Anuncia Gustavo Arballo candidatura a presidente nacional de la CMIC

Hasta el momento es el único candidato que ha anunciado sus aspiraciones para convertirse en titular de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción; la elección será el 11 de marzo

Guadalajara

Gustavo Arballo Luján anunció esta mañana su candidatura a la presidencia nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), después de 20 años sin que la dirija un empresario jalisciense. El expresidente de la CMIC Jalisco en el periodo 2008-2010 asegura tener el apoyo del 90 por ciento de las delegaciones nacionales para las elecciones que se realizarán el próximo 11 de marzo.

“Busco la presidencia nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, estoy arrancando el día de hoy la visita a nuestras 43 delegaciones y efectivamente  me da mucho gusto y tengo que empezar por mi casa, por mi delegación, en donde me tocó presidir, en donde logramos hacer un gran equipo de trabajo”, señaló Arballo Luján en conferencia de prensa.

El también presidente de la Comisión de Infraestructura de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin) aseguró que la situación del país, en cuestión de seguridad y de estabilidad económica por los precios del petróleo, no debe detener el progreso, por lo cual buscará estabilidad en la industria de la construcción, la cual logró registrar un crecimiento cercano al 2 por ciento en 2014 a nivel nacional después de dos años de decrecimiento.

Por el momento es el único candidato que ha dado a conocer sus intenciones de contender en la elección del próximo 11 de marzo, dentro de la asamblea nacional de la CMIC, sin embargo, informó que los registros cerrarán hasta la mitad del mes de febrero y será entonces cuando se sepa si es el único en la contienda.

Arballo Luján agregó que tanto la CMIC como otros organismos empresariales tienen que mantener pláticas con las autoridades para que los ajustes al presupuesto, en caso de que existan por la baja en los precios del petróleo, se den en el gasto corriente y no en proyectos de inversión e infraestructura.