Batalla por el control del mercado de oro

Dos grandes consorcios se disputan un contrato de futuros de 5 billones de dólares que cambiará la forma de negociar en Londres.
Apenas hace 18 meses, un pequeño grupo de bancos que hablaban por teléfono con clientes aún “fijaban” el precio del oro dos veces al día.
Apenas hace 18 meses, un pequeño grupo de bancos que hablaban por teléfono con clientes aún “fijaban” el precio del oro dos veces al día. (Shutterstock)

Los planes para darle a Londres un contrato de futuros de oro hizo que los bancos más grandes del mundo se enfrenten entre sí en una feroz lucha por el control del mercado de lingotes con valor de 5 billones de dólares.

En un lado está un consorcio que incluye a Goldman Sachs, que se puede decir que es el banco más influyente en los mercados de materias primas, y el gigantesco banco chino, ICBC. Quieren que la operación y compensación del oro, la plata y otros metales preciosos se hagan de manera central desde una plataforma que se diseñó y se ejecuta desde la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés).

Se enfrentan a la oposición de dos grandes bancos de negociación de oro: HSBC y JPMorgan, que quieren mantener el sistema actual, que recibió críticas por su opacidad, y apoyan una iniciativa de la London Bullion Market Association (LBMA) para mejorar la transparencia.

En la lucha por el control del mercado de lingotes de oro Londres, con cientos de años de antigüedad, se da cuando el oro disfruta de una nueva popularidad. Los precios subieron 26 por ciento este año ya que los inversionistas, nerviosos por la caída de las tasas de interés y los golpes como el brexit, invirtieron miles de millones de dólares en fondos negociados en bolsa.

Si las operaciones de oro se mantienen directamente entre compradores y vendedores, como ha sido durante décadas, o pasa a una bolsa, los dos lados están de acuerdo en una cosa: el mercado de oro de Londres está en un momento clave en sus 250 años de historia.

Se enfrenta a la creciente competencia de China, el mayor consumidor del metal en el mundo, donde los volúmenes de operación van a la alza. El año pasado, la Bolsa de Oro de Shanghái inició una referencia de fijación de precios diaria similar al proceso que se realiza en Londres desde 1919.

Los reguladores y los responsables de las políticas también presionan a los bancos y a los inversionistas hacia la operación y compensación en bolsas. El asunto de la regulación salió a la luz a raíz de los escándalos de manipulación de los índices de referencia que sacudieron al mercado de divisas y las tasas de interés después de la crisis financiera.

Apenas hace 18 meses, un pequeño grupo de bancos que hablaban por teléfono con clientes aún “fijaban” el precio del oro dos veces al día. El método de cien años de antigüedad se sustituyó por un sistema electrónico, pero la mayor parte de las operaciones spot de oro en Londres se hacen directamente de forma extrabursátil.

Garry Jones, director ejecutivo del LME, dice que van a hacer frente a los problemas de transparencia, pero también van a introducir ahorros de costos para los bancos. Esta opinión la comparte Aram Shishmanian del Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés), que dirigió el proyecto de nombre LME precious.

Sin embargo muchos participantes del mercado de oro tienen sospechas. Dicen que el Consejo Mundial del Oro no participa en la operación de lingotes, y que muchos bancos tomaron participaciones de valores en la nueva plataforma para poder lograr una utilidad al aprovechar parte de los flujos de operación de Londres.

“Esta es la oportunidad para que el WGC se involucre en otro flujo de ingresos”, dice un gran inversionista de oro. El grupo de cabildeo con sede en Londres introdujo fondos negociados en bolsa cotizados en oro y todavía genera la mayor parte de los ingresos de un acuerdo de patrocinio con uno de los instrumentos más grandes.

Por esa razón, muchos apoyan el enfoque de la LBMA, el órgano que creó el Banco de Inglaterra en 1987 para regular el mercado de lingotes de Londres.

“La LBMA avanza con porque los reguladores lo escuchan y cooperan. Los cambios que se dieron desde entonces en el mercado extrabursátil de oro se hicieron con una aprobación implícita, si no es que explícita, de los reguladores”, dice uno de los inversores de oro. “Los pasos que toman parecen muy sensatos”.

Otros bancos, que inicialmente no se registraron para los nuevos contratos, dicen que estarían dispuestos a usar la plataforma porque será una competencia para Comex, la bolsa de Nueva York que cuenta con los contratos de futuros de oro de alta liquidez.

“Hay algunos aspectos positivos de tener competencia en el mercado” dice el jefe de materas primas de un banco de inversión. “Los costos de las transacciones se disparan en gran medida a causa de que las regulaciones se diseñaron para presionar a la gente hacia el las bolsas de operación y compensación”.

En cuanto a JPMorgan y HSBC, si bien no respaldan el LME precious no descartan unirse si despega el contrato,. Ninguno quiso hacer comentarios. Sin embargo, la historia sugiere que la LME sufrirá para que el proyecto tenga éxito, de manera muy similar a una incursión anterior en las operaciones de oro que fracasó en la década de 1980.

Con el nombre de London Gold Future Market y con sede en la antigua oficina del LME en Plantation House, fracasó porque ya había una operación considerable de futuros de oro en la bolsa Comex en Nueva York, de acuerdo con los participantes en ese tiempo.

“El mercado de futuros de Nueva York funcionaba muy bien y el mercado de lingotes de Londres en sí funcionaba muy bien, así que no había espacio para un mercado de futuros en Londres”, dijo John Wolff, presidente de LME en 1990. “Si puedes tener todo lo que quieres en Waitrose, ¿por qué ir a Sainsbury’s?

Es una pregunta que los participantes del mercado de metales se deberán hacer una vez más en los siguientes meses.

Cambio

Recientemente se sustituyó el sistema de negociación tradicional  de metales en el mercado londinense por uno electrónico.

Aumento

El precio del oro se disparó 26 por ciento este año impulsado por el nerviosismo, las bajas tasas de interés y el brexit.

Presión

La necesidad de mayor regulación en el mercado de futuros del oro salió a la luz tras los escándalos por la manipulación de tasas.