Boutiques gastronómicas buscan mercado en Tamaulipas

El director comercial Dixon Gedler explicó que es un concepto muy íntimo donde se cocina, se disfruta, se conoce, y eso se transmite, una vez que se genera ese fuego, en las casas.
Mario Aladro Chío, Adalyra Peimbert y Dixon Gedler cortaron el listón.
Mario Aladro Chío, Adalyra Peimbert y Dixon Gedler cortaron el listón. (Yazmín Sánchez)

Tampico

En el sur de Tamaulipas hay muchos profesionistas que desean cocinar, pero no tienen el tiempo ni las ganas para estudiar seis meses de teoría y práctica, afirmó Adalyra Peimbert.

La directora general de Apicius Le Petite École dijo que, previo estudio de mercado, hay gente dispuesta a practicar tres meses, una sesión semanal.

Los usuarios tendrán acceso, desde cocina básica hasta un domingo familiar.

El director comercial Dixon Gedler explicó que es un concepto muy íntimo donde se cocina, se disfruta, se conoce, y eso se transmite, una vez que se genera ese fuego, en las casas.

"Es algo que tenía desde que salí de la escuela. Sin embargo, tenías que tomar experiencia; la vida nos juntó, y empezamos con las ideas desde septiembre 2015, hasta que lo pudimos culminar", dijo Peimbert. "Es un concepto nuevo en la región, una cocina boutique, un lugar íntimo. Venimos a disfrutar, conocer, a relajarnos. Venimos a estar contentos, a convivir, a hacer una integración con la gente que venimos a aprender", añadió el chef Mario Aladro Chío.

"Los sentimientos se transmiten a la comida. Son conocedores los chefs, con amplia experiencia no solamente en la parte académica sino práctica y lo saben transmitir, el aspecto humano, del disfrute, y no te agobian con teoría ni exámenes. Lo que haces aquí lo replicas en casa", añadió Gedler.

"Encontrarás calidad en cuanto a aprendizaje, materia prima. El hecho de disfrutar no implica que no vayas a aprender; al contrario, todo es didáctico, es dinámico, siempre con la mejor instrucción y ánimo", puntualizó Peimbert.

Aladro explicó que los cursos son Cocina Básica, Cocina del Mundo I y II, Panadería y Repostería, Petit Chef para los niños, y el Domingo Familiar para que vengan papás y mamás con hijos a cocinar.

"Los cursos son de tres meses, una vez por semana, de dos horas y media a tres, hechos a la medida para no caer en la rutina".

Gedler añadió que cuentan con un Diplomado de Cocina Saludable, cuya presentación la tuvieron el sábado 25 de junio en una muestra gastronómica para enfermos renales.

"Eso fue ad hoc, se hizo un menú específico con la supervisión de un nutriólogo para ejecutar el método de cocción. En el domingo que cocina toda la familia, lo que hacen se lo llevan a casa. Tenemos además talleres temáticos como mesas de postres, paella, un concepto que se llamará Parrilleros de Tampico, y lo hacemos con un estudio especial. Quien quiera algo especial, lo hacemos".

Peimbert indicó que el nombre de la boutique gastronómica viene de la primera persona gourmand que se dedicaba a disfrutar, no había nombre de chef. Se llamaba Marco Gavio Apicio, quien hizo el primer tratado de cocina llamado De Re Coquinaria, "y para nosotros como instructores, sin bases no hay cocina en tu casa o donde lo quieras llevar.

"La boutique vienes a sentirte a gusto, y uno de los plus que tenemos es que los alumnos vienen exclusivamente a cocinar, la limpieza corre por parte del instituto y estamos para darle el mejor servicio.

"El límite es de 16 alumnos por clase, para que estén cómodamente trabajando con el material, cocinas, estufas, lo que se necesite, incluidos los comestibles. Vienes a aprender, todo muy dinámico para irles explicando las recetas y la gente vaya entendiendo con sus palabras el concepto".

Gedler acotó que la duración del curso es máximo tres meses, ya que el concepto de boutique gastronómica es para que los resultados se den de inmediato, que los estudiantes repitan los resultados en casa.

"En una semana pueden hacer de seis a siete diplomados porque estamos abiertos de lunes a domingo. Jugamos con los tiempos, con los números de servicio, y es ideal y especial".

Peimbert indicó que decidieron poner una escuela boutique porque en México hay mucha gente que lo busca.

"Quiere venir a cocinar, pero seis meses no puede pedir permiso; tres meses sí, pero para un abogado lavar trastes tal vez no sea lo suyo, si bien quiere venir a aprender y sorprender a su esposa. Habiendo estudiado el mercado, hay mucho potencial en esa parte que no se había explotado".

Aladro insistió en que las ideas se enfocaron nuestras ideas de una forma muy relajada para que la gente no venga presionada, que sean como ellos son, que cocinen con cariño.

"Les simplificamos las cosas, vienen a relajarse. Vamos a hacer moda y en el sur daremos pasos más grandes, cortos pero firmes".

Peimbert aclaró que no por tener menos práctica aprenderán menos.

"Hay mucha gente que es más práctica que teórica, y la gente se lo graba viéndolo. La gente que está cansada de poner toda su atención en el trabajo, aquí aprendan relajadamente".

Los horarios disponibles son de acuerdo con el cliente.