para, por lo menos, recuperar los costos de producción.

“Luego dieron un apoyo de mil 300 pesos por productor —el monto fue parejo, sin importar si tenías una o cinco hectáreas—; el año pasado nos dieron 200 plantas y ahora solo hay asesoría técnica”, lamenta.

Top ten”

A pesar de la caída de los últimos años, México se mantiene entre los 10 principales productores de café en el mundo.

Líder

Brasil es el mayor productor de café del mundo, con una tercera parte del total, seguido por Vietnam e Indonesia.

Meta

La Sagarpa confía en que México recupere sus niveles de producción y llegue a la quinta posición del ranking global.

13

estados integran la producción cafetalera del país, que en el ciclo 2015-2016 alcanzó apenas 2.8 millones de costales de 60 kilos.

44%

se han desplomado los precios internacionales del café en los últimos cinco años, de acuerdo con la Organización Internacional del Café.

90

mil hectáreas han sido beneficiadas con los apoyos del Plan Integral de Atención al Café que implementa la Sagarpa.



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