Bonos samurái cubren la meta de deuda 2014

Primer movimiento de este tipo que un país emergente logra concretar en Japón con un vencimiento de mayor plazo, señala el subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela.

México

México dejó cubiertas sus necesidades de financiamiento externo para este año con la colocación de instrumentos de deuda en el mercado japonés por 60 mil millones de yenes (aproximadamente 590 millones de dólares), informó la Secretaría de Hacienda.

Entrevistado luego de presentar en Palacio Nacional dos productos financieros para el mercado de vivienda, el subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, destacó que con el regreso de México al mercado de bonos samurái, después de seis años, con esa operación ya no habrá necesidad de salir a los mercados internacionales para levantar recursos.

Cifras de la Secretaría de Hacienda revelaron que con la emisión realizada, en lo que va del año las colocaciones del gobierno federal en los mercados financieros internacionales sumaron 9 mil 30 millones de dólares.

En un comunicado, Hacienda explicó que los bonos samurái (emitidos en yenes por instituciones o compañías internacionales de reconocida solvencia no residentes en Japón) colocados con vencimientos en 2019, 2024 y 2034 otorgan un rendimiento al inversionista de 0.80, 1.44 y 2.57 por ciento en yenes, respectivamente.

"Este costo de financiamiento es el más bajo en la historia, tanto en yenes como en cualquier emisión a tasa nominal fija para los plazos referidos para el gobierno federal", indicó la dependencia.

Aportela dijo que la emisión es importante porque es la primera que un país emergente logra colocar en Japón con un vencimiento de mayor plazo; eso significa que existe confianza en la economía mexicana.

Recordó que ya está establecido en el Plan Anual de Financiamiento la política de endeudamiento y además hay un programa para colocar papel gubernamental cada semana, que se da a conocer cada trimestre.

Hacienda señaló que la emisión representa la tercera colocación pública sin garantía del gobierno federal en el mercado samurái y la primera emisión realizada, en más de 14 años, sin la participación del Japan Bank for International Cooperation, que había participado en las últimas transacciones como garante o inversionista.

La transacción tuvo una demanda de 2.5 veces el monto emitido y contó con la participación de más de 70 inversionistas de distintos sectores del mercado japonés, como bancos, fondos de pensión, aseguradoras y fondos de inversión de la región. Los bancos agentes de la transacción fueron Nomura, Mizuho y Citigroup.

"Las excepcionales condiciones de plazo y tasa de interés de esta emisión reflejan la confianza de los mercados financieros en la conducción de las finanzas públicas y en el efecto positivo que tendrán sobre la economía las reformas estructurales impulsadas por el presidente Enrique Peña Nieto y aprobadas por el Congreso de la Unión", dijo Luis Videgaray, secretario de Hacienda, según el documento de la dependencia.

Hay que recordar que el pasado 23 de junio, Fernando Aportela adelantó que faltaban alrededor de 500 millones de dólares para completar el programa de emisiones de deuda en el extranjero, cuando acudió al Senado para comparecer ante legisladores de la Tercera Comisión de la Permanente del Congreso para explicar las razones por las cuales Hacienda había reducido la estimación de crecimiento económico para este año de 3.9 a 2.7 por ciento.

Ante los cuestionamientos de algunos legisladores de oposición, el subsecretario solo se limitó a decir que había apetito por papel mexicano en los mercados internacionales, debido a la solidez de la economía, como las reservas internacionales y la línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional, que se traducen en un escudo de 235 mil millones de dólares, "que nos dan la fortaleza ante la volatilidad financiera".

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