Amazon, criticado por publicidad estilo nazi

Amazon es presa de las críticas después de cubrir un tren del Metro de Nueva York con imágenes estilo nazi, la ciudad con la mayor población judía fuera de Tel Aviv.
La publicidad de la serie "The Man in the High Castle".
La publicidad de la serie "The Man in the High Castle". (Reuters)

Londres y Nueva York

A alguien le pareció una buena idea.

Amazon es presa de las críticas después de cubrir un tren del Metro de Nueva York con imágenes estilo nazi, la ciudad con la mayor población judía fuera de Tel Aviv.

Fue la segunda equivocación en la mercadotecnia para The Man in the High Castle (El hombre en el castillo), el drama de alto presupuesto de Amazon, que imagina cómo sería el mundo si las potencias del Eje hubieran ganado la Segunda Guerra Mundial.

Hace 15 días, el periódico The Guardian tuvo que destruir 300 mil copias de su revista de programación de televisión The Guide, después de que los editores se dieron cuenta demasiado tarde de que una imagen de la portada sobre el programa, con el titular "Las cosas del Reich", podría resultar ofensiva.

Las acciones de publicidad que fueron mal recibidas son una lección para los mercadólogos y diseñadores de revistas. Pero también ilustran la intensa batalla por acaparar la atención de la audiencia en la industria de la televisión, ya que las empresas de streaming —y los emisores tradicionales— buscan ideas más arriesgadas de programación junto con una campaña de mercadotecnia más agresiva.

"Tienes que hacer más y ser más diferente para destacar", dice Dan Brooke, director de mercadotecnia de Channel 4. En Estados Unidos, Hulu, el servicio de streaming, se comprometió a elevar el gasto 70 por ciento este año para promover sus programas originales, como The Mindy Project (El proyecto Mindy).

Amazon y Netflix, que tratan de definir su ambición creativa, empezaron con una desventaja porque no tienen canales tradicionales de televisión.

Por el contrario, la BBC hace poca promoción para su programación en Reino Unido, confía en la promoción cruzada de sus distintas emisoras, que incluyen el canal de televisión más popular del país, una estación de radio y un sitio web de noticias.

"La antigua programación lineal" permite a los emisores contar con cierta audiencia incorporada, dice Tim Westcott, analista de IHS. A diferencia de Netflix, Amazon al menos tiene un sitio web de venta minorista, donde A Man in the High Castle se presenta de manera extensa, agrega.