Automotrices se preparan para el frenón de China

Auto Shanghái arranca en un contexto de contracción económica y negociaciones más difíciles con los concesionarios.
En la feria internacional se presentan los nuevos modelos.
En la feria internacional se presentan los nuevos modelos. (Carlos Barria/Reuters)

Pekín

Para los ejecutivos de automotrices mundiales hay un ambiente más sombrío ahora que la feria más grande en el mercado automotor más importante del mundo arranca… y esto no solo se debe a que, en acato a una campaña de Pekín contra los excesos, las modelos con escasa ropa quedaron prohibidas en el Auto Shanghái 2015.

La feria, que se realiza cada dos años, alterna con la Exhibición Internacional del Automóvil en Pekín como el evento principal para la industria del motor de China, la más grande del mundo, con una venta el año pasado de más de 20 millones de vehículos para pasajeros.

La feria de este año atraerá a algunos de los jefes más poderosos de la industria automotriz, como Mark Fields, presidente ejecutivo de Ford Motor, y Carlos Ghosn, de Renault-Nissan Alliance.

China superó a Estados Unidos como el mercado automotor más grande del mundo en la parte más dura de la crisis financiera y es, en términos de margen, el más lucrativo para la mayoría de las principales empresas automotrices internacionales.

Pero después una serie de investigaciones antimonopolio realizadas el año pasado obligó a la mayoría de las marcas de automóviles de lujo a ajustar sus prácticas de precios en China; la industria automotriz mundial se prepara para una “nueva normalidad” de un menor crecimiento económico, menores márgenes y negociaciones más difíciles con los concesionarios.

BMW, uno de los mayores beneficiarios del auge de vehículos en China, en enero acordó pagar 820 millones de dólares por reembolsos a los concesionarios, quienes se quejaron de que no podían lograr los objetivos de ventas del fabricante alemán de automóviles, ya que el crecimiento económico del país amenazaba con caer por debajo de 7 por ciento. Los rivales de BMW enfrentan presiones similares.

“La nueva normalidad conmociona a toda la industria”, dijo Bob Grace, jefe de la operación en China de Jaguar Land Rover. Durante seis años las ventas en China para la empresa automotriz de Reino Unido, una división de Tata Motors de India, creció de solo 10 mil unidades a 122 mil el año pasado.

“Podemos felicitarnos por un buen crecimiento, pero, oigan, eso es historia. Tenemos que enfocarnos en el futuro”, agregó Grace, un veterano con 30 años en JLR. “A menos que tengas una relación ganar-ganar con tus concesionarios, entonces está el camino hacia la nada. Durante los últimos seis meses tuvimos que buscar formas para ajustar algunas de nuestras políticas de pagos, algunos de nuestros términos y condiciones y algunos incentivos para asegurar que el negocio se mantenga en ganar-ganar”.

En comparación con otros de los principales mercados automotrices, China todavía está en buenas condiciones. En el primer trimestre las ventas de automóviles crecieron 9 por ciento, para llegar a 5 millones 300 mil unidades frente al mismo periodo del año pasado, más rápido que en EU, Europa y mercados emergentes como Brasil.

Pero casi todos los ejecutivos automotrices reconocen que la tendencia es de un menor crecimiento, como se reflejó en las cifras de demanda tanto para los sedanes de pasajeros —al contrario de las SUV más populares— como para las ventas totales de vehículos, que incluyen autobuses y camiones. Anualmente las cifras de crecimiento mensual para estos últimos cayó de más de 14 por ciento a principios de 2013 a menos de 4 por ciento el mes pasado.

Los segmentos más afectados incluyen los sedanes de pasajeros, que bajaron 0.4 por ciento en los primeros tres meses del año, y los vehículos comerciales, cuyas ventas se contrajeron más de 19 por ciento año con año en marzo.

Norbert Reithofer, presidente ejecutivo saliente de BMW, fue uno de los primeros líderes de la industria que este año advirtió sobre un futuro más difícil frente a ellos en China, que fue el mayor responsable para ayudarle a aumentar los márgenes del fabricante de automóviles alemán de un dígito en 2009 a más de 10 por ciento solo dos años después. Las divisiones de BMW incluyen a la marca de lujo Rolls-Royce.

“Tenemos que acostumbrarnos al crecimiento de un solo dígito (en China)”, dijo Reithofer en marzo, de acuerdo con analistas de Bernstein. “Nos acostumbramos a embarcar más coches y ellos los compraban al instante, eso ya no pasa más... Solo vendimos 14 Rolls-Royce en febrero. Claramente algo cambió en China”.

Sin embargo, los fabricantes extranjeros de automóviles mantienen su confianza en que la demanda en los segmentos más altos, como los autos de lujo y las SUV, continuarán con crecimientos a tasas muy superiores al promedio de la industria.

“Todos sabemos que la nueva normalidad es un nuevo hecho en China”, dijo Hubertus Troska, miembro del consejo de Daimler, quien supervisa las operaciones de Mercedes Benz en el país asiático, en una nueva planta para SUV compactas que iniciará operaciones este mes. “Pero el segmento de lujo tiene muchas capacidades y creemos que podemos superar al mercado en China”.

Las ventas de Mercedes en China crecieron 28 por ciento el año pasado, para llegar a 270 mil vehículos, y Troska predice que aumentará “mucho más” de 300 mil unidades este año, mientras la división intenta ganar terreno frente a rivales como BMW y Audi.

Otros ejecutivos apuntan a una gran cantidad de oportunidades por explorar, especialmente porque el comercio electrónico en el país empieza a despegar. “Con Alibaba y sitios similares aquí en China, la revolución de internet para productos caros todavía está por pasar”, dijo Grace, de JLR, que recientemente abrió una tienda en línea en el sitio Taobao de Alibaba.

“Servicios, refacciones, accesorios, seguros, coches usados, reparación de carrocería y pintura, todo este tipo de cosas que todavía están por mostrar que el tipo de crecimiento es consistente con el crecimiento del mercado de autos nuevos”.

820 mdd

Monto que pagó BMW por reembolsos a concesionarios chinos en enero, quienes no lograban los objetivos de ventas

19%

Caída en las ventas que registró el segmento de vehículos comerciales en China en el último año