Habrá competencia razonable en sector financiero: Carstens

El Banco de México y la Comisión Federal de Competencia Económica establecerán los parámetros para evaluar las condiciones de competencia económica entre los bancos.
Agustín Carstens Carstens, gobernador del Banco de México.
Agustín Carstens Carstens, gobernador del Banco de México.

Ciduad de México

La Comisión Federal de Competencia Económica y el Banco de México suscribieron un acuerdo para intercambiar información y determinar los parámetros a través de los cuales se evaluará la competencia en el sector financiero.

El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens dijo que este acuerdo permitirá al banco central cumplir con su encomienda de preservar el poder adquisitivo en beneficio de la población.

Agregó que al asegurar condiciones equitativas de competencia económica en el sector financiero, habrá mejores precios y calidad en los servicios.

Así, el  Banco de México y la Cofece (Comisión Federal de Competencia Económica) “potenciarán  el sistema financiero,  al asegurar condiciones razonables de competencia”.

La reforma financiera mandata a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) para llevar a cabo en un plazo perentorio una investigación sobre las condiciones de competencia en el sistema financiero y sus mercados.

A partir de dicha investigación, la Cofece podrá formular recomendaciones con el fin de mejorar la competencia en el sistema, lo que “brindará sin duda una visión fresca y complementaria sobre la competencia en el sistema financiero”.

Carstens apuntó que mediante este acuerdo, el Banxico facilitará a la Cofece información y asesoría para llevar a buen término esta investigación sobre el sector financiero, la cual “despierta en el banco un gran interés y cuenta con todo nuestro apoyo”.

Destacó que la colaboración con la Cofece va más allá del sistema y los mercados financieros, pues la eficiencia de los mercados de la economía es un elemento crucial para que el instituto central cumpla su objetivo prioritario de preservar el poder adquisitivo de la moneda.