Alemania impulsa el uso de energía solar

Agencia de ese país presenta programa de 4 años para explotar mercado en México.
Potencial impresionante para lograr grandes ahorros.
Potencial impresionante para lograr grandes ahorros. (Carlos Barria/Reuters)

México

La Agencia de Cooperación Alemana (GIZ, por su sigla en alemán) presentó un nuevo programa para fomentar el uso de la energía solar a gran escala en México.

Se enfocará en los sectores industrial, servicios, comercial y calor de procesos, así como en utilizar la energía solar térmica a alta temperatura y fotovoltaica, en espera que en cuatro años se detonen dichos mercados.

La GIZ destaca que el uso de nuevas tecnologías genera ahorros económicos sustanciales, pues dependiendo de la aplicación y el sector, se estiman que genera vapor en caldera, por ejemplo, en lavado o esterilización, entre otros.

Durante la 40 Semana Nacional de Energía Solar se realizó el foro “Energía solar térmica: mercado y financiamiento”, en el que se mostraron los nichos de aplicación y se abordaron los retos para el financiamiento de los sistemas solares en procesos industriales.

Santiago Mata recordó que la GIZ tiene más de 11 años de trabajo en México, en los cuales han detectado que la energía termosolar “tiene un potencial impresionante, pero no se aprovecha lo suficiente”.

Algunas de las limitantes que se han detectado para su desarrollo son la certificación de los equipos, el financiamiento y la falta de personal capacitado para la instalación de equipos solares.

De acuerdo con la GIZ, asesora a México por encargo del gobierno alemán desde 1997, pero fue en 2005 cuando inició la cooperación mexicano-alemana en el ámbito de la energía, con un programa de asistencia técnica sobre energías renovables y se han consolidado como socios importantes.

En ese sentido, la agencia presta apoya a la contraparte mexicana en proyectos de energía sostenible, protección del medio ambiente y recursos naturales, en especial en los sectores de protección ambiental urbana e industrial.

México se ha fijado objetivos ambiciosos en la estrategia nacional de energía para su transición energética, pero esa capacidad deberá provenir de fuentes limpias.