La BBC defiende el papel del entretenimiento ligero

El cuestionamiento inicia una consulta de tres meses sobre el futuro del sistema de la British Broadcasting Corporation.
Oficinas del corporativo público de radio y televisión en Londres.
Oficinas del corporativo público de radio y televisión en Londres. (eil Hall/Reuters)

Londres

La BBC defendió sus programas de entretenimiento más populares al decir que su contenido se “distingue claramente de sus competidores comerciales”, pero rechazó las sugerencias del gobierno de que debe aspirar a ser “todo para toda la gente”.

La compañía citó al programa de televisión más popular de Gran Bretaña, The Great British Bake Off, como un ejemplo de lo que se dijo es una capacidad para poder tener una gama diversa de temas en los eventos nacionales. La final de GBBO en la noche del miércoles atrajo más de 13 millones de espectadores, por lo que se convirtió en el programa más visto del año.

John Whittingdale, secretario de cultura, cuestiona si la compañía debe producir programas de entretenimiento popular como GBBO y Strictly Come Dancing, porque compiten con sus rivales comerciales. Sus declaraciones de julio llegaron en el inicio de una consulta de tres meses sobre el futuro de la BBC. Las propuestas firmes se publicarán en la próxima primavera.

La BBC dijo ayer en una presentación de la revisión que su papel en los medios británicos no debe ser simplemente para compensar las fallas del mercado, o para ofrecer contenido que no producen sus competidores comerciales.

“Cada servicio de la BBC debe distinguirse claramente de sus competidores comerciales, pero esa peculiaridad no equivale a ‘deficiencia del mercado’ o alejarse del contenido popular”, dijo. El alcance de la BBC no debe cambiar si eso mina “su capacidad para atender a todo el mundo con contenidos de servicio público”.

La revisión estudia el alcance, el tamaño y el modelo de financiamiento antes de la renovación de su cédula real el próximo año. Cuando se inició la revisión, el director general de la BBC, Tony Hall, dijo que a la compañía le esperaba “una dura pelea por delante”.

En un intento de obstaculizar la interferencia política, la presentación de la BBC propone que la cédula renovada debe durar 11 años, llevándolo más allá de las próximas dos elecciones generales. Pero también argumenta que la BBC Trust, el organismo que la regula, debe reemplazarse por un regulador externo “totalmente independiente del gobierno”. A cambio, la BBC prometió mayor eficiencia, mayor competencia en la realización de nuevos contenidos y aumentar los ingresos de las actividades comerciales.

Hall dijo que los espectadores y los escuchas quieren “una BBC fuerte e independiente” y que la corporación era “un motor para el crecimiento económico”.

Whittingdale estableció un consejo asesor de ocho personas sobre el futuro de la BBC. Entre los miembros se encuentran Ashley Highfield, presidente ejecutivo del grupo de periódicos Johnston Press, y Dawn Airey, ex ejecutiva de Channel 5. En el pasado los dos instaron a reducir la BBC.

Michael Dugher, secretario de cultura de la oposición (shadow culture secretary), dijo: “Los ministros quieren reducir el tamaño de la BBC y acotar su competencia. Esto no es lo que el público quiere ni va en los mejores intereses del país”.

Este verano, la BBC llegó a un acuerdo de financiamiento con el gobierno, que le permite aumentar la tarifa de licencias en línea con la inflación. También le permite cobrar por su servicio iPlayer para ponerse al día en los programas. A cambio, la BBC cubrirá el costo de 650 millones de libras al año de las licencias de televisión gratuita para los mayores de 75 años a partir de 2018.

La compañía recibió 3 mil 700 millones de libras de tarifas de licencia el año pasado.

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Millones de espectadores presenciaron  el pasado miércoles la final de la serie “The Great British  Bake Off”, uno de sus programas más exitosos.