Boeing aumenta la presión en defensa del Exim Bank

La firma amenaza con cambiar la fabricación al exterior si desaparece la agencia que financia las compras de clientes extranjeros.
Las oficinas de la empresa aeroespacial.
Las oficinas de la empresa aeroespacial. (Shutterstock)

Londres y Washington

Boeing aumenta la presión sobre los que se oponen al Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Exim Bank) con amenazas de cambiar la fabricación al exterior si el próximo mes eliminan la agencia que financia las compras de los clientes extranjeros.

Las amenazas llegan cuando en el Congreso hay un nuevo impulso de un comité que controla uno de los más feroces oponentes de la agencia para encontrar la forma de combatir la reautorización del banco.

Scott Scherer, director de estrategia regulatoria en Boeing Capital, dijo que el grupo aeroespacial y de defensa no se “sentará con los brazos cruzados” si no se renueva el mandato del Exim Bank para finales de junio. “Boeing no va a permitir que se le perjudique por la falta de un Banco de Importaciones y Exportaciones”, dijo en una entrevista con el Financial Times. “Si esto significa abastecerse... desde otros países que nos apoyarán tendremos que buscar eso. Otros países tienen políticas de exportación más agresivas. Encontraremos alternativas”.

Boeing, junto con otras grandes empresas industriales estadunidenses, como General Electric y Caterpillar, dirigen la carga para rescatar al Exim Bank de los críticos conservadores, quienes quieren cerrar lo que describen como “asistencia social corporativa”.

Cabilderos de la industria argumentan que necesitan al banco para competir con rivales extranjeros cuyas agencias de crédito gubernamentales continuarán con su apoyo para las compras extranjeras. El banco es particularmente importante para Boeing, que representó aproximadamente una tercera parte de todos los compromisos del Exim Bank entre 2007 y 2013.

Pero los conservadores en el Congreso, que dirige Jeb Hensarling, el texano que preside el Comité de Servicios Financieros de la Cámara, acusó al banco de amiguismo y corrupción, e hizo del cierre del banco una causa célebre republicana. Lograron obtener el apoyo de casi todos los candidatos presidenciales actuales del partido, incluido Jeb Bush.

Con el fin de superar a Hensarling, los demócratas y algunos republicanos pro negocios plantearon la idea de unir la reautorización del banco a la legislación comercial para darle al presidente Barack Obama la autoridad de la “vía rápida” que necesita del Congreso para celebrar un importante proyecto de ley comercial de la Cuenca del Pacífico.

Pero la legislación para la vía rápida ya enfrenta una dura lucha en la cámara baja de Representantes. Los partidarios tienen la preocupación de que al agregar la enmienda para reautorizar el financiamiento del Exim Bank se pueda erosionar el apoyo republicano necesario y solo atraerá a un pequeño grupo de demócratas, la mayoría de los cuales se opone al proyecto de ley por la vía rápida.

“Las pérdidas por el lado republicano pueden superar por mucho lo que ganen por parte del lado demócrata”, dijo un asesor demócrata.

Sin embargo, Scherer insiste en que se encontrará una forma para romper el estancamiento en el Congreso y poner a votación la reautorización”. “Estén atentos para que probablemente a finales de la próxima semana veamos si realmente pasa. Vamos a lograrlo. Tenemos que lograrlo... es lo correcto”.