Alimentos preparados, a la baja por reforma energética

La caída en las tarifas eléctricas y en los precios de commodities, además de los incentivos por el uso de energías verdes son parte de la receta.
Prevén alimentos procesados más baratos por menos costos energéticos de los productores.
Prevén alimentos procesados más baratos por menos costos energéticos de los productores. (Mónica González)

México

Mientras que 2014 fue un año de reto para el consumo debido a las regulaciones contra la obesidad, en 2015 la reforma energética brinda a muchas empresas la oportunidad de mejorar su productividad y, por ende ofrecer sus productos a precios más competitivos.

Walmart, Bimbo, Lala, Soriana y Pepsico son algunas de las firmas que se han sumado a la lista de las interesadas en disminuir en su operación el uso de combustibles fósiles y destinar inversiones atractivas en proyectos de energías limpias, a fin de reducir las emisiones contaminantes, pero también en busca de ahorros.

De acuerdo con Susana Oliva, directora general de Big Foot, agencia especializada en análisis de prospectiva y estudios de mercado, debido al bajo costo energético que ya se observa, las empresas empezarán a ofrecer en los canales de abastecimiento tradicionales, autoservicios y tiendas de conveniencia alimentos procesados más económicos para los clientes.

“Como consumidores de Comisión Federal de Electricidad (CFE) en este año se empiezan a ver precios de energía más bajos, y esta es una nueva costumbre a la que se van a tener que adaptar quienes producimos y trabajamos para el consumidor, porque esta idea de que las cosas bajen de precio no va a ser nada rara”, sostuvo.

Datos de CFE señalan que en junio de 2015 las tarifas aplicables al sector industrial se reducirán entre 25 y 35 por ciento, mientras que las comerciales lo harán entre 11 y 22 por ciento respecto al mismo periodo de 2014.

De acuerdo con el Servicio Agricultural de EU, con un valor de casi 150 mil millones de dólares, el mercado mexicano de alimentos procesados es el octavo en el mundo.

El subdirector de energía de Walmart México y Centroamérica, Fernando Campos, señaló que la compañía firmó el primer contrato de energía renovable en 2006, el cual inició operaciones hasta 2010. “Hay cuatro proyectos de energía operando, esto también nos suministra 51 por ciento de nuestras necesidades de energía eléctrica y abastecemos mil 114 tiendas”, expresó. En su estrategia de sustentabilidad, Walmart busca, al cierre de 2020, utilizar 3 mil gigavatios por hora de energía renovable. Ahora el suministro de energía para la minorista proviene de tres plantas eólicas en Oaxaca y una minihidroeléctrica en Veracruz.

“Es importante recalcar que, a pesar de que hemos trabajado en esto, hay una ventana o un monto que tenemos que cubrir y que, por el momento, estamos analizando si lo cubrimos con proyectos nuevos o si nos vamos bajo el nuevo esquema con la reforma energética”, refirió.

Campos dijo que la reforma energética va a generar oportunidades para todas las industrias en cuanto al beneficio del ahorro económico, aunque reconoció que hace falta que las autoridades materialicen la claridad sobre el papel que va a jugar el precio de la energía renovable.

“La energía juega un papel fundamental, porque si podemos ahorrar o generar costos bajos todos los días también podemos, en ese mismo tenor, generar precios bajos”, reconoció.

Indicó que este año en Walmart la reducción de costos en el uso de ese recurso no ha sido exacta a la que ha compartido la CFE, aunque el porcentaje “sí es muy aproximado”.

La directora del negocio de DuPont Protección de Cultivos (agricultura), Jennifer Uribe, coincidió en que la reforma es una oportunidad para mejorar la productividad y la eficiencia, así como para reducir el daño ambiental.

Recordó que  en 2014 se realizó una inversión en su planta de pectina, ubicada en Manzanillo, Colima, para cambiar su fuente de energía a gas natural; y con la reforma energética se podrá trasladar el uso de tecnología y energías limpias más económicas a otras de sus plantas.

“La apuesta —de la reforma— es que nos lleve a reducir los costos de los productos; pero existen otras variables, como los precios de los commodities, que son determinantes para que esto suceda”, refirió.

Oliva, de Big Foot, sostuvo que las empresas deben prepararse a bajar sus precios y no subirlos, como ocurrió en 2014 por el impuesto especial sobre productos y servicios de 8 por ciento, por lo que el negocio no estará en buscar utilidad, sino al revés.

“La energía se necesita para producir todo, México y el mundo van a empezar a ofrecer precios más baratos en sus productos solo por esa razón, y ya no hablemos de robots o sistemas productivos más eficientes que también vendrán”, añadió Oliva.

...Pero disminuirá demanda por IVA

La respuesta del consumidor ante el impuesto a los alimentos preparados es que dejará de pedir esos productos en tiendas de conveniencia y minisúpers, consideró Ángel Iván Olvera Lozano, especialista del Tecnológico de Monterrey.

“Hay que esperar el ajuste de precios, porque si sube directamente el impuesto de 16 por ciento va a tener un mayor impacto a que si solo es de 8 por ciento; esto quiere decir que el impuesto podría ser compartido entre productores y consumidores, que es como debería suceder”, dijo Olvera.

De cualquier forma, dijo,  la demanda de cuernitos, sándwiches y sincronizadas, entre otros, va a disminuir.

“Los consumidores tendrán que decidir entre preparar ellos mismos sus tortas o sándwiches,  o bien optar por comprar los alimentos preparados en el mercado informal”, aseveró.

Olvera refirió que a pesar de que estos productos no representan las mayores ventas para las tiendas de conveniencia, sí disminuirá la demanda de esa categoría en dicho canal de abastecimiento, por lo que al igual que el consumidor se verán afectados.

De acuerdo con la Ley del Impuesto al Valor Agregado y a la resolución miscelánea fiscal para 2015 publicada por el SAT, los alimentos preparados tendrán un incremento de 16 por ciento a partir del 1 de julio. Para Olvera, el impuesto es una aclaración, pues la venta debe tener un incremento para que sean consumidos en un lugar o establecimiento aunque no tengan espacios, o bien para llevar o entregar a domicilio.