Alza en tasas de EU, prueba de fuego para mercados emergentes

Los banqueros centrales de los países en desarrollo se preparan para el mayor examen de sus carreras.
El edificio de la Reserva Federal.
El edificio de la Reserva Federal. (Shutterstock)

Londres

Al igual que los futbolistas antes de la final de la Copa del Mundo, los banqueros centrales de los mercados emergentes se preparan para la mayor prueba de sus carreras: el primer aumento de tasas en casi una década por parte de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos.

El momento para que suceda este acontecimiento trascendental es incierto, los decepcionantes datos desde principios de año hicieron que los encargados de formular las políticas monetarias de EU sean más cautelosos de lo que eran hace apenas unos meses. Sin embargo, Janet Yellen, presidenta de la Fed, mantiene su confianza en que la economía se fortalecerá y es probable que las tasas suban este año.

Cuando por fin actúe la Reserva Federal, los economistas creen con seguridad el aumento de la tasa provocará grandes salidas de capitales de América Latina y Asia. Esto será una prueba para las estrategias defensivas que los responsables locales de formular políticas construyeron durante la larga era de tasas ultrabajas.

“No creo que los banqueros centrales de los mercados emergentes puedan estar totalmente preparados”, dijo Simon Quijano-Evans, analista de mercados emergentes de Commerzbank. “Aceptaron que si sucede, tendrán que hacerle frente”.

Su primera línea de defensa incluye las tasas de interés, que los banqueros centrales pueden incrementar para convencer a los inversionistas de quedarse en lugar de trasladar su dinero a EU.

El campo para la restricción monetaria difiere en los mercados emergentes: la mayor parte de los consumidores de petróleo, como India, redujeron las tasas de interés en los últimos meses, ya que los menores precios de la energía disminuyeron la inflación. Mientras que otros países, como Brasil, tuvieron que aumentar los costos de endeudamiento como respuesta a un gran incremento de la inflación.

La presión para aumentar las tasas variará en cada país y dependerá de que la medida de la Fed sea de una forma moderada, claramente señalada, o una más repentina y sorpresiva.

“Pero una cosa que destaca”, dice Quijano-Evans, “es que algunos bancos centrales de mercados emergentes mantendrán la reducción de tasas a pesar de la expectativa de que la Reserva Federal las aumentará en los próximos seis a nueve meses”.

Mientras los incrementos en las tasas forman la base para la respuesta al reto por parte de los encargados de las políticas monetarias durante la fuga de capitales, los funcionarios experimentaron con medidas cada vez menos ortodoxas.

Esas incluyen la acumulación de grandes reservas de divisas, así como herramientas macroprudenciales (herramientas de regulaciones financieras para mitigar el riesgo del sistema financiero como un todo), como regular los acuerdos de los bancos en moneda extranjera que algunos economistas también creen que actúan como controles de capital de facto.

Desde la crisis financiera de Asia a finales de la década de los 90, los mercados emergentes acumularon enormes fondos de reservas, que ahora ascienden a 7.74 billones (millones de millones) de dólares, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Los bancos centrales se muestran dispuestos a utilizarlos, como algunos ya lo hicieron en el punto más duro de la crisis financiera global.

Los economistas generalmente se muestran escépticos de que utilizar reservas de divisas para comprar moneda doméstica durante una fuerte venta masiva puede hacer mucho para detener una fuga. Los inversionistas saben que el banco central solo tiene cierta cantidad de divisas que puede usar, y pueden probar este límite al continuar la venta y por lo tanto presionar a los responsables de las políticas.

Pero muchos banqueros centrales en el mundo emergente todavía creen que la intervención de divisas puede ayudar a reducir la volatilidad. Los encargados de las políticas también tienen la esperanza de que señalar una firme determinación para actuar puede espantar a los especuladores.

Un paso más dramático sería introducir controles de capital, que limitan la capacidad de los inversionistas extranjeros para retirar su dinero durante una crisis. Estas medidas generalmente son mal vistas por las organizaciones internacionales, pero adquirieron mayor legitimidad desde que el Fondo Monetario Internacional se abrió más a su uso en 2012.

Países como México y Chile son firmes al rechazar esos instrumentos. “No veo ningún cambio importante para el uso de controles de capital intrusivos”, dijo Charles Collyns, economista jefe del Instituto de Finanzas Internacionales. “(Sus) costos superan los beneficios, a menos de que quedes bajo mucho estrés y no tengas otra alternativa”, agregó.

Sin embargo, si la Fed sorprende con un movimiento grande o repentino, los economistas creen que el análisis de costo-beneficio puede cambiar. “Podemos ver una gran cantidad de estrés”, dijo Collyns, “(y) no me sorprendería si un país como Turquía, que ya tiene una gran cantidad de presión política para reducir tasas, mientras otros bancos centrales son más cautelosos, recurran a las medidas macroprudenciales”.

En lugar de optar por utilizar completamente los controles de capital, algunos mercados emergentes, incluido Corea del Sur, introdujeron medidas macroprudenciales que se diseñaron para limitar las vulnerabilidades sistémicas, pero también tiene importantes efectos en la movilidad del capital. Estas incluyen impuestos sobre los pasivos de los bancos en moneda extranjera, que reducen el incentivo para que los bancos utilicen fuentes externas de financiamiento que se ven como más volubles durante tiempos de tensión de mercado.

Los órganos internacionales, incluido el FMI y la OCDE, discuten con ahínco sus enfoques sobre estas medidas, ya que sienten que no hay un acuerdo internacional suficiente sobre lo que es aceptable. El riesgo es que los países individuales pueden explotar las diferencias entre las posiciones de las diferentes organizaciones.

Esos debates solo se intensificarán a medida de que la Reserva Federal esté más cerca del incremento de las tasas de interés. No solo los jugadores monetarios enfrentan un reto de una vez en una década, los árbitros también.

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Reservas que tienen las economías emergentes de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional; estos países comenzaron a acumular capital tras la crisis asiática de los 90

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Años que lleva la Reserva Federal de Estados Unidos sin elevar las tasas de interés; el incremento más recientes fue el 29 de junio de 2006, cuando las colocó en 5.25%