La nueva historia energética

En el 2015 inició la reescritura de la historia energética de México con una primera licitación, el cobro récord en coberturas y petróleo nuevo. 
Alejandro Ángeles. Editor de Negocios de Milenio Diario.
Alejandro Ángeles. Editor de Negocios de Milenio Diario.

La historia energética de México se comenzó a reescribir el 15 de julio del año pasado cuando la Comisión Nacional de Hidrocarburos dio arranque al proceso de licitación de los primeros bloques en aguas someras que el Estado puso a disposición de los capitales nacionales e internacionales.

Si bien, de un total de 14, solamente 2 campos fueron asignados, el resultado fue visto por las autoridades como un éxito al darse todo en un contexto de transparencia, mejorando prácticas internacionales.

En un año en que la industria energética global ha resentido la caída en los precios del crudo debido al enfrentamiento en las políticas de producción de la Organización de

Países Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP), contra los mercados que no pertenecen a ese cartel (Estados Unidos, Canadá, México, Rusia...), la primera licitación valió más por su simbolismo.

De cualquier forma, y como se estila en este país, la polémica se desató debido a los orígenes del capital de 525 millones de dólares (mdd) de una de las firmas del consorcio que ganó los dos bloques (conformado por Sierra Oil & Gas, asociada con Talos Energy, de Estados Unidos y Premier Oil, de Reino Unido). Sierra está incorporada en México como empresa energética, pero financiada por 3 fondos de capital extranjero y solo 1 mexicano. Se trata de EnCap Investments, Riverstone Holdings, Riverstone Energy e I2 o Infraestructura Institucional (que es propiedad de BlackRock, el mayor fondo de inversión en la industria energética y socio de Pemex en gasoductos).

De cualquier forma, los contratos entre el Estado y el consorcio se firmaron en septiembre, dando forma a la primera inversión privada en exploración y producción de hidrocarburos en 7 décadas.

Feliz fondo

Otro momento relevante, más para Hacienda que para la industria energética mexicana, se dio a fines de año con el anuncio en diciembre de que México cobró 6,284 mdd del seguro de coberturas petroleras que contrató en 2014.

Se trata de todo un récord en la industria y de recursos que el Estado obtuvo con una inversión de apenas 774 mdd.

Esto se debió a que al momento de contratar las coberturas Hacienda apostó a que el precio del barril de la mezcla mexicana de crudo no bajaría de los 79 dólares, como aprobó el Congreso en el paquete presupuestario para 2015.

De bajar de ese promedio de precios, entraría en acción la cobertura contratada. Pero como el año ha sido pésimo para la cotización del crudo a nivel global, México pudo acceder a un pago que se calculó en 43 dólares por barril.

Estos recursos, informó Hacienda, se depositaron en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios y se utilizarán para cubrir parte del gasto programado en el presupuesto del gobierno de este año.

Más reservas

En julio de 2015, José Antonio Escalera dijo a Patricia Tapia, reportera de energía de Milenio, que las reservas de Pemex cerrarían el año con una significativa recuperación, producto de descubrimientos de nuevos yacimientos. Y así fue. Como la empresa confirmó en diciembre, las reservas probadas 3P (suma de las Reservas Probadas, Reservas Probables y Reservas Posibles) cerrarán el año en más de 1,000 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

Esto representa un buen aumento en el registro previo, de 837 millones de barriles. Lo mejor de esto, dijo la empresa, es que 60% de esas reservas proviene de aguas someras, donde es más fácil producir hidrocarburos. Según Pemex, descubrir petróleo en estos yacimientos tuvo un costo de unos 2 dólares por barril, lo que también bajará el costo promedio de producción, que actualmente es de 23 dólares por barril.