Crédito de la banca al campo aumenta 23%

El sector recibe al año casi 70 mil mdp, 4% de lo que destinan las instituciones financieras a las empresas, según cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
Beneficios de las semillas modificadas son inciertos.
(Aldo Cháirez)

Ciudad de México

El financiamiento de los bancos privados a las empresas agropecuarias registra un mayor dinamismo en el último año, reflejo de que éstos empiezan a revertir el poco interés que históricamente han mostrado hacia el campo.

De acuerdo con los datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), al cierre de febrero de 2016 el saldo de la cartera de crédito de la banca comercial para actividades de agricultura, silvicultura, ganadería y pesca ascendió a 69 mil millones de pesos, cifra 23 por ciento superior respecto a los 56 mil millones de igual mes de 2015.

Ese crecimiento muestra un mayor interés por parte de las instituciones bancarias en el campo, toda vez que el crecimiento de 2015 respecto a 2014 fue de solo 12 por ciento.

Para la calificadora de riesgo HRatings, la evolución del financiamiento al sector agropecuario en México ha sido positiva, y espera que continúe con un crecimiento sostenido en el mediano plazo, toda vez que se observa un mercado con mayor conocimiento en la administración de riesgos que hay en el sector.

No obstante, aunque el dinamismo del crédito al campo muestra importantes avances, la realidad es que sigue siendo una parte muy pequeña del negocio bancario.

Según las cifras de la CNBV, los casi 70 mil millones que la banca destina al campo representan apenas 4 por ciento del crédito que concede a empresas, que es de 1.7 billones de pesos.

El sector primario representa 3.12 por ciento del producto interno bruto de México.

Por esa razón, HR Ratings señala que es importante que aumente el financiamiento orientado al campo, el cual debe estar respaldado con una base de seguros agropecuarios, coberturas de precios, buenos esquemas de producción y respaldo de la banca de desarrollo por medio de garantías.

De acuerdo con la CNBV, en el segmento agropecuario las empresas grandes son las que se llevan la mayor parte del financiamiento de la banca, pues de los 69 mil millones de pesos en cartera al cierre de febrero pasado, 41 mil 418 millones de pesos fueron utilizados para financiar a ese tipo de compañías.

Los bancos que operan en México han puesto especial atención en esas empresas, toda vez que al cierre de febrero se registró un aumento anual de 29 por ciento en el financiamiento concedido, cuando en el mismo mes del año pasado el crecimiento anual fue de 17 por ciento.

El crédito a las microempresas agrarias también presenta un crecimiento importante, dado que en un año pasó de 7 mil 973 millones de pesos a 9 mil 600 millones de pesos, para un dinamismo de  21 por ciento; en tanto, el financiamiento a pequeñas empresas de ese sector creció 18 por ciento, al avanzar de 11 mil 200 millones a 12 mil 200 millones de pesos.

El segmento en que el financiamiento no solo no ha crecido, sino que se ha contraído, es en las medianas empresas especializadas en el agro, dado que según los números de la CNBV, el crédito al que han accedido muestra una disminución de 3 por ciento, consecuencia de que los préstamos de la banca disminuyeron de 4 mil 946 millones de pesos a 4 mil 796 millones.

En México el sector agrícola es atendido por algunos de los grandes bancos; sin embargo, no es su principal fuente de negocios y muchas veces no brindan una atención especializada, lo cual sí ofrecen otros intermediarios de menor tamaño pero enfocados en ese segmento, entre ellos Finterra, Bankaool y Ve por Más.