Alemania desarrolla su Sajonia de Silicio

Con varios institutos de investigación y el depósito de litio más grande de Europa, tiene la oportunidad de ser el “centro de las tecnologías del futuro”.
Empleará sus esfuerzos en ese lugar para responder a Tesla, startup estadunidense que ofrece vehículos que funcionan sin gasolina.
Empleará sus esfuerzos en ese lugar para responder a Tesla, "startup" estadunidense que ofrece vehículos que funcionan sin gasolina. (Shutterstock)

Silicon Valley altera rápidamente el futuro de los coches, obliga a los grupos establecidos a invertir en tecnología para fabricar sus propios vehículos eléctricos, conectados a internet, y equipados con sensores y software de autoconducción.

Pero en los próximos años, Alemania espera liberar su propia arma: Silicon Saxony (Sajonia de Silicio). La región más oriental del país se configura para asumir el papel protagónico en la electrificación de los automóviles.

Porsche fabrica todos sus coches híbridos en el estado, mientras que Volkswagen, BMW y Daimler enfocaron sus esfuerzos en esa región para responder a Tesla, la startup estadunidense de Silicon Valley que ofrece la gama más amplia y avanzada de vehículos eléctricos”. Sajonia es pionero en lo que respecta a los cambios en la producción de vehículos”, dice Martin Dulig, ministro de Economía del estado. “Nuestro Estado libre tiene todo lo necesario para estas futuras tecnologías”. Presume varios institutos de investigación y una serie de empresas especializadas que le dan a Sajonia, dice, una ventaja competitiva única en la fabricación de celdas de batería, en la producción de coches ligeros y equipo de vehículos con semiconductores que pueden manejar la oleada de datos esenciales para la tecnología de conducción autónoma.

Con el depósito conocido de litio más grande de Europa, un químico clave para la fabricación de las baterías, y con su ubicación en la frontera sajona-checa, la región tiene la oportunidad de ser nuevamente el “centro de las tecnologías del futuro”, dice.

Sajonia tiene un historial de innovación. El motor de vapor alemán se inventó en ese lugar en 1839, fue el lugar de nacimiento de Audi en 1909 y una serie de artículos, desde la pasta de dientes, el brasier moderno y los filtros de café comenzaron en la región. Pero las dos guerras mundiales fueron desastrosas para la zona. Dresde, la capital, quedó devastada por los bombardeos en 1945, y todo el estado se anexó a los soviéticos. Fue solo en la década de los años 90, después de la reunificación alemana, que el estado comenzó a florecer nuevamente.

Aunque Silicon es un prefijo que se utiliza en exceso, en el caso de Sajonia suena cierto, ya que algunas de las mayores compañías de tecnología y chips, como Infineon y Global Foundries, tienen su sede en el estado.

Para las automotrices, Sajonia también es atractiva por los bajos sueldos. Los subsidios gubernamentales también tienen un papel, ya que los contribuyentes de todo el país pagan un “impuesto de solidaridad” que se introdujo en 1991 para ayudar a la unificación de Alemania Oriental y Occidental.

Volkswagen comenzó a fabricar su e-Golf (Golf eléctrico) en Dresde y para 2020 su planta en Zwickau producirá el modelo ID: un coche eléctrico muy automatizado que se venderá a la “par” con sus modelos Golf.

El ID será el primer modelo que se construya en la plataforma “MEB” de VW, un sistema de producción de alto volumen esencial para los esfuerzos de la compañía de introducir 30 nuevos modelos de coches eléctricos para 2025. La plataforma, todavía en desarrollo, tiene el objetivo de ofrecer coches eléctricos de largo recorrido para el mercado masivo con un costo por debajo de 30 mil euros. “El comienzo se dará en Zwickau”, dice Kai Siedlatzek, director financiero de VW para la región.

BMW construye sus dos modelos eléctricos, el coche urbano i3 y el coche deportivo i8, en Leipzig. La compañía con sede en Múnich eligió el área en parte porque se considera que la mentalidad sajona es más abierta a la innovación. “En Leipzig puedes sentir la apertura a la innovación y los nuevos desarrollos”, dice Hans-Peter Kemser, director de la planta de BMW en Leipzig.

En Kamenz, a las afueras de Dresde, Daimler produce baterías de iones de litio para sus coches híbridos desde 2012. El lunes recibirá a la canciller alemana Angela Merkel en una ceremonia para inaugurar su segunda planta de baterías de 20 hectáreas en el mismo lugar para abastecer baterías para 10 modelos eléctricos Mercedes que saldrán en los próximos 9 años. “En 2020 tendremos las plantas de baterías más grandes del mundo”, dice Markus Schaeffer, director de producción de Daimler.

Cada uno de esos esfuerzos se centra más en el futuro que en el presente, ya que el enfoque de las automotrices alemanas para electrificar los coches tiene características que se parecen más a la de una tortuga en comparación con la liebre de Tesla. En lugar de la electrificación, las automotrices alemanas se centraron en la venta de coches en un mercado en auge como China. Eso le permitió a Daimler, por ejemplo, “aumentar la capacidad a más del doble” para pasar de fabricar un millón de coches en 2010 a 2.25 millones el año pasado, dice Schaeffer.

Juntas, las automotrices alemanas vendieron casi 15 millones de coches el año pasado y generaron ingresos combinados de 464 mil millones de euros. Cada una registró ganancias de operación récord.

Tesla, que superó a GM en valor de mercado el año pasado, produjo 76 mil coches, generó 7 mil millones de euros en ingresos y publicó una pérdida operativa de 667 millones de euros.

El director ejecutivo de VW, Matthias Müller, reflexionó sobre el precio de las acciones de Tesla el mes pasado y llegó a la conclusión: “Esto tiene poco que ver con la realidad de nuestras calles, de hecho es que la movilidad eléctrica todavía es un nicho”. Pero, le dijo a los accionistas la semana pasada: “No hay duda de que los coches eléctricos son el futuro”. Agregó que en los próximos cinco años VW debe triplicar su inversión en tecnologías alternativas de conducción, para llegar a 9 mil millones de euros.