Brasileños, en la lucha por adquirir Chiquita Brands

La controversial empresa bananera de Estados Unidos detuvo las negociaciones de la fusión proyectada con la irlandesa Fyffes.
La compañía es la sucesora de la United Fruit Company.
La compañía es la sucesora de la United Fruit Company. (Amy Sancetta/AP)

Sao Paulo

En el escenario de la guerra fría el aclamado escritor chileno Pablo Neruda dedicó un poema a la United Fruit Company, el grupo bananero de Estados Unidos ahora conocido como Chiquita, que inspiró el odio entre muchos centroamericanos.

La empresa fue vista como un símbolo del imperialismo estadunidense y la represión, “la Compañía Frutera Inc. se reservó lo más jugoso (de América Latina), la costa central de mi mundo, la delicada cintura de América”, escribió.

Esta semana la historia latinoamericana puede tomar un giro todavía más extraño. Los inversionistas esperan que dos de las familias más ricas de Brasil, los Safra y los Cutrale, hagan su oferta final por Chiquita, con la posibilidad de que unos latinoamericanos tomen el control de la empresa por primera vez en 144 años.

El banquero multimillonario Joseph Safra y su amigo cercano José Luís Cutrale, presidente de uno de los imperios de jugo de naranja más grandes de Brasil, sorprendieron al mundo bananero el mes pasado al lanzar una oferta de compra no solicitada de mil 250 mdd para adquirir la empresa estadunidense.

En ese momento Chiquita se encontraba en la última etapa para fusionarse con la irlandesa Fyffes, un acuerdo anunciado en marzo de este año que se estableció para crear el grupo bananero más grande del mundo por ventas y que ahora está colgando de la balanza.

Después de rechazar inicialmente la propuesta brasileña, este mes Chiquita metió el acuerdo con Fyffes al congelador, dándole a las empresas de Cutrale y Safra hasta el 3 de octubre para llegar a una mejor oferta.

Además de prometer asumir la deuda de la empresa, los brasileños están ofreciendo 611 mdd en efectivo, equivalente a 13 dólares por acción.

“Necesitaría estar más cerca de los 16 dólares”, dice David Holohan, de Merrion Capital, y añade que espera que la oferta se realice a inicios de esta semana. Otros analistas dicen que el número mágico está en 15 dólares.

Para los Cutrale, la adquisición es una oportunidad para hacer historia, para diversificarse y alejarse del desacelerado mercado del jugo de naranja. El plátano todavía es la fruta más comercializada en el mundo y el año pasado generó 7 mil mdd en ventas de exportación, de acuerdo con Banana Link, un grupo sin fines de lucro con sede en Reino Unido.

Comprar su propia marca de consumo agrega un atractivo mayor para Cutrale, que actualmente es conocido como proveedor de marcas como Coca-Cola.

La empresa estadunidense también resulta relativamente barata. Con un valor de alrededor de 30 dólares en 2005, las acciones de Chiquita cayeron a menos de 10 dólares antes de la oferta de compra de los brasileños. Se están negociando actualmente en cerca de los 14 dólares con la expectativa de una oferta mayor.

Sin embargo, las familias Cutrale y Safra han mostrado pocas señales de desplazar el precio hasta el momento, frustrando a la gente del lado de Chiquita.

Los brasileños, asesorados por Michael Rubinoff, ex director de banca corporativa e inversión de Bank of America, enfocaron sus esfuerzos en desbaratar la fusión con Fyffes.

La semana pasada Fyffes hizo una presentación ante sus inversionistas estimando que las acciones de Fyffes-Chiquita podrían valer 21 dólares en 2016. Los irlandeses también ofrecieron concesiones a la Comisión Europea para ganar el apoyo regulatorio en la fusión, la cual involucra una controversial inversión fiscal para Irlanda.

Cutrale y Safra respondieron al comparar el pronóstico de Fyffes como una “olla de oro mítico al final del arcoíris”. Pero aunque Fyffes no pueda igualar el monto de efectivo de la oferta brasileña, sus proyecciones no deben ser subestimadas, dicen los analistas.

Al final, el futuro de Chiquita se reduce a que los brasileños hagan su oferta. En esta cuestión, las personas que negocian con la familia Cutral saben que su determinación para cerrar un negocio no debe ser subestimada. “Son precavidos pero son agresivos”, dice un contacto de negocios. “Ellos estudian (el acuerdo) como demonios y después dan el golpe final”.

1,200 mdd
Oferta inicial que realizaron las familias brasileña Safra y Cutrale por la firma frutera Chiquita Brands International

15 dólares
Precio de la acción que, proyectan analistas internacionales, pide Chiquita Brand para aceptar la venta

7 mil mdd
Capital que genera la exportación de plátano en el mundo al año, según la firma británica Banana Link

Información adicional de Vincent Boland, Dublín.