Una América Latina unida, sueño digital

Avanza la propuesta de crear un mercado único regional para impulsar las TICs, la innovación y el crecimiento económico.

Latinoamericana está trabajando, a través de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en la creación de un mercado único digital, que brindaría acceso con menos restricciones comerciales o impositivas a tecnologías de la información y la comunicación, e-commerce y almacenamiento en la nube, entre muchos otros servicios, lo que se considera necesario para impulsar el desarrollo regional.

Esta iniciativa nació en la Conferencia Ministerial Sobre la Sociedad de la Información (eLac) que se celebró en México en agosto de 2015 ante la necesidad de impulsar el crecimiento económico, para lo cual ya se constituyó un grupo de trabajo que estime el potencial de este mercado único digital.

Pablo Bello, secretario general de la Asociación Iberoamericana de Centros de Investigación y Telecomunicaciones (ASIET), dijo en entrevista con MILENIO que además tienen la responsabilidad de identificar las barreras que dificultan su configuración, así como realizar propuestas concretas para impulsar con mayor velocidad la economía digital de la región.

“Somos más de 600 millones de latinoamericanos y más de 500 millones de personas en el mundo hablamos español. Construir un mercado común para la economía digital de la región es fundamental, y es una forma de aprovechar el tamaño y potencial de nuestra capacidad de innovación. Así como Europa está trabajando en crear su mercado único Digital, en América Latina no podemos quedarnos atrás”, destacó Bello.

El estudio de alto nivel que se realiza cuenta con la participación de gobiernos, entidades financieras internacionales, asociaciones empresariales y de la sociedad civil, coordinados por la CEPAL.

Lo que se pretende es disponer de un diagnóstico compartido con la finalidad de analizar la realidad de los mercados digitales latinoamericanos, identificar los actores, los niveles de integración actuales, las barreras y los vacíos normativos que dificultan el desarrollo de la economía digital regional, así como una estimación de los beneficios que se derivarían de configurar un Mercado Único Digital.

De acuerdo con el estudio de la CEPAL La nueva revolución digital, de la Internet del consumo a la Internet de la producción”, un bloque o mercado digital común podría apoyar significativamente los esfuerzos regionales de expansión de la economía digital.

Se afirma en el documento que de hecho, los operadores de telecomunicaciones también han identificado los beneficios que las economías de escala, la reducción de complejidad normativa y la eliminación de la duplicación de funciones pueden tener en las empresas.

De acuerdo con Bello, han detectado áreas de oportunidad como el fomento del teletrabajo a través de condiciones legales y logísticas que permitan facilitarlo, además de la generación de regímenes fiscales coherentes con la lógica del intercambio comercial regional.

“También se ha identificado la necesidades de la protección de los consumidores y sus datos a un nivel transfonterizo, la incorporación de criterios e instrumentos que permitan reconocer la jurisdicción de las leyes nacionales, en un contexto de oferta de servicios globales, o la estructuración, de un marco armónico que dé certidumbre respecto a las transacciones y comunicaciones electrónicas en un entorno de relaciones comerciales internacionales.

ASIET tiene la presidencia del grupo de trabajo, pero han recibido apoyo del Gobierno de México en su papel de Presidente de la Agenda Digital de eLAC 2018, que es como se conoce al Plan de acción de la Sociedad de la Información en América Latina.

Trabajo conjunto

Además están apoyados por la CEPAL que actúa como Secretaría Técnica de la misma. Ambos han sido fundamentales para que los gobiernos y organizaciones involucrados en este el tema, participen de manera activa y constante en la definición de una ruta que ya se encuentra definida y por lo que se tiene la certeza de generar resultados positivos para cada país en años próximos.

Los países que participan de forma directa con representantes de sus gobiernos son Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras y México.

Además, cuentan con la colaboración de diversos organismos como el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).

También con la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL), el Centro de Información de Redes de Latinoamérica (LACNIC por sus siglas en inglés), la Sociedad de Internet (ISOC), Nuevo Acceso, la asociación GSMA, la Cámara Argentina de Internet (CABASE) y la Comisión Europea.

Sin embargo en los diferentes documentos consultados se asegura que la participación en este proyecto está abierta a todos los gobiernos de la región.

“En el trato directo que hemos tenido con otros países de la región que no integran el grupo de trabajo, observamos una enorme disposición y hemos recibido importantes aportaciones, y es precisamente el grado de compromiso e integración que se logre lo que fortalecerá el cumplimiento de los objetivos planteados”, explicó Bello.

Se consultó también al director para América Latina de la asociación 5G Américas, José Otero, quien comentó que al momento ellos no están participando en esta inciativa del mercado único digital.

“Sin embargo la posición oficial de la asociación es que cualquier emprendimiento que sirva para impulsar el desarrollo, expansión y adopción de las tecnologías de información y comunicaciones es positivo”, aseguró.

De igual forma el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) de México está participando de manera indirecta como parte de sus atribuciones para colaborar con el Ejecutivo Federal, que a su vez participa a través de la Coordinación Nacional de la Estrategia Digital, que señala que el Plan de Acción de la Agenda Digital eLAC 2018, es denominado así por detallar las tareas que se realizarán en el próximo trienio en la región.

En el documento publicado al respecto, se destacó que en la Conferencia, que se celebró en México el año pasado, se renovaron los acuerdos establecidos en el mecanismo de diálogo político eLAC, con lo que se fortaleció el proceso de integración regional en materia digital.

De igual forma, las delegaciones de los 18 países participantes suscribieron la Declaración de la Ciudad de México, que manifiesta la voluntad de estas naciones de continuar fortaleciendo la cooperación regional en materia digital y detalla los objetivos que la región se propone en los siguientes tres años para hacer frente a los desafíos que enfrentan los países de América Latina y el Caribe, en esa materia.

Alejandra Lagunes, coordinadora general de la Estrategia Digital, destacó que los avances sobre el mercado único digital se darán a conocer en junio en el evento Economía Digital a celebrarse en Cancún.

“Estamos avanzando mucho desde el TPP y con ciertas iniciativas en Latinoamérica para entender cuál es la mejor manera para que la región pueda tener un mercado único digital; estamos trabajando en eso con miras a que en junio se den a conocer los avances al respecto”, aseguró.

Sí es viable

A pesar de que se tiene conciencia de que los mecanismos de integración no son tan desarrollados como en la Unión Europea, los involucrados en el proyecto afirman que es viable.

“Existen los incentivos, las condiciones y la voluntad suficientes para que un mercado único digital en la región pueda consolidarse; observamos interés y disposición por parte de los gobiernos y organizaciones involucrados para participar en la definición de un proyecto que maximice los beneficios que las tecnologías de la información y las comunicaciones traen en pro del desarrollo económico, social y bienestar de los latinoamericanos”.

El especialista destacó que el mercado único digital es una gran oportunidad para el desarrollo de nuestra región, la cual mantiene un rezago en el desarrollo digital, con mercados fragmentados y fuertes asimetrías a través del ecosistema digital.

Explicó que en un diagnóstico general que elaboraron, se observó que la producción de servicios y contenidos digitales locales es escasa y predomina el consumo de aquellos que provienen de los países desarrollados.

“Lo anterior refleja una transferencia de valor hacia el primer mundo, misma que podría ser sustituida por el aprovechamiento de la producción local, bajo condiciones comerciales que incentivaran y promovieran su desarrollo”, comentó.