Políticas públicas para evitar fuga de cerebros

Avelino Hernández Corichi, coordinador del Coecyt en Torreón, dijo que se deben generar perfiles laborales acorde al nivel de preparación de los becados y empleos de mejor nivel salarial.
Avelino Hernández Corichi, coordinador del Coecyt, expuso la necesidad de que se implementen políticas públicas para evitar fuga de cerebros.
Avelino Hernández Corichi, coordinador del Coecyt, expuso la necesidad de que se implementen políticas públicas para evitar fuga de cerebros. (Martín Piña Reta/Archivo)

Torreón, Coahuila

Bajo la premisa que una cantidad importante de jóvenes que son becados para realizar postgrados en el extranjero, se quedan en otros países, Avelino Hernández Corichi, coordinador del Coecyt en La Laguna de Coahuila expuso la necesidad de que se implementen políticas públicas en coordinación con empresas e instituciones educativas para generar perfiles laborales acorde al nivel de preparación de los becados, así como fuentes laborales de mejor nivel salarial.

“En cuanto a la fuga de cerebros, es un problema asociado a la competitividad del país, ellos promueven una beca para estudiar en el extranjero, si se queda dos años, prácticamente se le estaría pagando cerca de un millón de pesos”.


“En cuanto a la fuga de cerebros si es un problema que debe ser asociado a la competitividad del país, ellos son personas que México promueve con una beca para estudiar en el extranjero y que en algunas becas se les paga hasta 300 mil pesos por año para el pago de colegiaturas y mil 100 dólares mensuales más el costo del seguro, por lo que si se queda dos años, prácticamente se le estaría pagando cerca de un millón de pesos”.

Por lo que ese recurso humano que no regresa a México, pudiera ser considerado como que se financia un talento que finalmente se quedará en el extranjero, generando la fuga de cerebro, ya que las ofertas laborales que les ofrecen son mucho más tentadoras que las que pudieran encontrar en el país.

Reconociendo que casi no se promueven becas para el nivel universitario, son esporádicas, ya que normalmente las hacen los gobiernos de los países y la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Las maestrías, especialidades o doctorados de un rango profesional, si se hace vía el Conacyt, con un poco más de 70 convocatorias al año en diferentes fechas.

Los talentos no tienen hasta el momento cabida en las empresas que se están abriendo actualmente en la región: “Es cierto eso, los negocios están migrando de lo que fueron tradicionales como manufactura hacia negocios tecnológicos, pero aún es un cambio que se está procesando".

"Negocios de Biotecnología, de Nanotecnología, de Bioingeniería, de Manufactura Avanzada y las nuevas tendencias aún se están concretando".

“Estamos tratando de formar el talento de los nuevos negocios, aún no se convierten en sectores económicos importantes”.

“Sí representa un problema para México el hecho de que los talentos se queden en el extranjero, o que en lugar de aprovecharlos en México sean contratados en otros países, pero esto no se logrará suprimir o evitar, ya que estamos en una economía de globalización”.

Sin embargo, Hernández Corichi aseguró que además de los mecanismos implementados para repatriar talentos, es necesario hacer más fuerte la política de vinculación entre empresa-academia.

Adicionalmente falta que se forme un “Mercado de Talentos”, para que con nombre y apellido se tenga un padrón de aquellos talentos para que sean aprovechados.

Además se tiene que buscar que México tenga mejores salarios, que logren atender las necesidades de los talentos, ya que si no se van a ofertar, se mantiene una fuerte desventaja.

“Es una situación que tiene múltiples factores que se deben analizar y atender no sólo será una sola variable para elevar la competitividad y enfrentar la competencia multinacional”, expuso.