Baja competitividad impidió aprovechar beneficios del Tlcan

Falta una estrategia regional para actuar como un verdadero bloque, señala el Comce.
Herminio Blanco, ex jefe negociador del acuerdo comercial.
Herminio Blanco, ex jefe negociador del acuerdo comercial. (Octavio Hoyos)

México

La falta de competitividad de México y las nulas estrategias para aprovechar los beneficios negociados en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), son deficiencias que no han permitido alcanzar los resultados esperados, afirmó Valentín Díez Morodo, presidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce).

Al participar en el foro A 20 años de la entrada en vigor del tratado, el presidente del Comce afirmó que tras la firma del acuerdo, México se posicionó como una economía más fuerte y un mejor destino de la inversión extranjera directa(IED), y se formalizó el proceso de producción transfronteriza.

Además de que este acuerdo permitió generar un dinamismo en las exportaciones y significó la creación de una gran cantidad de empleos, sobre todo en la industria maquiladora; no obstante, el presidente del Comce señaló que a partir de 2000 se empezó a registrar una tendencia de retrocesos de esas variables económicas.

El líder empresarial dijo que posteriormente a la firma del tratado con Estados Unidos y Canadá, México ha hecho esfuerzos para ampliar las relaciones comerciales con otros países, pero se ha dejado de lado la importante labor de fortalecer la relación con los vecinos de América del Norte, que son los socios comerciales naturales.

“Dispersamos nuestros esfuerzos al firmar numerosos TLC con otros países, por eso tampoco nos hemos integrado adecuadamente, desde un esquema productivo y más profundo, con nuestros socios comerciales más cercanos”, opinó.

Díez Morodo subrayó que, a 20 años de la firma del acuerdo, es necesario pensar una estrategia regional para que los tres países involucrados, México, Canadá y Estados Unidos, puedan moverse como un verdadero bloque y así lograr los beneficios que se esperan de un proceso de integración.

“Como mexicanos debemos definir una estrategia para aprovechar más adecuadamente el Tlcan, cosa que no hemos hecho hasta la fecha, pero debemos invitar a nuestros socios a pensar en la definición de una estrategia regional, para actuar como un verdadero bloque”, subrayó.

El líder del Comce evaluó que el tratado fue positivo, al responder a una necesidad de no quedar aislados a un esquema de integración que ya existía entre Estados Unidos y Canadá, en un contexto de bloques económicos que ya se venía conformando a escala mundial desde entonces, y que fue crucial para integrarnos al mercado comercial más grande del mundo de mejor manera.

BASE para OTROS ACUERDOS

En ese contexto, Herminio Blanco, ex jefe negociador del acuerdo, consideró que las reformas estructurales aprobadas en 2013, en especial la energética y la de telecomunicaciones, darán un nuevo impulso al Tlcan en los siguientes años.

Es preciso recordar que en 1993, cuando se acordó la firma del tratado, México dejó estos sectores empresariales fuera, pues eran considerados estratégicos para la economía del país.

Asimismo, el ex funcionario federal enfatizó que para que se incrementen los beneficios del tratado comercial, también es necesario entrar en un proceso de modernización de las fronteras, donde se faciliten los cruces de personas y de las mercancías, puesto que actualmente la frontera entre México y Estados Unidos opera de una manera muy arcaica.

Previo a su participación en el foro A 20 años de la entrada en vigor del Tlcan, Blanco puntualizó que los logros alcanzados entre México, Estados Unidos y Canadá en materia laboral y de inversión firmados en el acuerdo deben servir de base para iniciativas comerciales de mayor tamaño, como el Tratado de Asociación Transpacífico.

:CLAVES

DINAMISMO

De acuerdo con el Consejo Coordinador Empresarial, desde la entrada en vigor del TLCAN el crecimiento promedio anual de las exportaciones ha sido superior a 10% anual, pero el del producto interno bruto no alcanza 3 por ciento en promedio.

Los últimos 20 años, gracias al acuerdo, la industria manufacturera ha quintuplicado sus exportaciones, para ocupar el lugar 16 en el mundo por su valor, y superar al resto de América Latina en su conjunto.

El intercambio comercial con Estados Unidos representa más de mil 400 millones de dólares diarios, y la inversión directa entre los dos países se sextuplicó.