SHCP: saldos del Banxico pueden capitalizar a Pemex

El 70 por ciento de los recursos que entregará el banco central al gobierno servirá para disminuir la emisión de la deuda, lo que abre espacios para el apoyo a la petrolera, dice Fernando Aportela.
En los próximos días se informará de los apoyos para Pemex, anticipó el subsecretario.
En los próximos días se informará de los apoyos para Pemex, anticipó el subsecretario. (Juan Carlos Bautista)

México

El Banco de México entregará 239 mil 94 millones de pesos al gobierno por el remanente de sus operaciones cambiarias de 2015, lo que reducirá la deuda pública y otorga espacio suficiente para inyectar recursos a Petróleos Mexicanos.

“El 70 por ciento de estos 239 mil millones de pesos servirá para disminuir la emisión de deuda del gobierno federal, lo que fortalece  las finanzas y abre espacios para el apoyo a Pemex, por lo que analizamos las opciones”, aseguró a MILENIO Fernando Aportela, subsecretario de Hacienda y Crédito Público.

“En los próximos días daremos respuesta de cuáles son los apoyos específicos para Petróleos Mexicanos, ya considerando ese mayor fortalecimiento derivado del remanente de operación del Banco de México”, agregó.

Aportela indicó que ese espacio fiscal se logró por la acumulación de reservas del Banxico, el cual obtuvo una ganancia en sus operaciones con la depreciación del peso frente al dólar.

“La acumulación de reservas tiene que ver con haber llevado durante muchos años políticas macroeconómica saludables y prudentes”, añadió Aportela.

“El destino de ese recurso es importante, ya que se usa para disminuir deuda o fortalecer la posición financiera. Esa es la forma como se transfiere ese ingreso extraordinario, en beneficio permanente para las finanzas públicas”, agregó.

Hacienda informó que el remanente de operación disminuirá directamente la medición más amplia de la deuda pública, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (Shrfsp), al registrarse como un ingreso del gobierno en 2016.

“Siempre y cuando en las metas de balance, los ingresos y el gasto público se comporten respecto a lo originalmente planeado; es decir, puede haber variaciones por gastos e ingresos no previstos”, advirtió.

La deuda pública continúo con su tendencia alcista el año pasado, al ubicarse en 47.3 por ciento del PIB, y Hacienda espera que en 2016 aumente a 48.6 por ciento, para comenzar a disminuir el próximo año en por lo menos 0.3 puntos porcentuales, sin contar el remanente de operación del Banxico.

Desde que inició el sexenio, el gobierno federal pronosticó que la deuda pública comenzaría a disminuir, pero ha aumentado su volumen y hasta 2017 se espera una baja.

Aportela aseguró que aun con ese aumento en los últimos años, la deuda pública se mantiene en un nivel “manejable” si se compara con otras economías.

Además, recordó que el financiamiento que ha obtenido el gobierno mediante sus emisiones tanto en pesos como en moneda extranjera ha sido a tasas bajas, reflejo de la confianza del mercado internacional en la economía mexicana.

Aportela señaló que mantener el financiamiento del sector público a tasas bajas también se refleja en un acceso al crédito de menor costo para empresas y personas.

“Con esa mayor fortaleza financiera y macroeconómica, las condiciones del financiamiento para las empresas se vuelven más favorables”, dijo.

“Y en un entorno de mayor dificultad para acceder al crédito, sin duda, cuando el gobierno utiliza recursos para disminuir su endeudamiento a partir de la medida del remanente de operación del Banxico es favorable para las necesidades de financiamiento para las empresas mexicanas”, agregó el subsecretario.

Los cambios a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria en 2015 establecieron que 70 por ciento de ese remanente se utilice para disminuir las obligaciones financieras del sector público.

Por lo tanto, 167 mil millones de pesos se destinarán a comprar deuda existente del gobierno federal, así como a disminuir sus emisiones de deuda para 2016.

El gobierno federal prevé utilizar 64 mil millones de pesos para disminuir el monto de colocación de la deuda programada para el resto de 2016, y utilizará 103 mil millones de pesos para recomprar valores gubernamentales el resto del año.

Hacienda informó que, de acuerdo con la legislación, 30 por ciento restante “se destinará a fortalecer la posición financiera del gobierno federal”, con al menos 70 mil millones de pesos que se invertirán en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios.

“El monto restante, aproximadamente 1.7 mil millones de pesos (97 millones de dólares), se utilizará para pagar aportaciones pendientes a organismos internacionales, entre ellos el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América del Norte”, indicó Hacienda.

Hacienda espera que el remanente de operación del Banco de México pueda mantener una “diferenciación” del país frente a otras economías que también han sido afectadas por el desplome del petróleo, como Brasil, y por la debilidad en la demanda internacional que ha impactado a las exportaciones mexicanas.

Aportela indicó que el remanente del Banxico se suma a la conducción de políticas macroeconómicas que favorecen la estabilidad financiera, la consolidación fiscal, una inflación baja y estable a pesar de la depreciación del peso frente al dólar, un nivel alto de reservas internacionales, así como a un tipo de cambio flexible para absorber choques externos.

“El remanente también es un factor de diferenciación, junto con las reformas estructurales, con el cual cuenta México”, indicó.