En Alibaba hay todo para fabricar armas nucleares

Entre los millones de artículos que se venden en el sitio chino hay todo tipo de equipo para realizar ataques terroristas. Con su salida a la Bolsa en Estados Unidos, ¿qué medidas drásticas se ...
En septiembre pasado comenzó a cotizar en Wall Street.
En septiembre pasado comenzó a cotizar en Wall Street. (Brendan Mcdermid/Reuters)

Beijing

La fibra de carbono de alta resistencia fabricada por la japonesa Toray Industries es muy solicitada por los fabricantes de bicicletas de carreras y de jets. También es perfecta para las centrifugadoras supersónicas que se utilizan para enriquecer uranio para bombas nucleares.

Por esta razón, su comercialización es controlada cuidadosamente por casi una decena de organismos internacionales. Comprarlo directamente de Toray, con sede en Tokio, requiere de una licencia de exportación emitida por el Ministerio de Economía de Japón y un certificado de dos páginas de usuario final.

Para quienes no quieren esa molestia, existe otra alternativa: Alibaba.com, la página web comercial china, que a finales de septiembre empezó a cotizar en la Bolsa estadunidense con la tercera oferta pública inicial más grande de la historia.

“Alibaba es un supermercado virtual de artículos utilizados en el proceso de fabricación de armas nucleares”, dice Nick Gillard, investigador de King’s College, en Londres.

Todos esos artículos también tienen un uso civil, lo que hace que su regulación sea complicada. Esta y otra decena de categorías de bienes de “uso doble” son controlados por el Grupo de Proveedores Nucleares, cuyos 48 miembros, incluido a China, se comprometen a extender licencias de exportación y certificados de usuario final detallando el destino final de los artículos. Una larga lista de resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas también prohíbe la exportación a Irán de bienes de uso doble.

Pero China se ha convertido en un centro de adquisición ilícita de artículos nucleares, de acuerdo con Gillard y otros funcionarios que se oponen a su proliferación. Esto se debe  en parte al gran tamaño de su industria manufacturera, dicen, y debido a lo que un diplomático occidental llama una actitud “flexible” hacia la regulación del comercio.

En junio, un informe de un panel de expertos del Comité de Sanciones contra Irán de la ONU dio detalles de 30 prohibiciones en varios países de productos terminados y materias primas con destino a Irán o en el que estaban involucrados individuos conocidos por participar en el comercio ilícito de material nuclear. De éstos, 20 fueron bienes embarcados o con origen chino, según el reporte.

En total, las plataformas domésticas de Alibaba representaron una venta anual de casi 300 mil millones de dólares (mdd) en mercancía de vendedores de terceros, más que Amazon y que eBay combinados. Estas enormes cifras de ventas, que aumentaron 63% el año pasado, explican por qué los inversionistas occidentales claman por las acciones de Alibaba.

Analistas dicen que Alibaba no ha hecho nada ilegal y señalan que la disponibilidad para mercancías sensibles en sus sitios es similar a la de otros problemas de terceros que enfrentan las empresas en internet, desde música pirateada en Google hasta precursores de droga en eBay.

El hecho de que los artículos tengan aplicaciones legítimas dificulta la vigilancia, especialmente cuando los problemas recaen en una aplicación laxa de los reglamentos por parte de las autoridades chinas.

“Alibaba.com es una plataforma abierta de contenido generado por el usuario que apoya y acata todas las leyes y reglamentos internacionales relacionados a la no proliferación”, dijo la compañía en un comunicado. “Alibaba.com tiene un robusto listado de políticas de oferta de productos vigentes y cooperará con las autoridades policiales de todo el mundo para eliminar los listados de productos problemáticos de manera inmediata en cuanto se reciba una notificación”.

Con su salida a Bolsa en Estados Unidos, que recaudó 25 mil millones de dólares, Alibaba se convirtió en la segunda empresa web más grande del mundo por capitalización de mercado, solamente detrás de Google. Esto la ubica bajo la autoridad regulatoria de Estados Unidos.

Las descontroladas exportaciones chinas de fibra de carbón llamaron la atención después de la revelación de que un embarque de 7 mil 200 kilogramos de filamento de carbono T700, de Toray, fue incautado en una aduana de Singapur en su camino de China a Irán en diciembre de 2012. La incautación fue revelada este verano en un informe de la ONU.

Toray dijo que estaba cooperando con la investigación de la ONU. “Cuando vemos nuestro producto en línea hacemos nuestro mayor esfuerzo para informar al comerciante y por lo general lo retiran”, dijo Toray. Nunca vuelven a hacer negocios con los vendedores que violan los certificados de usuario final.

Financial Times contactó a múltiples vendedores de tecnologías relacionadas a la proliferación nuclear en China que encontró a través de Alibaba.com y 1688.com. Todos dijeron que estaban dispuestos a vender sin licencias y certificados de usuario final que demandan tales transacciones. Muchos dijeron que no estaban al tanto de que sus productos estaban controlados o restringidos para su exportación y añadieron que China no controla sus productos o requiere las licencias de exportación. El servicio de aduanas de China se negó a responder.

Alibaba no es el único sitio que vende artículos relacionados con lo nuclear. En mayo, los investigadores del King’s College pudieron comprar un transductor de presión MKS controlado de un distribuidor en China a través de eBay.

“Sería muy complejo para Alibaba monitorear todas las interacciones”, dijo Godsey. “Sin embargo, sería razonable que la compañía bloqueara a las empresas que han sido sancionadas por la ONU, Estados Unidos u otros por proliferación”.

Información adicional de Kana Inagaki, en Tokio, y Ma Fangjing y Wan Li, en Pekín.