Bancos nipones venderán participaciones cruzadas

Esfuerzo del gobierno para que los usuarios coloquen su dinero de depósitos en activos con mayor riesgo.
Oficinas de una de las instituciones participantes.
Oficinas de una de las instituciones participantes. (Shutterstock)

Tokio

A seis meses de establecido en Japón su primer código de gobernanza corporativa, los tres bancos más grandes aceleraron el paso para cumplir con el objetivo de vender sus participaciones “estratégicas” en clientes corporativos, que se estiman en 10 billones de yenes (81 mil millones de dólares).

La medida, en la que los bancos Mizuho, Sumitomo Mitsui y Mitsubishi UFJ se comprometieron a acelerar las ventas de las llamadas participaciones cruzadas, es un impulso oportuno para el primer ministro Shinzo Abe y su programa de crecimiento al que algunos acusaron de quedarse sin fuerza.

El código de gobernanza corporativa, que entró en vigencia en junio y obliga a las compañías a revelar y justificar sus políticas respecto a las participaciones cruzadas, es parte de un esfuerzo más general de Abe para lograr que los japoneses muevan su dinero de los depósitos hacia los activos de mayor riesgo. Las relaciones cómodas y opacas que encierran las participaciones cruzadas, dicen los analistas, se encuentran entre las cosas que desalientan a los posibles inversionistas.

Los bancos se encuentran entre los mayores infractores. Mizuho, que tuvo poco menos de 2 billones de yenes en participaciones de capitales domésticos en marzo, dijo que reducirá 40 por ciento sus participaciones cruzadas en los próximos años. El presidente del banco, Yasuhiro Sato, se comprometió el viernes a “reducir constantemente” las participaciones cruzadas al ganar comprensión de las compañías involucradas.

Mitsubishi UFJ, que tiene más de 5 billones en participaciones en valores nacionales, dijo en verano que se realizaron pruebas a esas participaciones y se compararon con nuevos criterios no revelados. Encontraron que alrededor de una quinta parte no alcanza el nivel. Desde entonces el banco dijo que reducirá el valor total de sus participaciones a 10 por ciento del capital de nivel uno (tier uno) que tiene actualmente, que es de cerca de 19 por ciento. El nuevo objetivo de Sumitomo Mitsui es reducir a la mitad su relación de participación cruzada a capital en los próximos cinco años. Sus participaciones cruzadas representan alrededor de 1.8 billones de yenes.

La medida de los bancos responde a la exigencia en la Estrategia de Revitalización de Japón, que se redactó a principios de año. Tanto los inversionistas nacionales como extranjeros durante mucho tiempo condenaron como una pesada carga a la gobernanza corporativa la tenencia de grandes participaciones cruzadas de los bancos japoneses y otras empresas.

Las participaciones cruzadas, que originalmente tuvieron el objetivo de fortalecer los vínculos comerciales entre los banqueros y sus clientes, o los proveedores y los clientes, se perciben como el principal motivo de por qué rara vez se responsabiliza a los equipos de dirección de las empresas japonesas al lograr entregar un mayor retorno sobre fondos propios (ROE).

La ronda más reciente de Japón de juntas anuales vio que la tasa promedio de apoyo para los equipos de dirección de las 500 empresas más grandes del país se situó en 97 por ciento, a pesar de que casi una tercera parte de esas empresas entregó un ROE promedio inferior de 5 por ciento.