Banxico advierte que puede subir las tasas

Rechaza que se genere un “impuesto” que afecte a los que menos tienen.
Agustín Carstens, titular del banco central.
Agustín Carstens, titular del banco central. (Octavio Hoyos)

México

Luego del anuncio de recorte al gasto público y sus efectos sobre la economía, el Banco de México (Banxico) advirtió que puede endurecer la política monetaria por medio de un aumento en la tasa de referencia, porque no se quedará cruzado de brazos si la depreciación del tipo de cambio llega a afectar la inflación y convierte el aumento en los precios al consumidor en un “impuesto” que afecte a los que menos tienen.

La credibilidad de Banxico con la estabilidad de precios se ha fortalecido, aunque no puede darse por sentada, aseguró en su Programa Monetario 2015.

“Ante los riesgos para la inflación y la difícil coyuntura internacional a la que se enfrentará la economía de México, se refrenda el compromiso por alcanzar y preservar el objetivo permanente de 3 por ciento para la inflación y, en congruencia, no dudará en ajustar el objetivo para su tasa de interés de referencia en caso de que sea necesario”, señaló.

En el documento que entregó al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión puso de relieve que ante los riesgos para la inflación y la difícil coyuntura internacional a la que se enfrentará la economía mexicana, se mantendrá vigilante a las presiones que pudieran afectar a la inflación y a sus expectativas.

Explicó que hay una fracción de bienes y productos que se consumen en el país pero provienen del exterior y otros que se producen aquí y se comercializan internacionalmente que pueden verse afectados por el tipo de cambio.

También se importan bienes intermedios cuyos precios son afectados por los movimientos cambiarios; todo ello puede influir en la estructura de costos de las empresas y trasladarlo a los consumidores, y convertir el aumento de precios en un impuesto regresivo, alertó.

Por otro lado, hizo ver que en una economía pequeña y con movilidad de capitales, en la medida en que la tasa en Estados Unidos aumente en relación con la que prevalece en México, y permanece lo demás constante, pudiera observarse una reasignación en los portafolios de los inversionistas internacionales.

“Ello podría contribuir a una depreciación del tipo de cambio. En principio, es posible que parte del efecto del retiro del estímulo monetario en EU sobre el tipo de cambio ya haya sido incorporado por los participantes en los mercados”, señaló.

No obstante, advirtió que persiste la incertidumbre sobre el proceso de normalización, por lo que aunque se anticipa un retiro ordenado y gradual del estímulo monetario en EU, no pueden descartarse que aumente la volatilidad en los mercados financieros que conlleven presiones adicionales sobre la cotización del peso frente al dólar.

Sobre el panorama de la inflación para este año, estimó que se espera que converja al objetivo de 3 por ciento, debido a que disminuirá significativamente a inicios de 2015 por varios factores.

Entre ellos, menciona el desvanecimiento del efecto de los aumentos de impuestos implementados a principios de 2014, la reducción en el precio de servicios de telecomunicaciones y, en particular, el derivado de la eliminación por el cobro de la larga distancia nacional en telefonía fija, a un incremento en los precios de las gasolinas y del gas LP menor al de los años previos e inferior al esperado por la mayoría de los agentes económicos y por una reducción de las tarifas de electricidad de uso ordinario.

Asimismo, si bien se prevé que la economía se recupere, se anticipa que siga prevaleciendo cierta holgura y que, en consecuencia, no se observen presiones de demanda sobre la inflación.

En ese contexto, se buscará que la postura de política monetaria contribuya en todo momento a la convergencia eficiente de la inflación a su meta.