Préstamos online, ¿realmente convienen?

De 2 mil a 5 mil pesos en tu cuenta bancaria en menos de una hora, suena atractivo, pero ¿realmente conviene? Antes de adquirir un préstamo inmediato conviene analizar los pros y contras.
Prestamos online
Prestamos online (Shutterstock)

México

Obtener un crédito en línea es sencillo: teclear la cantidad deseada, dar unos cuantos clics y ya está, en menos de 15 minutos el dinero descansa en la cuenta de banco correspondiente listo para pagar las deudas.

Contratar un préstamo online puede tener varias ventajas: la rapidez con que se hace, no se pide a ningún aval y, aunque sí se evalúa el historial crediticio, al ser los montos menores que en bancos tradicionales, se otorga el préstamo casi inmediatamente; además, todo el proceso se puede hacer sin salir de casa, incluso en algunos casos, se puede pedir el préstamo desde una aplicación móvil o Facebook.

Otra ventaja de estas plataformas es que son claros con los intereses y las formas de pago: además de los contratos que se envían a tu correo, desde un inicio se indica a cuánto asciende el interés del préstamo, incluso los sitios web suelen ser muy intuitivos y resulta fácil encontrar el monto a pagar por intereses en concepto de retraso de pago. Además, están disponibles las 24 horas del día y el depósito se hace directamente a la cuenta bancaria que se indique.

“Nuestro público nicho es la población desatendida por la banca tradicional”, explica Pedro Vera Martínez, gerente general de Krédito 24, una de las plataformas web de crédito inmediato que operan en México, “el revisar el Buró de Crédito no es un factor preponderante ni determinante, con nosotros no hay blancos y negros”.

Sin embargo, uno de los detalles que deben tomarse en cuenta es que, por la rapidez y el plazo en el que se otorga, sus intereses suelen ser más altos que los de la banca tradicional. Es decir, el dinero se le da al cliente en menos de 20 minutos -a comparación de una institución bancaria que puede tardar varios días, incluso semanas-, pero el plazo de pago es mucho más corto. Además, se debe tomar en cuenta que al incumplir con algún pago, las empresas prestamistas tienen la capacidad de inscribir en el Buró de Crédito a los deudores.

Pedro Vera recomienda utilizar este tipo de servicios cuando existe una necesidad inmediata y no se puede cubrir en ese mismo momento o “cuando no se puede contar con un préstamo de bancos, este préstamo es exprés”, señala.

En cualquier caso, lo más conveniente siempre es realizar una comparativa entre las tasas de interés y tiempos de saldar deuda que ofrecen las plataformas online contra los préstamos tradicionales en bancos. Qué tipo de deuda se adquirirá, para qué será y si para la economía personal conviene adquirir una deuda a muy corto plazo o si será mejor que sea pagar a meses o hasta años.

¿Tienes la capacidad y seguridad de que pagarás el préstamo en el plazo vencido?

¿Cuál es el motivo para solicitarlo?

Es válido solicitarlo para situaciones imprevistas como una consulta médica de emergencia, medicamentos o reparación mecánica del auto.

Es mejor evitarlo para darse “un lujito” como un viaje, una cena, o alguna prenda de moda.

Si lo que quieres es pagar una deuda adquiriendo otra que generará intereses altos resultará contraproducente y la misma se elevará incluso hasta en un 50%.

¿Qué requisitos necesitas?

Préstamo online

Únicamente se necesita identificación oficial, número de celular, dirección de correo electrónico y verificación de cuenta bancaria y algunos sitios solicitan acceso limitado a tus redes sociales, como Facebook.

Préstamo tradicional

Los bancos generalmente solicitan identificación oficial, comprobante de domicilio, últimos dos recibos de nómina con fecha de ingreso, de preferencia con antigüedad de un año o una carta de la empresa, llenar formularios de solicitud de préstamo, En el caso de crédito de nómina, es indispensable que el sueldo sea pagado en el mismo banco y algunos otros piden ingresos mensuales mínimos de 2 mil pesos. Los documentos deben entregarse en una sucursal de la institución bancaria para su análisis y posterior aprobación.