Bancos en Estados Unidos, ante las pruebas de estrés

Mañana 33 de ellos le entregarán a la Fed sus evaluaciones respectivas para enfrentar "shocks".
La torre de CitiGroup en Long Island.
La torre de CitiGroup en Long Island. (Shutterstock)

Nueva York

Para algunos de los bancos más grandes del mundo, el evento regulatorio internacional más importante del año está por comenzar una vez más.

Mañana, 33 de ellos le entregarán sus presentaciones a la Reserva Federal de Estados Unidos, como parte de las pruebas de estrés conocidas como Análisis y Revisión Integral de Capital (CCAR, por su sigla en inglés). Cinco años después de que se convirtió en un evento anual, esta prueba se ha transformado en la forma preferida de Washington para mantener bajo un fuerte control a sus grandes bancos, entre ellos Goldman Sachs y Citigroup, así como a las sucursales en EU de bancos rivales, como Santander. La Fed está ansiosa de que no ocurra lo sucedido en 2008, cuando el colapso de Lehman Brothers puso al borde al sistema financiero y con dinero de los contribuyentes se tuvo que rescatar a decenas de instituciones.

Si los bancos pasan la prueba se considera que tienen los recursos y los medios para soportar un shock como el de Lehman. De esa manera se les autorizará devolver cierta cantidad de dinero a los accionistas mediante dividendos y recompras.

Pero si no la aprueban —y se les prohíbe realizar cualquier tipo de distribución de capital sin contar con el permiso de la Fed— las consecuencias pueden ser serias. El estigma de fallar el CCAR puede pesar durante meses en los precios de las acciones de los bancos y al mismo tiempo es posible que los directivos tengan que renunciar.

Los bancos se quejan sobre el ritual anual, que habitualmente implica la presentación de miles de archivos a la Fed. En privado argumentan que el proceso es costoso, consume tiempo y no es científico, y señalan que el veredicto final de aprobación o reprobación se realiza después de debates en privado entre altos funcionarios de la Fed.

Incluso si aprueban, los bancos a menudo reciben largas listas de “asuntos que requieren atención inmediata”.

“El poder que se entrega a ellos es impresionante”, dice una figura bancaria muy importante.

De manera rutinaria a los grandes bancos habitualmente se les autoriza la parte cuantitativa de la prueba de estrés, que examina si tienen el suficiente capital para sobrevivir a una depresión muy grave. El marco de trabajo se endureció este año, y la Fed contempla una depresión más profunda en Europa y los tipos de interés negativos a corto plazo, a lo largo de nueve trimestres de planeación. La Clearing House, el organismo comercial bancario más antiguo de EU, señaló que la suposición de la Fed para un fuerte aumento en el desempleo es más grave que cualquier otra cosa que se haya visto en el periodo de la posguerra, incluida la crisis de Lehman.

Sin embargo, con los años varios bancos tropezaron durante la parte cualitativa de la prueba, que le permite a la Fed rechazar planes de capital si encuentra fallas en los controles y gestión de riesgo.

El año pasado todos los bancos estadunidenses recibieron luz verde, a excepción del Bank of America, al que le solicitaron informar en seis meses con medidas de automejoramiento. Poco después su director financiero salió, luego de una reestructuración general de la dirección.

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Años de que se implantó el Análisis y Revisión de Capital