Bancos centrales entran a calmar los mercados tras Brexit

Algunos de los principales bancos centrales del mundo intervinieron sus monedas para calmar la caída de los mercados el viernes tras la decisión británica de abandonar la Unión Europea.
Corredores de Wall Street.
Corredores de Wall Street preocupados por la caída de la Bolsa tras el sí al Brexit en el Reino Unido. (Reuters)

Londres/Zúrich

Algunos de los principales bancos centrales del mundo ofrecieron respaldo financiero para calmar la caída de los mercados el viernes tras la decisión británica de abandonar la Unión Europea, llegando a intervenir incluso en sus monedas por temor a que la volatilidad pueda afectar al crecimiento.

El Banco de Inglaterra se ofreció a inyectar más de 250 mil millones de libras (347 mil millones de dólares), así como un acceso "sustancial" a divisas extranjeras para paliar cualquier escasez en el mercado. Asimismo, el gobernador de la entidad, Mark Carney, afirmó que estudiará más medidas si es necesario.

El Banco Central Europeo anunció también que podría aportar liquidez adicional y que protegerá la estabilidad financiera de la zona euro. El Banco Popular de China se comprometió a mantener básicamente estable al yuan y afirmó que mantendrá una amplia liquidez.

El impacto del resultado del referendo disminuyó las perspectivas de crecimiento económico de Reino Unido e hizo caer hasta 10 por ciento el valor de la libra, hasta un mínimo en 31 años frente al dólar.

El triunfo del Brexit también generó dudas sobre el futuro de la UE y las acciones europeas descendieron casi 10 por ciento antes de recuperar algo de terreno.

Con los recuerdos de la crisis financiera de 2007-09 aún frescos, los bancos centrales están preocupados de que la liquidez del mercado pueda agotarse pronto, privando a la economía real del acceso al capital y a instrumentos financieros.

"El Banco (de Inglaterra) no dudará en adoptar medidas adicionales si es requerido mientras los mercados se ajustan y la economía de Reino Unido avanza", dijo Carney, advirtiendo de que puede esperarse una volatilidad de la economía mientras se ajusta el país.

La economía británica ya se estaba desacelerando antes del referendo y Carney ya había advertido de que podría entrar en recesión si ganaba la opción de salir de la UE.

La agencia de calificación crediticia Fitch aseguró que Reino Unido se enfrenta a un crecimiento y a unas perspectivas de inversión más débiles, mientras su status como importante centro banquero internacional podría verse dañado si algunos negocios se mudan a la UE.