Banxico reduce tasa de referencia a 3.50%

La Junta de Gobierno de Banco de México redujo la tasa de interés de referencia en 25 puntos base, para ubicarla en 3.50 por ciento.

Ciudad de México

En línea con las expectativas de los especialistas, la Junta de Gobierno de Banco de México redujo la tasa de interés de referencia en 25 puntos base, para ubicarla en 3.50 por ciento, desde el nivel anterior de 3.75 por ciento; asimismo, anticipa que la actividad económica mostrará una recuperación, pero prevé que el crecimiento de la economía en 2013 y 2014 será menor a su última estimación, de entre 2 y 3 por ciento.

De acuerdo con el anuncio de política monetaria de la institución, la Junta de Gobierno estima que la postura monetaria es congruente con la convergencia eficiente de la inflación a la meta de 3 por ciento, pero considera que no serán recomendables reducciones adicionales al objetivo para la tasa de interés de referencia en el futuro previsible.

Con respecto al crecimiento económico, el organismo espera que prevalezca un amplio grado de holgura en la economía por un periodo prolongado, aunque reduciéndose en el horizonte de tiempo en el que opera la política monetaria; aun así, considera que los riesgos a la baja para la actividad económica en México, aunque menores que en la ocasión anterior, se mantienen elevados.

Referente al nivel de precios, Banxico considera que el balance de riesgos para la inflación en el horizonte en que tiene efecto la política monetaria ha mejorado. Para 2013 y 2014 estima que no habrá presiones provenientes por el lado de la demanda y que el efecto sobre la inflación de los cambios impositivos, en su caso, será moderado y transitorio, y que no dará lugar a efectos de segundo orden.

En consecuencia, la institución prevé una trayectoria para la inflación general anual convergente a la meta permanente en el mediano plazo. Sin embargo, en el corto plazo existe la posibilidad de que la recuperación de la actividad económica en México resulte menor a la anticipada, lo que provocaría presiones a la baja en los precios. En el mediano plazo, los avances en el proceso de reformas estructurales podrían permitir un mayor crecimiento con menor inflación.

En cuanto a los riesgos al alza, ante un episodio de elevada volatilidad en los mercados financieros internacionales, el organismo central no descarta la posibilidad de un ajuste cambiario; pero en este caso, se esperaría un traspaso reducido de la variación del tipo de cambio a la inflación.